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girl in red – If i could make it go quiet | Crítica

girl in red if i could make it go quiet

Teniendo en cuenta la velocidad a la que se popularizan los fenómenos virales, no deja de resultar curioso el tiempo que ha tardado girl in red en sacar su álbum debut. La artista noruega que responde al nombre de Marie Ulven lanzaba este mismo viernes “If I could make it go quiet, un primer LP en el que se aleja extraordinariamente de la etiqueta de bedroom pop… Para acercarle a alguna que otra clasificación distinta. Hace ya un par de años que Ulven es considerada como un icono queer. Lo hace precisamente porque su pop (bedroom, indie o whatever) se mueve motivado por un único propósito: la honestidad total. Una honestidad que le lleva a titular canciones como ‘You Stupid Bitch’ o a hablar sin tapujos de su vida sexual y sus celos.

Dado que en nuestra reciente entrevista la productora nos decía que no le gustaban las etiquetas que utilizaban con ella, vamos a tirar una nueva para su música (y la de otros artistas): “realismo afectivo z”. Este estilo se caracteriza por la expresión honesta y radical de las emociones románticas y de las sensaciones depresivas o de ansiedad. La dialéctica entre estas dos partes de la experiencia emocional (romanticismo y ansiedad), da lugar a la narrativa que constituye “If I could make it go quiet”; un disco que parece de indie pop pero que contiene pequeñas expansiones de estilo.

La honestidad brutal, centro huracanado que revuelve todo el disco, resulta tan exigente que en ocasiones hasta causa reparo escuchar la literalidad con la que Ulven se expresa. Su estilo upbeat con letras tan personales como la de ‘Did You Come?’, le da al disco un toque personal, que sin embargo no tarda en disolverse en su red de influencias, sean estas conscientes o no. Las letras, marcadas por esta constitución de lo personal que se acerca al discurso de confesionario, contienen per se referencias a cine o series de televisión (“Euphoria”, “Las ventajas de ser un marginado”).

Pero es en la sección sonora y en la producción donde se adivina más esa ola que apodamos “realismo afectivo z” y que cuenta hoy con millones (como ha demostrado girl in red) de adeptos. Japanese House, Soccer Mommy, Snail Mail, la former Phoebe Bridgers… Ese indie antropófago, limpio pero feroz es el río del que bebe girl in red, encontrando instantes de shoegazing, dream pop o incluso un pop dosmilero (hay momentos tan genuinamente melódicos e “in your face” que recuerdan a Britney) para expresar de la manera más sincera posible el caleidoscopio emocional de una generación.

El problema de “If I could make it go quiet” radica en su mayor virtud: su radical expresividad desordena el disco y la propuesta impidiendo que haya una especial coherencia más allá del cierre instrumental, que completa el título del disco. Aún así podemos intuir lo dicho, Marie Ulven es una productora excelente, que sabe darle a su propuesta muchas caras distintas, aunando esa variedad que es girl in red bajo una voz muy personal e íntima… Aunque eso no siempre sea un atributo positivo. Su debut explica sobradamente su éxito en pasado y presente, pero… ¿Justificará su futuro?

Resumen de la crítica:

Nota:7

Pros

  • La producción: bonita y variada
  • Las canciones menos “peleonas”

Contras

  • La persistencia no hace profundidad (pero si hace intimidad)

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