Críticas

[Crítica] Bruce Springsteen – The Promise (2010)

Los dos CDs de temas descartados incluidos en The Promise, la edición especial de Darkness On The Edge Of Town (1978), no son propiamente un álbum. Se trata de una colección de canciones escritas y grabadas con la intención de que formaran parte del elepé pero que, por H o por B, Springsteen decidió dejar en el cajón en favor de otros temas. Es por ello que he tardado en publicar la crítica de este trabajo, porque he tardado en convencerme a mi mismo de que no me encuentro ante un recopilatorio, en el sentido que le damos habitualmente. Una vez superadas estas dudas frívolas y triviales, ahí va la cosa.

Desde el principio -”Racing In The Streets” (versión ’78)- hasta el final -”The Way” (huevo de pascua)-, esta colección me eriza la piel y me pone los pelos tan de punta que podría herir a alguien. No me cabe en la cabeza, por mucho que el Boss haya intentado explicarlo, cómo es posible que alguien descarte temas de la envergadura de “Because The Night”, “Fire” o “Talk To Me”. Todas las pistas, incluso aquellas que sólo encierran embriones de lo que más tarde serían temas finalmente incluidos en Darkness On The Edge Of Town, como “It’s A Shame” o “Come on (Let’s Go Tonight)”, que terminaron siendo “Prove It All Night” y “Factory” son auténticas obras maestras. Cierto es, eso sí, que en algunos momentos se nota la provisionalidad de algunas canciones o que sorprende excesivamente la voz de Springsteen en aquellas que han sido regrabadas en los últimos tiempos. Pero la excusa es buena y convincente: En primer lugar, se trata de un disco que ilustra el proceso de construcción de Darkness On The Edge Of Town, por lo que la provisionalidad debe estar patente y, en segundo, más vale voz regrabada que voz que no se oye. Y es que Springsteen ha regrabado allí dónde no había voz o era de escasa calidad.

Esta serie de temas nos muestran a un Springsteen que, en palabras de Steve Van Zandt, podría haber sido uno de los mejores compositores de pop de todos los tiempos. Sin olvidarnos, claro, del Springsteen oscuro y taciturno que creó Darkness On The Edge Of Town. Todo cabe aquí dentro y todo lo disfrutamos, pero es realmente sorprendente ver como en mitad de unas durísimas sesiones de grabación, Bruce y la E-Street Band sacaban tiempo para divertirse grabando algunos de los temas más joviales de su carrera. Y por encima de todo está «The Promise», esa canción única e irrepetible, que entra en el top 10 de canciones Springstenianas y nos estremece compás tras compás.

Me ahorro detalles sobre la producción, que creo que ya quedaron ampliamente explicados en la crítica de Darkness On The Edge Of Town que publicamos hace escasos días.

Resumiendo, dos compactos dirigidos especialmente a los seguidores más acérrimos del de Nueva Jersey pero que sabrá apreciar cualquier amante del pop y del rock.

[Puntuación 89/100]

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