Críticas

[Crítica] Red Hot Chili Peppers – The Getaway

red hot chili peppers the getaway

Cinco años han pasado desde “I’m With You”, período que ya parece ser el estándar de espera entre discos de los californianos. Éste supuso el primero en años sin contar con la presencia de uno de los pilares en los que se sustentaba el sonido de los Red Hot Chili Peppers, John Frusciante. El guitarrista, ahora metido en la música electrónica, dejaba el grupo en un momento en el que parecía que cualquier atisbo de creatividad electrizante que les quedaba corría a cargo de sus virtuosas manos. “Stadium Arcadium”, el último álbum en el que participó, era un monumento a la dispersión, en que lo único que mantenía a flote su sonido era el guitarrista. Josh Klinghoffer, colaborador de Frusciante y miembro del directo en la gira del disco, lo sustituyó en el último LP, pero no consiguió hacerse con su mismo protagonismo. I’m With You“, disco de transición, pareció un esfuerzo de Flea, Kiedis y Smith para retomar el pulso, con un rookie en el grupo -aunque de nivel- a la guitarra, relegado a funciones más ambientales. Pese a alguna buena canción, resultó insulso.

Después de décadas con Rick Rubin a la producción un primer paso importante para “The Getaway” ha sido el cambio del barbudo Rey Midas, cuyos trucos con los californianos eran ya previsibles y de sobra conocidos, por el enfoque de Brian Burton, más conocido como Danger Mouse. El responsable de pulir los otrora vez estimulantes The Black Keys es ahora el encargado de canalizar la revitalización de los Red Hot Chili Peppers. Y sorprendentemente parece funcionar en el primer tercio del álbum. Sin ser tampoco un prodigio los primeros cuatro temas de “The Getaway” tienen una composición inmaculada, un pulso melódico convincente, y suenan a primeros pasos coherentes dentro de un universo sonoro cada vez más tamizado. Klinghoffer está más integrado y aporta un estilo más texturizado de innegable calidad, Flea le da al bajo con el ímpetu que se le presupone, hasta Smith convence en un tema como ‘We Turn Red’. ‘The Longest Wave’ recuerda al selecto grupo de grandes lentas que han escrito, con Kiedis en piloto automático (de aquí en adelante será la tónica), aunque efectivo, y Klinghoffer ofreciendo buenas prestaciones.

Pero a partir de aquí vuelven al ensayo-error que ya viene apareciendo en su discografía desde hace años. La continuidad con la que empieza el disco se funde en irregularidad con canciones que no se sabe muy bien que hacen en él (‘Go Robot’ y ‘Feasting on The Flowers’), menos inspiradas, como ‘Sick Love’, con buen groove  pero irrelevante y llana, y la reiterativa, excepto el final, ‘Goodbye Angels’. ‘Detroit’ emerge entre el tedio como un correcto número de rock, pero ‘This Ticonderoga’ carece de dirección alguna, especialmente con interludios que matan su ritmo. Kiedis y compañía han demostrado maestría en la intensidad torrencial y en la delicadeza; aquí sin embargo nada termina de quedar compensado, no hay un pulso que recorra unánimemente las dos vertientes. ‘Encore’ es cristalina y más que correcta, luciría mejor si no estuviera rodeada de canciones que no terminan de llegar a parte alguna, como es el caso de ‘The Hunter’. Termina el disco sin haber arrancado, con ‘Dreams of a Samurai’, de lo más interesante del LP y en la que se intuye un camino que se antojaría relevante para el grupo, aún capaz de producir directos abrumadores y cuya capacidad de expandirse en jams, de romper con el corsé comercial que limita el virtuosismo, podría dar discos cósmicos.

Si cambiar de productor ha sido un buen movimiento en esencia (al menos el disco está mejor mezclado que los polémicos métodos de Rick Rubin) quizás tras lo expuesto los nuevos Red Hot Chili Peppers aún no han sabido tocar la tecla que les acerque a su mejor nivel si es que éste está todavía a su alcance. La selección de Danger Mouse, especialista en limar aristas y en dotar de demasiada pomposidada bandas que no la precisan, no ha sido la mejor opción para dar vitalidad a un grupo que tras dos discos con la nueva formación, aún sigue en fase de encontrar las dinámicas que saquen a relucir lo mejor de cada uno. “The Getaway” es una mejoría, representa una voluntad de moverse y evolucionar, pero la dirección tomada no parece lo suficientemente firme como para vislumbrar qué depara el futuro de la banda. Mejora escuchándolo, pero aun así es demasiado llano. Probablemente Kiedis, Flea y Smith necesitan librarse de las ataduras de su status, confiar aún más en el buen hacer de Josh Klinghoffer, y encontrar la forma de transmitir vitalidad, que está mayormente ausente otra vez. Al final, “The Getaway” es un disco correcto, que contentará a fans acérrimos, aburrirá a quien quiera el salvajismo de antaño, posee un par o tres buenas ideas que serán apreciadas para los que estén de pasada, pero que sigue planteando interrogantes, y no precisamente en el mejor de los términos.

