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Ela Minus – acts of rebellion | Crítica

ela minus acts of rebellion

En ocasiones parece difícil comprender o retener la idea, la posibilidad, de que la música, para ser revolucionaria, no ha de ser necesariamente ruidosa, transgresora o desproporcionada en un sentido sonoro. Ela Minus, originaria de Colombia, internacionalizada por la propia tendencia que fuerza las migraciones a las grandes metrópolis y por la globalización de una música pop bastante uniforme, sí parece haber comprendido este fenómeno. Ya en los 90 no era el grunge ni remotamente el britpop los estilos que resultaban más transgresores, sino que la electrónica y la energía comunal cultivada en las raves eran el último resquicio de resistencia de las masas excluidas y marginadas por el devenir neoliberal (amiguismos entre Blur y Blair, Tatcher y la prohibición de la música repetitiva…).

De Este modo, el debut de Ela Minus, “acts of rebellion” es un pequeño acto de resistencia en el sentido más natural de la palabra. Un disco de techno y pop, con una propuesta que por su sencillez se acerca al minimalismo y a la utopía de la insurrección con una envidiable ingenuidad. La propuesta del disco es bastante directa: un ambiente muy definido, marcado por una oscura y densa atmósfera de cajas de ritmos cristalinas y sintetizadores delicados que, juntos a veces, en ocasiones por sí solos y en la mayoría de los casos acompañados de la voz de Ela Minus, recuperan y golpean suavemente al oyente con la imagen de «música como experiencia colectiva»; experiencia que cada vez se siente más lejana con la paulatina cancelación de los eventos musicales en vivo.

A pesar de todo esto, son curiosamente los interludios, o las canciones con menos presencia vocal (o con una presencia vocal más difusa, menos vocalizada o con un mensaje menos explícito) las mejores de este “acts of rebellion”. Hablamos por ejemplo del tenso trance de la introducción: ‘N19 5NF’, o de ‘pocket piano’, temas en los que podemos sentir la verdadera energía experimental de Ela Minus. Ella misma comenta en alguna entrevista que se veía enormemente cohibida por las limitaciones que los programas de producción le imponían (tener que seguir una pauta de ritmo, una escala) y efectivamente, son las canciones en las que se permite ese «ego-death» de la estructura en favor de una sutil y hermosa indagación en las posibilidades de sus aparatos donde su debut se convierte en un prometedor manifiesto para esta artista.

¿Cuál es el mayor problema entonces de “acts of rebellion”? Que parece pasar de puntillas ante su propia paradoja, la de sintetizar de algún modo la fórmula de «lo personal es político» en esos pequeños actos de rebelión que son sus canciones, que han sido producidas de la manera «más universal posible». En ‘let them have the internet’ y ‘do whatever you want, all the time’ la producción de Minus ya se comporta como un animal con vida propia, recordando a esa extraña simbiosis entre artificialidad y vida que tan bien representa Kaitlyn Aurelia Smith (con quien Minus iba a telonear a Caribou), pero en otros momentos parece todavía un álbum algo enredado para la sencillez aparente de su sonido. Sin pretender ningún paternalismo, son esos pequeños gestos de precocidad los que hacen que el debut de Ela Minus no alcance la excelencia. A pesar de ello es un trabajo de una factura impecable y altamente prometedor, de una artista con unas ideas no sólo interesantes desde un punto de vista crítico, sino motivadoras y alentadoras para los oyentes en general.

Escucha «acts of rebellion» de Ela Minus en streaming.

Resumen de la crítica:

Nota:7

Pros

  • Las canciones sin ritmo
  • La concisión y homogeneidad del sonido

Contras

  • Seguramente la faceta lírica, poco evocadora

1 comentario

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