Críticas

[Crítica] Chastity Belt – Time to Go Home

De entrada os diré que a Chastity Belt las he conocido por sugerencia del Primavera Club que, como cada año, suele acertar con sus apuestas norteamericanas, sobre todo en materia riot grrrl, antaño el rock desbocado de Tweens, por ejemplo. Gracias. Este cuarteto de chicas no cambiará ni el panorama de aquí ni el de allí, el de Washington. Sin embargo, conviene tomar buena nota de lo que hacen porque, francamente, suena bien. Lo último en salir de sus manos se llama «Time to Go Home«, su segundo álbum de estudio -el primero que lanzan con Hardly Art Records- y despierta, cuanto menos, interés. Tanto en contenido como en forma.

En primer lugar, diremos que se mueven entre la ironía bondadosa y un particular sentido del humor. ¿Qué hay de malo en ser una cachonda? ¡Está bien serlo! resume ‘Cool Slut‘. Pensar en su nombre artístico no ayudará a atar cabos, sino a conocer el fondo de estas cuatro amigas que cuando quieren pueden ser serias y tajantes. En realidad, su trasfondo esconde algo banal, pero si escudriñamos un poco más acerca de ese nombre que ya define su esencia, daremos con canciones que no se disuelven en la memoria y que conectan más de lo que podríamos pensar. Más allá de las hormonas, existe un discurso bien construido.

Si su debut correspondía a una primera etapa de iniciación, éste se mueve en unos parámetros más premeditados. Aunque sus raíces post-punk siguen intactas, cabe destacar que esta continuación es menos frontal y acelerada, más estudiada. Con todo, igual de descarada. Y gusta. Siguen siendo ellas pero con más bagaje e ideas que exponer. Se nota el tiempo que han dedicado a los desarrollos de muchos temas, como por ejemplo en ‘On the Floor‘, donde las guitarras de esos maravillosos noventa rumian si detenerse en algún momento. Podrían hacerlo cuando quisieran porque Julia Shapiro (frontgirl) relata en ellas su deseo de acabar con la insatisfacción. Si el exceso de tiempo supone una carga, un aburrimiento, aquí lo vencen con mesura, desvaneciéndolo con punteos de guitarra cristalinos y reverb. Qué descarga.

No negaré que más allá de alguna melodía vivaracha como ‘Time to Go Home‘ o ‘Why Try‘, este disco puede dejarte un poco como al principio. No esperéis encontrar algo instantáneo. No son la versión descafeinada de Speedy Ortiz. Escuchadlas y dejaros guiar. Ellas conocen muy bien cuál es el camino de vuelta a casa.

 

Màrius Riba
el autorMàrius Riba
No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así. Soy poeta | Twitter: @MariusRiba

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