Críticas

[Crítica] Vetusta Morla – La Deriva (2014)

Pocos grupos del panorama nacional actual generan unas expectativas tan grandes ante el lanzamiento de un nuevo trabajo, y desde luego, no es porque no se lo merezcan. El primer larga duración de Vetusta Morla “Un día en el mundo” (2008) , aclamado por público y crítica, se convirtió en un pilar sobre el que el grupo y otras bandas jóvenes construyeron su camino hacia lo más alto del indie-rock en español. Tras el lanzamiento de su segundo álbum “Mapas” (2011) y tras una larga gira de conciertos con aforo completo, llega “La Deriva”, con un sonido menos profundo y más directo.

El telón se abre con los dos sencillos elegidos para presentar el disco: ‘La Deriva’ y ‘Golpe Maestro’. En estos dos temas bien merecen una mención especial David García y Jorge González (batería y percusión) por aportar la dosis de fuerza necesaria para encajar la voz de Pucho (impecable en todo el disco) en una atmósfera socio-política poco frecuente en Vetusta Morla. Una ligera esencia de crítica que se agradece en nuestra situación social actual, pero que poco se puede comparar con la clásica canción protesta como apuntan algunos. ’La Deriva’ nos introduce a esta nueva faceta del grupo con una melodía potente y una letra rebelde, con la batalla y la esperanza como protagonistas. En la misma línea le sigue “Golpe Maestro”, con un sonido igualmente intenso y enérgico, más enmarcado en un contexto de política y corrupción. Imposible encontrar una temática más actual y alarmante, un acierto que queda reflejado en el videoclip de ‘La Deriva’ dirigido por Juan Cavestany.

Con ‘La Mosca En Tu Pared’ y con ‘Fuego’ reaparece el sonido más melódico y atmosférico al que Vetusta Morla nos tiene acostumbrados. Se retoma una retórica más compleja en las letras y la música estratificada con sonidos superpuestos que sirven de enlace entre la fuerza del inicio del disco y la fragilidad del final. Este sonido continúa en ‘¡Alto!’, un tema a medio tiempo que supone un alivio después de ‘Fiesta Mayor’. Le sigue una secuela de la reflexión iniciada al principio del disco, ‘La Grieta’, un tema de melodía más pop, sencilla y simplemente correcta. ‘La Grieta’ supone la línea roja del disco, donde éste comienza a perder la fuerza y el carácter del principio.

Algunos temas del disco, y es ahí donde se origina el sabor agridulce de “La Deriva”, bien podían haberse quedado en el tintero o formar parte de un futuro álbum de rarezas y caras B. Varias canciones fueron desechadas para que otras como ‘Pirómanos’ o ‘Tour de Francia’ formaran parte de este trabajo, que según la propia banda, fueron seleccionadas según una idea basal que se va perdiendo a lo largo del disco. Siempre quedará la duda de qué temas no se incluyeron y de lo acertado de su decisión.

Los incondicionales de Vetusta colocarán este disco en su estantería como un tesoro más de la banda y otros, en cambio, nos quedaremos con un ligero sabor amargo. Vetusta Morla describe “La Deriva” como “un paréntesis dentro de una trayectoria más larga”, y nadie pone en duda que toda banda tiene derecho a echar el freno, experimentar, probar y decidir qué camino quiere seguir. Con ello se corre el riesgo de llegar muy alto o caer cuesta abajo, y de un modo u otro, todos los seguidores de Vetusta esperamos que su caso sea el primero.

Escucha el álbum de Vetusta Morla al completo vía Spotify.

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