Críticas

Apartamentos Acapulco – El Año del Tigre | Crítica

‘Las cosas cambian’, pero no porque lo diga la astrología china. El cambio no lo dicta un calendario, tampoco entiende de formas, así que por esta regla de tres, puede suceder y al mismo tiempo pasar desapercibido hasta al olfato felino. Si el año del tigre se adelanta porque los astros anímicos y creativos de Apartamentos Acapulco se han alineado, actualizaremos el horóscopo. Porque esto es justamente lo que ocurre con el tercer álbum de los granadinos, «El Año del Tigre» (Primavera Labels, 2021), un trabajo que pasa de Tigre de Bengala a indochino (más bien de Agua), de exótico persuasivo a emotivo sin apenas inmutarte. La banda sigue creciendo sigilosamente y cuando quieres darte cuenta ya eres su presa ungulada.

Sobre el terreno, Apartamentos Acapulco rebañan su sonido, de hecho, diremos que es más bien un disco continuista (con el primer minuto de ‘Con que Doblez Tú Me Miras’ queda claro) . En «El Resto del Mundo» destacábamos la capacidad de crear un código propio (shoegaze y dream pop en el banquete), pero aquí es su capacidad de madurarlo. De hacer la digestión. Este es el prototipo de álbum con el que podrían empacharse de ideas, de proponer mucho y decir poco (o no decir nada), o por el contrario quedarse en su manglar sonoro como hicieron los Beach House hasta que se cansaron. Pero ni una cosa ni la otra, no es un trabajo de extremos, como tampoco es plano. Acecha en él una especie de valentía y seguridad muy zodiacal que podemos percibir en los detalles y, en última instancia, en el conjunto. Ahí es donde ves lo bien que tienen estudiado su hábitat; te sientes cebra.

Porque ‘No Entiendo, Ni Quiero‘ o ‘Las Cosas Cambian‘ (valía la redundancia), no las ves venir. Con sus guitarras afiladas como caninos, se te plantan delante con todo el «loveless» del mundo. Algo parecido, pero más sutil, ocurre con la paleta de sintetizadores, más explorada, que al final define sus cromatismos. Ejemplos los tenemos en el pelotazo de ‘Y tú en Barcelona‘ o ‘Vastida‘. Aunque la madurez también implica afianzar lo que ya hacían muy bien: jugar con la progresión y las profundidades. Lo podríamos resumir en ‘Alguien Normal‘, conjunción de voces de Ismael y Angelina marca de la casa, y ese bajo saliendo a la superficie del estribillo como una ballena. Acabaré con ‘Un Nuevo Comienzo‘, que es Pains a tope, para tocar el tema de las letras, que podrían estar escritas en sinogramas, pero las entenderíamos igual.

«El frío invierno pasará y todo lo malo se llevará» como resumen del año lo veo más que acertado. «No tengas miedo que todo nos va a salir bien» deja de lado cualquier sensación de tendencia ciclotímica en el amor y el desamor; es melancolía de serie, bien entendida, en el fondo, positiva. Quizá es para exorcizar los males, que dice el Tigre. En cualquier caso, así les sale. 2022 era tarde para su naturaleza creativa.

Resumen de la crítica:

7,57.5

Pros

  • Madurez de la propuesta.
  • Pelotazos pop como 'Y Tú en Barcelona' o 'Ahora sé'
Màrius Riba
el autorMàrius Riba
No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así. Soy poeta | Twitter: @MariusRiba

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