Binaural

La realidad de los ingresos publicitarios de Binaural.es (Rosalía, C. Tangana…)

[Editado] Esto fue una inocentada publicada por el día de los Santos Inocentes. Ojalá nos lloviese algún céntimo por esos flancos <3.

Se acerca el fin de año, y con él el momento de hacer introspección y balance tanto en lo personal como en lo profesional. Este recorrido tiene mucho de espiritual, y por ello se suele hacer de puertas adentro, pero estas navidades confinadas nos han recordado que necesitamos teneros cerca, y sabemos que la clave de toda buena relación es la transparencia.

Como bien sabéis, Binaural es una revista online cuyo único propósito es el ensalzamiento del rock noventero, el que mola, el auténtico, el de los sadboys con pedaleras; el género definitivo, fuera de cuyos confines solo hay ruido (del malo). Sin embargo, y como muchos de vosotros habéis podido observar, de un tiempo a esta parte se ha hecho notoria la cada vez más constante presencia de determinadas figuras en nuestras páginas sin que ello pueda responder a criterio periodístico alguno.

No han sido pocos los comentarios que han apuntado que la presencia en Binaural de ciertos “artistas” podía tener un trasfondo pecuniario. Tenían razón. Sostener el tren de vida de nuestros colaboradores no es barato, y por desgracia ninguno de los integrantes de Pearl Jam ni la viuda de Chris Cornell han respuesto a nuestros mensajes. Fuera pues, las caretas, y a falta de molly y percocet (esperamos podérnoslos costear con los contenidos patrocinados de 2022), procedemos a detallar lo que hemos hecho con los frescos eureles que nos han caído por dar visibilidad a estrellas indiscutibles del panorama musical actual a los que, si no fuera por la panoja, resultaría impensable que abordásemos en nuestro medio de comunicación sobre el panorama musical actual.

La mayoría de colaboradores y colaboradoras de Binaural no somos veganos, pero nos gustan mucho las lechugas, y por lechugas nos referimos a los simpáticos bitllets de 100. Y de esos, ya lo sabemos, tiene muchos Rosalía. La artista de Sant Esteve Sesrovires es una favorita de la casa desde que fue encumbrada de forma totalmente fraudulenta al top 3 de álbumes de 2018. Este año ha protagonizado nada menos que cinco artículos en nuestro site, dos de los cuales junto a la ídolo Z Billie Eilish.

Doble combo, doble pago, y con ello hemos costeado outfits que permitirán a toda la redacción pasar desapercibida en festivales orientados a la chiquillada donde, por supuesto, el propósito será seguir fichando patrocinios para poder alimentar la maquinaria. La pieza sobre ‘Motomami’ se saldó con una mera paga y señal que apenas ha servido para cubrir las bolsas de patatas de sabores de esta temporada de ‘Reverb’, nuestro podcast, pero hay apalabrados abundantes ingresos cara a la publicación de este esperado tercer LP el año que viene.

Quien ha pasado fuerte por caja esta temporada ha sido C Tangana. «El Madrileño» fue ampliamente reseñado por uno de nuestros críticos de cabecera, Miguel Pardo, que gracias a ello ha podido sufragar una notable ampliación de su biblioteca filosófica. Las menciones al bueno de Antón en dos noticias más dejaron también una generosa aportación con la que varios redactores pudieron viajar a Berlín para ir borrachos al baño de un garito a ver qué pasaba allí. Por último, el puesto número 19 en la lista de mejores discos de 2021 sirvió para cubrir una cena de navidad para todo el equipo de Binaural que ríete tú del Tiny Desk.

Este tipo de publicaciones son difíciles para nosotros, dado que dinamitan la integridad de nuestros guitarriles fundamentos morales, así que imaginamos perfectamente el dolor que debéis sentir, lectores de bien, cada vez que topáis con estas chabacanerías por culpa de nuestra avaricia y nuestra vida loca. Es por ello que, siendo como sois parte de todo esto, merecéis también recibir vuestro modesto porcentaje. Lo podéis solicitar escribiendo un mail a pablo@binaural.es indicando cuánto os indignan este tipo de noticias para que podamos cuantificar el importe que os corresponde.

No queremos finalizar esta comunicación sin aclarar una última cosa. Algunos malpensados habéis insinuado que la presencia de ‘Pepas’ en nuestro Top 100 de canciones también obedece a fines crematísticos. En absoluto. Es una obra maestra.