Críticas

[Crítica] Declan Mckenna – What Do You Think About The Car?

Las nuevas generaciones ganan terreno en la industria musical a pasos agigantados. Y cuando digo nuevas, me refiero a las que se tambalean por los dos mil, como la de este joven llamado Declan Mckenna, un mozalbete del 98 a quien los medios británicos han dado bombo y platillo. Nada lejos de un nuevo Jake Bugg que en su día gastaría los discos de los Bombay Bicycle Club de turno (¿qué ha sido de ellos?). Es algo que ya advertimos en sus primeras y refinadas maquetas: sus temas disparaban a todos lados. Pero el evidente talento de Declan desde luego exigía atención, un «a ver cómo lo encauza en un disco porque tiene buena pinta».

Desde luego que bien, lo esperado de un chico que ganó el «Glastonbury talents» de 2015 y que ha debutado bajo el techo de Columbia. En «What Do You Think About The Car?» hay producto. Una reválida superada con nota en la que James Ford y Rostam Batmanglij (Vampire Weekend) han limpiado, fijado y dado esplendor -en ‘Paracetamol’ hasta lo podríamos adivinar sin saberlo-. De esta manera, su debut sigue los trazos de power pop que dejaron sus primeros singles, esta vez dotado de una línea estilística reconocible. Además, el inglés no se ha dejado nada en el tintero. Declan es insultantemente joven, pero tiene muchas cosas que decirle a este mundo.

Como por ejemplo que detrás de la Copa del Mundo de la FIFA de 2014 hubo un montón de corrupción. En ‘Brazil‘ lo dice sin pelos en la lengua: «He oído que vendiste el Amazonas, para enseñar a todos el país de donde eres«, denuncia Mckenna en el primer verso en referencia a los 12 billonazos que costó organizar la copa en un país de extrema desigualdad social. ‘The Kids don’t Wanna Come Home‘ es un dardo envenenado a la sociedad actual que pone el foco a los niños en general, a cómo se ven influenciados por la política y crecen cada vez más insensibilizados. La religión tampoco sale impune: ‘Bethlehem‘ deja al descubierto su cara negativa (véase las guerras que genera), mientras que la citada ‘Paracetamol‘ se inspira en Leelah Alcorn, la chica transgénero que se suicidó por culpa de la frustración de no ser aceptada ni por su madre. Todo tiene primeras, segundas, y terceras lecturas, pero es pura denuncia.

Como no, estos temas trascienden directamente a un disco de pop desenfadado, de melodías emparentadas con los Beatles (los inicios de ‘Make Me Your Queen‘), de coros que recuerdan a ABBA y de canciones que tienden al indie de unos Bombay Bicycle Club de 18 años recién cumplidos. Trascienden y lo ensalzan. Y es que lo de Declan no quedará en un simple disco de pop moderno, al menos por ahora. Desde luego, sorprende que a su edad tenga la madurez y la capacidad de plasmar realidades de una forma tan inteligente y a ratos mordaz, en temas que a la postre suenan impecables. La primera zancada ya la ha dado; por delante tiene un futuro prometedor.

Resumen de la crítica:

Nota7.2
Màrius Riba
el autorMàrius Riba
Comunicación y marketing digital. Sin música no seguiría aquí. Así pues, sobreviviendo| Twitter: @MariusRiba

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