Crónica: Primavera Sound 2010 (Día 3 de 3)

Crónica: Primavera Sound 2010 (Día 3 de 3)

Empezaba el día soleado, todo lo contrario que el día anterior, algo positivo, que hacía presagiar lo que vendría después: el que fue para mí el mejor día del festival.
En lo personal empezaba con tapeo, lo cual sólo puede acabar en un buen día y así fue. El tímido sol empezaba a calentar y llegamos al Fòrum bien temprano. Eran poco más de las 16h y ya estábamos allí.

Como íbamos con tiempo, era un buen momento para ojear el merchandising, y este año en lugar de la camiseta oficial, la elección era la camiseta de uno de los grupos que más esperaba después de haberme empapado profundamente de ellos gracias a su elección para el cartel: Sunny Day Real Estate eran mi plato fuerte del festival, y The Drums serían el aperitivo previo. Como tocaban las 17h podíamos ir a disfrutar del primer concierto en el escenario Vice.

Bigott, el maño que con su estética recordaba en extremo al desaparecido humorista Eugenio, sorprendió y amenizó esas primeras horas del festival, con gafas de sol y cerveza bien fría en mano. Repetía del Primavera Club y cumplió su papel de amenizar las primeras horas.

Tan cómodo se estaba al sol en el escenario Vice, que nos quedamos a disfrutar de Endless Boogie. Con su rock duro instrumental, acabaron de aderezar esas primeras horas, y la jornada empezaba bien, sin duda.

La siguiente parada se encontraba en el escenario San Miguel, con Dr. Dog. Los chicos de Philadelphia ofrecieron un concierto sin concesiones, directo a nuestros tímpanos, donde repasaron sus mejores temas demostrando que ni la hora ni el calor iban a evitar que lo dieran todo sobre el escenario.

El ambiente comenzaba a oler a gran jornada musical. Era el momento de coger fuerzas, se notaba que llevábamos tres días a nuestras espaldas y lo que venía iba a requerir de toda nuestra energía.

Pasábamos brevemente por Sian Alice Group en el escenario ATP; su indie rock centrado en la vocalista Sian Ahern sonaba melódico y calmaba los ánimos de cara al siguiente concierto.

The Drums nos esperaban en el Vice. Había mucha expectación para ver a estas jóvenes promesas de Brooklyn. Una puesta en escena llena de energía por parte de todos sus componentes y un carisma digno del mismísimo Morrissey en sus tiempos con The Smiths, Jonathan Pierce derrochó magnetismo y calidad a partes iguales. Con un cuidado estilismo que no dejaba de lado la parte musical, hicieron vibrar a todos los allí presentes con un directo breve donde repasaron los que ya son sus éxitos y con tan solo un álbum. Además, presentaron un par de canciones de su próximo LP y demostraron que el hype generado no era una broma; estos chicos prometen y con su Let’s go Surfing ofrecieron el que hasta ese momento era el mejor directo de todo el festival. Apuntad su nombre, llegarán alto, su marcada influencia a lo Joy Division y The Smiths sólo puede ser algo bueno.

Tras el buen sabor de boca que The Drums nos dejó, nos movimos al escenario San Miguel, donde The Charlatans se disponían a salir al escenario. La verdad es que apenas permanecimos en su concierto, ya que lo que esperábamos era el plato fuerte del día: Sunny Day Real Estate.

Los padres del emocore venían a Barcelona con la formación original al completo. Era momento de dejarse llevar y dsifrutar de grandes temas de su carrera musical. Como no podía ser de otra forma, no defraudaron y su directo fue impresionante: piel de gallina, sonido contundente y a la vez melódico que hicieron del sábado noche un placer. Para mí, fueron los mejores del festival, añadiendo que era el grupo que más ganas tenía de ver aunque apenas los conociera. El hecho de su confirmación para el Primavera y la felicidad generada hicieron que me informara, que un compañero de trabajo me recomendase lo mejor de ellos y que me empapara durante las semanas antes de su música, lo cual no supuso ningún problema, por lo que desde el primer tema los disfruté al máximo y me esto me hizo llegar a su concierto con muchas ganas de saborearlo al máximo. Creo que ha quedado claro que para mí fueron lo mejor de este año. Su frase para acabar lo decía todo: This is a dream come true. La pequeña mancha de su directo fue el final. No sabemos que ocurrió, salieron del escenario y cuando parecía que iban a volver, la organización se lo impidió. Imperdonable, unos bises para acabar hubiesen culminado su gran actuación.

Tras el subidón de SDRE nos dirigimos a ver The Pet Shop Boys, más por su puesta en escena espectacular que por nuestra afinidad con su música, pero no importaba. Estas viejas leyendas dieron un espectáculo impresionante para presentar su último trabajo: Pandemonium. A pesar de que daba la sensación que no eran carne de Primavera, con su inclusión en el cartel quedaba claro el espíritu de este festival: el festival que une generaciones. Mayores, jóvenes y pequeños unidos por un mismo elemento: la música. Pocos festivales pueden presumir de ello.

Para acabar, quiero dar las gracias al equipo de Binaural.es por confiar en mí para escribir la crónica de este festival a pesar de mi falta de experiencia en el campo musical, por lo que espero haber estado a la altura. Muchas Gracias.

drums-press-shot


One Comment

  1. trigo dice:

    menuda organización!!! deberian tocar al menos hora y media, va a ser dificil volver a verlos a todos juntos, y el festival la cagó en ese sentido ya que faltaban dos horas para que el siguiente grupo saliera a escena, orbital, que solo es colocara unas mesas y un para de aparatos faciles de montar. He ido a muchos conciertos, pero nunca tan decepcionado como en este.

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