Críticas

[Crítica] Ty Segall – Emotional Mugger

«El TDAH o Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad tiene 3 síntomas principales: 1) Falta de atención, 2) Hiperactividad y 3) Impulsividad. Estos síntomas pueden manifestarse con una intensidad variable en cada paciente y pueden presentarse de forma independiente. Por lo tanto, el perfil sintomatológico de los afectados variará en intensidad y en función de los síntomas predominantes«. Esto se me fue detectado con 9 o 10 años de edad y mi madre flipó bastante, por lo que me metieron en todas las actividades físicas posibles. Así fue como comencé una fugaz y triste carrera por todos los deportes del mundo: fútbol, natación, rugby y hasta baseball adornaban mis tardes de pre-adolescencia.

Lástima no haberle sacado provecho como sí lo ha hecho el insultantemente joven e hiperactivo Ty Segall, pues con menos de 30 años nos da bofetadas por doquier con cada disco que saca. A uno por año, ese es el registro promedio del rubio californiano multitasking. En 2015 parecía que se tomaría un año sabático ¿? pero acabó saliendo con el enorme Fuzz II, el Ty Rex, los nuevos grupos por venir como Broken Bat y GØGGS y ejerciendo de productor en The Birth Defects o La Luz. Sí, resulta agotador sólo revisar lo que hace este pavo en un año «tranquilo».

Pero dejemos el análisis hiperactivo para los médicos que Ty Segall está de vuelta, y vaya si lo está. Apenas entrados en 2016 ya golpea fuerte con Emotional Mugger, editado el pasado día 22 a través del sello Drag City. «Nueva» banda de super cracks a su lado para bautizar este lineup llamado Ty Segall & The Muggers, formado por nada más y nada menos que Mikal Cronin, Dale Crover de los Melvins, Emmett Kelly de The Cairo Gang, Kyle Thomas aka King Tuff, Cory Hanson y Evan Burrows de Wand y Charles Moothart, su fiel acompañante en Fuzz, Ty Segall Band etc, aunque a este último no lo podremos ver en la gira que traerá al grupo al próximo Primavera Sound por dedicarse de lleno a su nuevo proyecto CFM.

«Emotional Mugger» marca lo que realmente es, hoy día, Ty. Una mezcla de sus primeros años garajeros y las influencias de sus ídolos Black Sabbath, Motörhead, T.Rex y David Bowie. Y este nuevo LP demuestra lo extremadamente prolífico que es Segall, en ninguno de sus proyectos repite lo mismo y si hay que golpearse la cabeza se hace. Si repasamos todos su álbumes, en cada uno de ellos se desmarca del anterior. El click definitivo llegó con Fuzz primero y luego con Manipulator, dando el gran salto de promesa a realidad. Allí refinó su rock, cristalizó sus canciones con mejores composiciones y salió todo el glamour que tenía escondido, dando rienda suelta a su guitarra hábilmente secundada por su compadre Moothart.

Ahora nos encontramos con Emotional Mugger, un disco de 11 canciones y 38 minutos en el que confluyen distorsiones, riffs y coros sensuales con el hard rock, el pop y la psicodelia como elementos fundamentales, como notamos tan sólo empezar la escucha del disco en ‘Squealer‘ y sus toques de sintetizadores. ‘California Hills‘ es un tema irresistible, de lo mejor del disco. Comienza suavemente para retorcerse en una salvajada de guitarras excéntricas que van para adelante y para atrás hacia un cierre épico. Otras como ‘Emotional Mugger/Leopard Priestess‘ muestran la voz desquiciada de un Segall acompañado por un bajo sublime y guitarras afiladas. Fuzz y distorsión de la mano en tres temas tan dispersos como la cabeza de su creador. ‘Diversion‘ es quizás la mejor canción del disco aunque se trate de un cover de The Equals, pero es tan potente que supera a la original en cuanto a intensidad y agresividad. Un viaje sin frenos al infierno con ráfagas de distorsión cada dos por tres. Gloriosa. Otras destacadas son la funky ‘Mandy Cream‘, un registro con el que aún no se había atrevido con tanta fuerza este muchacho y que acompaña de esa batería sintetizada más las voces de King Tuff para darle un toque brillante. O la maravillosa ‘Candy Sam‘, una pieza que recuerda a los Stooges y que, con los mejores solos del disco, constituye un trip frenético hacia los rincones más oscuros del californiano.

En definitiva, Emotional Mugger es un disco para los fanáticos de Ty, porque suena a que ese es el camino que quiere tomar Segall de ahora en adelante. Una combinación perfecta entre el elegante sonido del Manipulator pero con mayor presencia de guitarras. Un torbellino de nuevos sonidos que beben de los sesenta, de los setenta, del garage rock, del glam y del punk. Segall demuestra que si le dan un lienzo es más parecido a Pollock que a cualquier otra cosa, hace del caos belleza y de la abstracción emanan melodías que enfatizan la fuerza con la que vive la música.

Sebas Rosas
el autorSebas Rosas
BELIEVE IN THE ANTI † † † Twitter: @sebastopol17

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.