[Crítica] Ocellot – Molsa Molsa (2013)

ocellot molsa molsa
ocellot molsa molsa

Hace ya unas cuantas semanas vio la luz uno de aquellos discos que esperas durante tiempo, por los buenos augurios que has ido escuchando y notando de una banda al largo del tiempo. Este es el caso de Ocellot, que después de publicar un bonito EP de cuatro canciones –‘Ocellot EP’ (Discos La Gàbia, 2012)- llevaba tiempo prometiendo un larga duración que diera buena cuenta de las perspectivas cosechadas con tan solo un póquer de cortes. Y como suele ser costumbre, después de una espera llega una buena recompensa. Lo hizo con este ‘Molsa Molsa’. Musgo en catalán. Suelo verde y húmedo para sustentar nueve piezas caleidoscópicas, llenas de matices, de idas y venidas. Un disco quizás necesario dentro de la música catalana. Ella que se jacta de tener una escena independiente. Pues para tenerla debe copar muchos estilos musicales, no solo pop y folk; y bandas como Ocellot y disqueras como Discos La Gàbia y Famèlic sin duda están haciendo mucho para cubrir este hueco. Celebrémoslo, pues.

‘Molsa Molsa’ abre la terna con ‘Invitació’. Un título idóneo para empezar un disco y que de su sonido se le da cuenta al título. Pasen y vean, que no les vamos a engañar. Mucha psicodelia, pasajes instrumentales hipnotizantes que se estiran y crean bucles en los que te encuentras arrastrado. Barroquismo instrumental con todo lo que conlleva. Seguro que muchas veces han leído el calificativo barroco en una reseña musical. Puede cansar, lo entiendo. Pero en este caso le viene como anillo al dedo. Cuando uno se refiere a barroquismo piensa en aquel arte recargado, pomposo, con ángeles dorados regordetes que daba mucho empaque a la vista. La belleza de lo recargado, si me permiten. Y Ocellot es un poco esto. Miles de ‘inputs’ sonoros que te acechan la cabeza. Señales e invitaciones campando por un campo sonoro de hierbas altas y bellas mujeres germánicas corriendo en cueros. Una amalgama de cualidades bien hilvanadas que se reúnen y montan un festín en temas como ‘Lonely friends’. Colorista tarjeta de presentación.

Luego el camino de ‘Molsa Molsa’ transita por muchos espacios diferenciados. Temas tántricos como ‘Sal a la Pell’, donde puedes acabar como un bosquimano hasta la trancas de LSD rupestre, o ‘Meet New People’, un corte delicioso que empieza de una forma bucólica, instrumental y pacificadora. Como una secuencia de Terrence Malick de aquellos que podrían servir para el reposo de pantalla de tu ordenador. En definitiva muchos escenarios, cantados en inglés y en catalán, donde cada uno puede pararse a degustar la variedad de mieles que se le proponen. Pasajes psicodélicos, llenos de explosiones de color tipo anuncio de coches alemán, u otros con guitarras muy presentes y ecos surrealistas que nos recuerdan a The Flaming Lips con Wayne Coyne megáfono en mano. Vale la pena adentrarse en el universo de Ocellot porqué uno no sabe qué va a encontrar, incluso después de haber escuchado varias veces el disco.

0 Shares:
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te podría interesar