Críticas

Four Tet – Sixteen Oceans | Crítica

four tet sixteen oceans

Si por algo se caracteriza la carrera de Four Tet, como bien asegura Caribou, es por su inestimable consistencia. Kieran Hebden lleva más de veinte años haciendo música a un nivel envidiable, y aunque no siempre resulta igual de contundente, parece difícil encontrar una mácula en todo su recorrido, que este marzo se amplía aún más con su disco “Sixteen Oceans”. El artista británico lanzó el año pasado el extraordinario EP “Anna Painting”, que acompañaba la exposición de una amiga, y este apocalíptico 2020 regresa en formato largo con la continuación del relajante y uniforme “New Energy”, un disco que nos puede servir para rebajar los humos y el encierro; puesto que en él Hebden se acerca al ambient como pocas veces lo había hecho antes, pero ello sin dejar de lado su faceta más house y garage; que sigue protagonizando casi todos los momentos más memorables del trabajo.

Y es que tal vez dieciséis son demasiadas propuestas para un trabajo que sólo dura cincuenta y cuatro minutos en los que se acumulan, incluso seguidos, varios interludios que con suerte alcanzan el minuto. Siempre que Four Tet le dedica suficiente tiempo a una idea, esta ofrece estímulos de sobra para brillar por sí sola, y ‘4T Recordings’ o ‘Green’ son buena prueba de ello. E incluso en los episodios más breves se adivinan buenas propuestas que sin embargo quedan sin desarrollar y de algún modo cortan o condicionan la continuidad del disco. Esta sería sin duda el principal y tal vez el único aspecto negativo de “Sixteen Oceans”, que lo incapacita como un álbum con una fluidez total, pero que no anula en absoluto ese característico “ir un poco más allá” de la obra de Kieran Hebden, en el que sin embargo nunca renuncia a su refinadísima y exótica identidad sonora.

“Sixteen Oceans” ofrece unos primeros siete océanos de lo más sugerentes. Entre ellos encontramos los dos adelantos, con el hermoso sample de Ellie Goulding y una traca final formada por ‘Love Salad’ y ‘Insect Near Piha Beach’; dos canciones dignas del “There’s Love in You” que servirán para hacer saber a tu vecino que en tu casa todo está bien. Después de ellas, el décimo disco de Four Tet se acerca un poco a las sonoridades del hilo musical de un Spa, salvando el resultado con alguna que otra sorpresa, como la celestial ‘This Is for You’ o la última bala bailable: ‘Something In the Sadness’. Aún con ello, se echa en falta tal vez esa levedad que caracterizaba otras grabaciones de Four Tet que no tienen base rítmica (pienso por ejemplo en ‘Unicorn’). Con todo, las últimas pistas del LP son enormemente emotivas y bien temperadas, sin especiales excesos ni una extensión que las haga tediosas.

De este modo, tal vez lo que reivindica Kieran Hebden en “Sixteen Oceans” es su extraordinaria moderación. Puede que esa sea una de las principales características de su obra, que a pesar de estar cargada de atrevimiento y de experimentación, siempre encuentra un cauce de sosiego; o un sosiego “encauzador”, que conduce con acierto y mesura todos sus discos, dándoles ese toque homogéneo que suele hacerse perceptible a posteriori. Es posible que “Sixteen Oceans” sea también el disco más espiritual y familiar de Four Tet, junto a, tal vez, “Morning/Evening”. Su segunda mitad reivindica el derecho y el talento de Hebden para buscar inspiración fuera de una caja de ritmos, no siempre con el mismo acierto, pero con una constancia y una pasión envidiables.

Escucha «Sixteen Oceans» de Four Tet en streaming.

Resumen de la crítica:

Nota:7.4

Pros

  • Las canciones más bailables
  • El mood general construido durante todo el disco

Contras

  • No sale especialmente bien parado de compararlo con otros trabajos de Four Tet

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.