Nil Rubió
el autorNil Rubió
Periodista y sociólogo, escribe sobre música allí donde le dejan. Fuera de un concierto es alguien alienado. Un pogo sudoroso, un riff de Page o Iommi, olor a amplificador quemado, una melodía que te erice el vello, el "White Album", Strummer y Joey Ramone. Twitter: @nilruf | Web: www.nilrubio.com

6 comentarios

  • me parece que este disco es lo mismo de siempre, californication será muy difícil de superar., ojalá y se den cuenta que nada es por siempre y sepan retirarse con dignidad.

  • Se han hecho mayores, como nosotros. Lo que han hecho permanecerá. The gateaway es bueno pero le falta sorpresa y energía.

  • Me parece que “The Getaway” es una apuesta, si bien la primera vez que lo escuche me sucedio algo similar a el cambio respecto a “californication-by the way”

    no estoy comparando ambos discos con los de “Im with you – The getaway” simplemente menciono lo que me hizo sentir en cuanto a cierta pasividad respecto a sus anteriores trabajos. Sentí que le habían bajado 3 rayas respecto al ritmo de sonido y a su “salvajismo” que cada día esta menos presente. El disco es bastante melódico para mi gusto, destaco que Josh se nota mucho mas protagonico que en IWY se nota ya el toque que imprime en las canciones, es muy talentoso y eso lo supe desde que era pupilo de Frusciante, es bueno y estoy seguro que no hubiueran encontrado mejor sustituto, pero a la vez su estilo me parece demasiado industrial, no se si me de a entender, entiendo que debe dejar un sabor distinto pero no creo algunos solos de canciones emblematicas le deba dar tantos efectos a su sonido en cuanto a la guitarra. Insisto el es el mejor reempazlo para los peppers y hoy en día encaja pero se que hace 10 años no hubiera por donde josh con todo su talento hubiese encajado en la influencia en la que giraba la banda.

    El disco es bueno a secas, yo soy acerrimo fan asi que creo me va a gustar aunque sea malo. IWY de inicio no me dijo nada y tuve que escucharlo muchas veces para sacar cosas buenas.

    Sin embargo el disco es bueno, si hay algo que me gusta de esta banda es que no se cierra en una edad o tiempo, es bastante versátil y adaptable a cualquier era, moda e influencias musicales. Tratan siempre de adaptarse y eso es Getaway
    un trabajo por un camino diferente, con un sonido maquillado, con ideas nuevas pero con ese fondo de su estilo propio, es algo que me gusta de los peppers no estan por el fanservice como muchas bandas de rock y heavy que siguen haciendo lo mismo al pasar los años y solo captan fans que son adeptos a ese genero lo que no pasa con los peppers que los escuchan rockers, metaleros, poperos y demas. Ojo yo tambien en algun momento pedí que la banda regresara a como los conocí era californication o incluso a un status mas acido como OHM

    Dark Necessities es una idea super fresca con el talento sin igual de flea en el bajo y la voz entrañable de siempre de Tony, me hubiese gustado escuchar mas de esto en el disco pero parece solo se limitaron a esta.

    yo como le daría un 7,9 al disco, y van en camino al 8,5 dependiendo como evolucione el siguiente disco que ojala no tarden nuevamente 5 años para fabricarlo.

  • Honestamente, van dos o tres veces que escucho el disco y no termina por convencerme, encuentro cierta similitud con el último trabajo de U2 (songs of innocence), bajo la misma producción, algo “soso”, sin una canción que me llame totalmente la atención, quizá sigo eclipsado por los sonidos que lograban a finales de los 80´s e inicios de los 90´s (mother´s milk, Blood Sugar Sex Magic, one hot minute y californication), puesto que lo que hicieron después no me supieron vender la idea, y vaya que son talentosos, pero algo pasa, ¿o me hago cada vez más viejo y prefiero escuchar mis discos viejos, o bien ya no queda mucho por escuchar?; joder, qué dilema, mientras tanto seguiré con mis discos viejos, creo que buena music (desde mi punto de vista muy particular) ya no se hace, o ya nadie se atreve o se están acabando los buenos grupos.

  • Particularmente este nuevo trabajo de Red Hot me parece bastante superior a Im With You. Cambio bastante pero a mi me ha gustado demasiado me parece que han hecho un gran progreso. Feasting on the flowers es uno de los temas que mas me gusta, es bastante experimental pero no cansa dura tan solo 3 minutos. Realemente
    me ha gustado mucho este disco.

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