Críticas

[Crítica] Thurston Moore – The Best Day (2014)

«Todos los hombres deben morir«, decía el slogan de la cuarta temporada de Juego de Tronos. No le faltaba razón pero para suerte de algunos  las leyendas permanecen. Si esto lo aplicamos a la música, de aquí a unos 40 años Sonic Youth será reconocido como lo que ha sido: uno de los grupos más influyentes de la última década del siglo XX.Será entonces cuando se reconocerá el talento de su líder. Sí, el flaco Thurston Moore es uno de los músicos más auténticos de los últimos 30 años y a pesar de experimentar con ciertos sonidos nunca ha abandonado el noise como lienzo favorito para plasmar su vena creativa.

Esto llega tras el relajado Demolished Thoughts (2011), junto a Beck de productor, el experimental YOKOKIMTHURSTON (2012) , la vuelta al sonido de los primeros Sonic Youth con su grupo Chelsea Light Moving (2013), más improvisación como es el caso de @, proyecto experimental junto a John Zorn y su coqueteo con el black metal con Twilight. El inquieto Moore vuelve a sus raíces con un grupo formado por su viejo amigo Steve Shelley (Sonic Youth), Deb Googe de (My Bloody Valentine) y James Sedwards. Juntos han editado a través de Matador Records su último LP «The Best Day«.

¿Qué nos encontramos en «The Best Day«? Por si a alguien le cabía alguna duda Sonic Youth vive en la guitarra de Thurston Moore por más que se haya rodeado de excelentes compañeros de batalla como Ranaldo, Gordon y Shelley. «The Best Day» es el disco que representa mejor lo que ha hecho Thurston en SY. Esto, a su vez, es su mayor problema. Sí buscáis un sonido diferente no obtendréis mucha diferencia entre algún disco de su famoso grupo y este último registro. En el disco observamos que esa guitarra tan suya es su arma de combate y deambula entre la distorsión y la melodía como si se tratase de un gato en un tejado. El pasado de Thurston es más fuerte que él y por más que vaya experimentando con otras cosas, el ruido y la distorsión son su firma que lo han llevado a ser lo que es hoy.

El disco se divide en tres partes: la primera es muy poderosa comenzando con uno de los singles ‘Speak to the Wild‘ con sus 8 poderosos minutos de guitarra, acompañados por la linea de bajo tendenciosa de Deb y la voz más melódica de Moore en todo el disco y un hueco negro de más de dos minutos que te sumerge para volverte a sacar a la superficie lenta y calmada. ‘Forevermore‘ sigue siendo una canción bastante extensa (más de 11 minutos) con una letra penetrante que le canta al amor ¿De quién? ¿una nueva musa o su hija Coco?, no lo sabemos, pero el coro se repite en bucle una y otra vez «That’s why I love you forevermore / That’s why I want you forevermore«.

La segunda parte del disco es la más inestable, comienza con ‘Tape‘, una canción más acústica que se pierde un poco en el trepidante comienzo del disco, se hace un tanto larga y cansina, pero después viene el subidón con la la canción homónima del álbum que es una de las más clásicas del mismo, con una buena guitarra tanto de punteos como una base rítmica con precisión suiza. ‘Detonation‘, el primer adelanto del disco no es gran cosa tampoco, un poco perdida y navegando en el medio del disco, pero es un tema correcto que se basa en la simpleza, sin más, con un guiño al garage que tanto le gusta al flaco. ‘Vocabularies‘ es cortada a calco a Tape, un tema flácido y un poco tedioso, un formato acústico que solo es entendido luego de saber que el disco fue en su mayoría compuesto en Londres, dónde el propio Moore ha confesado ha querido tocar estos temas más suaves para homenajear y permitir la introducción del poeta inglés Radieux Radio.

Y la tercera, es sin duda el plato fuerte. La genial e instrumental’Grace Lake‘ con esa guitarra inspiradora, remarca la sincronización de los cuatro músicos para ofrecernos una sinfonía maravillosa que no decae a lo largo de los casi 7 minutos que dura, en una batalla de seis cuerdas entre Moore y Sedwards digna de épica. ‘Germs Burns‘ es el cierre ideal del disco, la mejor canción del mismo, la síntesis perfecta de lo que quiera transmitir Thurston con su música, guitarras melódicas y cristalinas con riffs pesados y voz punkarra de Moore y una de las mejores composiciones del espigado músico en su carrera de solista. Lo mejor de «The Best Day» es el correcto equilibrio entre la melodía y la fuerza de la guitarra. Se recomienda subir el volumen para escuchar a la Thurston Moore Band, sí la banda de Thurston porque el disco es de una banda, a pesar de la poderosa personalidad e influencia de su líder es una genial banda de cuatro músicos que tocan sin fallos a las ordenes de su director de orquesta.

Sebas Rosas
el autorSebas Rosas
BELIEVE IN THE ANTI † † † Twitter: @sebastopol17

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