Artículos

El hombre que salvó a Jimi Hendrix de la mafia

Hace relativamente poco que salió a la venta «American Desperado», libro en el que se retrata la vida de Jon Roberts, narcotraficante relacionado con el cartel de Medellín (Colombia) que operaba en el aréa de Miami y que vió transformada su vida al 100% cuando empezó a colaborar con el gobierno federal. En esta apasionante autobiografía, co-escrita con el periodista Evan Wright, Roberts relata con todo lujo de detalles como ayudó en su día a que Jimi Hendrix no fuese secuestrado por la mafia italiana.

Todo esto sucedió un año antes de que Hendrix falleciese (1970). Fue justo de una actuación en Woodstock que Jimi fue abducido por los pistoleros de la mafia en Nueva York, mientras el artista se encontraba tratando de concretar un acuerdo con un sello discográfico. Una parte de la historia señala que uno de los captores fue «John Riccobono», sobrenombre que utilizaba Roberts a final de la década de los 60 y que llevó al narco a conseguir hacerse con el poder de un club importante de Manhattan llamado Salvation. Aún y así Roberts relata en el libro que este ayudó a Hendrix a escapar de la mafia un par de veces.

«Cuando controlas un club nocturno, siempre sientes la presión de la policia. La licencia de licor les da automaticamente una razón para entrar en tu sitio y echar un vistazo a todo lo que posees. En un sólo año de llevar el negocio, Andy y yo empezamos a notar mucho agobio – no tanto de los policias de Nueva York, a los que siempre podíamos sobornar, no. El FBI era quién nos perseguía. Dos incidentes les hizo estar encima nuestro.

El primero era el secuestro de Jim Hendrix. Jimi y yo nunca fuimos grandes amigos. Siempre estaba ido, de hecho creo que nunca fue amigo de nadie. Jimi era todo un mal yonki que tenía siempre a gente alrededor. Tras conocernos en Salvation, él vino a mi casa en Fire Island para así mantenerse apartado de todo temporalmente. Nos aseguramos de que nadie lo molestase, excepto sus amigos más íntimos. A Jimi siempre le gustó el guitarrista de blues Leslie West y por ello una noche los dos tocaron en el salón de mi casa durante toda una noche. Para aguantar el ritmo de Leslie, Jimi tuvo que meterse un chute de speed en el brazo. Eso evidencia lo bueno que era Leslie West. Algunas veces fuímos a hacer ski acuático. Le gustaba esquiar, aún cuando estaba totalmente drogado.

Se me relacionó con el secuestro de Jimi tras un día que Jimi fue obligado a salir de Salvation con unos tíos. Un tiempo después diversa gente me acusó de haberlo secuestrado. Ellos decían que tenía relación con los secuestradores que ataron a Jimi a una silla y que lo forzaron a meterse heroína. Por favor… Nadie tenía que haber obligado a Jimi a meterse nada. Sólo se lo tenías que dar y él mismo se lo inyectaba. Era el propio Jimi quién se metió en problemas buscando drogas. Andy y yo fuímos quienes le ayudamos a salir de todo eso.»

Para leer el texto completo tan sólo tenéis que entrar en la web de Rolling Stone.

Fuente | Rollingstone

Pablo Porcar
el autorPablo Porcar
Fundador y editor de Binaural.es. En busca constante de aquel "clic" que te haga engancharte a un artista o grupo nuevo durante semanas y semanas. Mi Twitter personal: @pabloporcar

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.