Críticas

[Crítica] Kodaline – In A Perfect World (2013)

kodaline in a perfect world

Bienvenidos al “mundo perfecto” de Kodaline. Asomad la cabeza y pasad sin miedo, queremos abriros despacio la puerta a este planeta desconocido (para muchos) de rock alternativo con débil acento irlandés y melodías suaves.

‘In A Perfect World’ es el álbum de debut de Kodaline, una banda formada por cuatro chicos de Dublín que mezclan pop, rock y ritmos tradicionales irlandeses. Para los que no los conozcáis aún, Kodaline es la historia de 3 amigos que empezaron a moverse en el mundo de la música desde el año 2005 primero como trío, bajo el nombre “21 Demands” y después, tras romper, renacer e incorporar a Jason Boland, como “Kodaline”.

No les ha ido mal: quedaron segundos en la edición de 2007 de “You’re A Star” (una especie de Factor X irlandés), han colado algunas canciones como “Give Me A Minute” en el número 1 del chart inglés o su “All I Want” en series mainstream como Anatomía de Grey, se han ganado un merecido puesto en la lista “Sound Of 2013” elaborada por la BBC y han estado nominados a los premios MTV en la categoría ‘Brand New For 2013’.

Nominaciones y méritos atrás, estos chicos por fin pueden llegar al público a través de la música y no de la crítica con su primer disco debut: “In A Perfect World” lanzado en junio por los sellos discográficos Sony RCA/B-Unique. El grupo suena a muchos grupos y estilos y a unidad a la vez porque consiguen quedarse con lo mejor del sonido de buenas bandas como U2, Coldplay, Mumford and Sons, The Lumineers, Snow Patrol, Keane, The Fray o The Script y hacerlos suyo. Y es su resultado por el que merecen ser valorados de forma única.

“One Day” es la carta de presentación del disco definida por el falsete de Steve Garrigan. Sí, recuerda mucho a los inicios de Coldplay y a los agudos de Chris Martin pero la canción es buena, suena a propia y a suave balaceo de guitarras. Y si en la primera canción caemos en odiosas comparaciones, a ‘All I Want” le persigue el recuerdo de los Mumford and Sons y The Lumineers. Sin duda, este segundo tema es uno de los imprescindibles del disco ya que en estos 5 minutos de canción consiguen lucirse mezclando el arranque pausado de una balada con el “in crescendo” potente de la guitarra, la percusión y los cambios de ritmo propios de la música tradicional irlandesa.

Y con la armónica y los rasgueos típicos del folk el disco se va animando con “Love Like This”, “Brand New Day” y “Way Back When”. También tiene cabida el dream pop con “Big Bad World” y momentos más intensos como los conseguidos con “High Hopes”, “Pray” o “All Comes Down”, esta última con un magnífico final acompañado por una especie de coro Gospel.

“In A Perfect World” se compone de 11 canciones nuevas muy esperadas. Aún así, después de sacarles parecidos con otros grupos (algo inevitable a la hora de evaluar y describir bandas) y mixes de estilos combinados con gusto, lo cierto es que si hay que valorar el CD como una sola pieza hay que decir que es bastante plano y la sucesión de ritmos y canciones es previsible. La primera vez que escuché el disco del tirón me parecieron iguales la mayoría de los temas diferenciando sólo los que se salen de la norma. No obstante para ser un disco de debut no está mal, han demostrado que el estilo lo tienen y seguro que en discos posteriores darán mucho que hablar.

Canciones imprescindibles: “All I Want”, “One Day”, “Brand New Day”, “High Hopes” y “All Comes Down”.

Escucha “In A Perfect World” de Kodaline:

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.