Críticas

[Crítica] Godspeed You! Black Emperor – Luciferian Towers

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Ya han pasado nada menos que siete cursos desde que Godspeed You! Black Emperor decidieran, por fortuna, reunirse y lanzar un álbum tras diez de silencio. Aquel «Allelujah! Dont Bend! Ascend!» proponía para la formación canadiense un sonido mucho más directo y conciso que en sus LPs anteriores, que se vería consumado en «Asunder, Sweet and Other Distress» (apenas una canción de 40 minutos).

El conjunto originario de Montreal parece en esta nueva época haber dejado de lado su épica y trascendental despedida del siglo XX para tornar sus composiciones hacia melodías más brutales y accesibles, aunque no por ello menos complejas. En su penúltimo trabajo parecían virar hacia un producto más doom o stoner, con estallidos salvajes de guitarra y riffs que no siempre aparecían justificados tras inacabables capas de arreglos orquestales. Pero en “Luciferian Towers” la dinámica vuelve a variar.

En su sexto álbum de estudio Godspeed You! Black Emperor ofrecen canciones especialmente armoniosas y melódicas, las cuerdas orquestales se tornan -de nuevo- relevantes, y completan los clímax con una sensación de consumación superior. Así, este disco parece menos entrecortado que sus dos predecesores, con dos pistas que tienen vida propia y respiran de forma totalmente independiente (sobre el papel los cortes son ocho). Anteriormente, los interludios, que hacían las veces de coitus interruptus, beneficiaban una separación más clara y por tanto un desarrollo menos fluido del ritmo del álbum. Esta era una de las grandes taras de «Allelujah…», un álbum con dos mastodontes que sin embargo perdían su fuerza o, como poco, toda su potencial capacidad absorbente a través de los momentos de conciliación o supuesta mimetización con el mood. En «Luciferian Towers» cada corte, por breve que sea, parece tener un sentido individual que no rompe la dinámica del álbum pues no se dedica exclusivamente a intentar que nos hundamos en él.

Pero no todo son luces en este «Luciferian Towers». El nuevo disco de Godspeed You! Black Emperor vuelve a ser especialmente corto (sí, hay dos canciones de 15 minutos, pero sí). Aún seguimos a la espera de que los canadienses vuelvan a lanzar un doble LP en el que dé la sensación real de que ponen toda la carne en el asador -ojo, que al nivel al que ellos hacen post-rock sólo están Swans. Al final parece como si esta forma más escueta de entregarnos su antológico sonido les resultara menos costosa, como si dejaran siempre en el tintero alguna forma de enlazar tres composiciones y lanzar de nuevo un álbum extremadamente arriesgado.

Fuera de esto queda más bien poco que echarles en cara a los tropecientos miembros de la banda, que, incomprensiblemente, siguen siendo capaces de regalarnos tras más de 20 años riffs memorables y marañas compositivas totalmente inéditas. Con «Luciferian Towers» Godspeed You! Black Emperor empiezan a quedarse cada vez más solos en el podio del post rock, al que pocas bandas parecen querer/poder subirse ya. Si bien no será recordado como uno de los grandes trabajos de la banda por su falta de innovación y su brevedad, su sexto largo de estudio sigue marcando el camino en el baldío terreno de un género que se niega a capitular.

Resumen de la crítica:

Nota7.4

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