Críticas

Thom Yorke – ANIMA | Crítica

crítica thom yorke anima

Tres semanas después del OKComputer-gate, llegan nuevas noticias del frente en Abingdon con la publicación del nuevo álbum en solitario de Thom Yorke. Titulado “ANIMA“, está compuesto, como viene siendo tradición en él, por algunas ideas nuevas y por otras que llevan ya años rondando su cabeza y han adquirido, por fin, una forma final en el estudio. En su entrevista con Zane Lowe para Beats 1, Yorke declaraba que él y Nigel Godrich (productor de Radiohead y de sus discos en solitario) “habían tenido ese material desde hacía mucho tiempo” y que la grabación fue fácil y rápida, ya que “simplemente instalamos todo como en los conciertos… y nos lo sacamos de encima”.

Las temáticas de las canciones son clásicos de la factoría Yorke. La ansiedad, la depresión, el agobio y el aislamiento están muy presentes en las letras del disco pero no tanto en modo denuncia, sino que suenan más bien a monólogo interior. No en vano, la campaña de comunicación del disco consistía en carteles, anuncios y vallas de una empresa ficticia llamada ANIMA cuya actividad es ayudar a sus usuarios a recuperar sus sueños favoritos. 

Thom ya no denuncia la triste realidad: ahora te ayuda a evadirla. ¿Cómo?

Los nueve cortes de “ANIMA” prolongan el estilo electrónico con el que Yorke ya vistió sus ideas en The Eraser (2006) y en Tomorrow’s Modern Boxes (2014). La música electrónica conceptual (no la de baile) es, desde hace años, la niña de los ojos del inglés. Desde la publicación de “Kid A” con Radiohead en el año 2000 y en adelante, Yorke no ha dejado de declarar su pasión por el sonido Warp (el IDM y el ambient de gente como Aphex Twin, Autechre, Boards of Canada)en pequeños piropos, que son apariciones en sus discos de banda, y en cartas de amor a las que nosotros llamamos ‘álbumes en solitario’.

El reto de crear arreglos musicales que transmitan esas temáticas yorkianas es mayor sin la melancolía de un piano o la calidez de una guitarra acústica rasgueada, pero Thom Yorke y Nigel Godrich, como siempre, han salido airosos. El ejemplo más potente de todos es la adormecida ‘Dawn Chorus’, que narra un despertar pusilánime y autocrítico solamente decorado con notas sintetizadas y suspendidas, arregladas al fondo de la mezcla. El ‘dawn chorus’, que podríamos traducir por “el canto de los pájaros al amanecer”, es ese momento del día que puede significar un nuevo amanecer… u otro día más empujando la roca como Sísifo. Esta segunda posibilidad es la protagonista del segundo corte de “ANIMA“, descriptivamente titulado Last I Heard (…He Was Circling The Drain)’, que se sirve de arreglos sutiles y coros con ecos para describir la sensación de ser masticado, digerido y escupido por la ciudad.

Si en “The Eraser” se sirvió de influencias electrónicas para presentar un compendio de ideas digeribles y hasta comerciales y “Tomorrow’s Modern Boxes“, en cambio, supuso un giro a algo un poco más oscuro y ambient, en “ANIMA” Yorke recupera el pulso y la percusión, de nuevo, para presentar los temas más tangibles. Un ejemplo es ‘Traffic’, que abre el disco con artillería entre el IDM, la música bass y  el grimecomo los redobles de bombos y cajas de 808 o esos swells de sintetizador en los registros graves. Y es que a Thom, a su manera, también le gusta bailar. En “ANIMA” ha dejado sitio a piezas como ‘I Am a Very Rude Person’ o ‘Impossible Knots’ que son los momentos más grooveros del álbum: la primera, por su pulso y su instrumentación minimalista y la segunda, por su influencia dub en el bajo.

Bienvenidos, pues, a otro catálogo de influencias electrónicas de Thom Yorke. Si bien el contenido temático no presenta grandes y novedosos titulares, el inglés si ha sido capaz, otra vez, de plasmar nuevas referencias a sus estilos electrónicos favoritos de forma personal, orgánica y coherente. No queda sino celebrar que un larga duración de un artista tan introspectivo tenga momentos para mirar al abismo y otros momentos para evitar, casi bailando, que el abismo te mire de vuelta.

Escucha en streaming “ANIMA” de Thom Yorke.

Resumen de la crítica:

Nota:7.5

Pros

  • Los múltiples registros dentro del sonido electrónico conceptual
  • Las transiciones entre cortes
  • El dub en ‘Impossible Knots’
  • La expresión total de ‘Dawn Chorus’

Contras

  • Poca novedad lírica o temática
  • El cierre del disco con ‘Runwayaway’

1 comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.