[Crítica] Mogwai – Rave Tapes (2013)

Hacer un disco monumental tiene un montón de cosas buenas. Y una mala. Que es que luego tienes que publicar otro álbum. A no ser que tu obra, además de magna sea póstuma, o que decidas auparte de los escenarios. Por suerte para nuestros acolchonados oídos no es el caso de Mogwai. Los escoceses acaban de sacar a la luz su octavo disco de estudio, mediante Rock Action y Sub Pop, bajo el título de ‘Rave Tapes’. Un lanzamiento muy esperado por las hordas de fans de estos muchachos con buen tino para las cascadas de guitarras y las canciones de empalmar el alma.

Pues bien, ‘Rave Tapes’ tiene la difícil (y jodida) posición de venir después del gigantesco ‘Hardcore Will Never Die, But You Will’ (Sub Pop, 2011). De hecho, entre medio hemos tenido el EP ‘Earth Division’ (Rock Action, 2011), y la BSO para ‘Les Revenants’. Pero como disco de estudio puro y duro nuestra última marca a mirar atrás es el monstruo ‘Hardcore Will…’. Y como referente no está nada mal. Un disco excelso, magnánimo, aporreante y genial. No me extenderé en ello, porqué se les cansaba la vista de tanto adjetivo superlativo que podría deletrear. Y éste precisamente puede ser el detonador de la sensación de “sí pero no” que nos deja este ‘Rave Tapes’. Un disco notable, sin ninguna duda. Un muy buen trabajo de Mogwai, en el que dan buena cuenta de todas sus virtudes, pero un LP que nos deja sin aquella sensación de bofetada que nos dejó su predecesor. Porqué servidor es lo que más valora de Mogwai. Las melodías apabullantes y grotescas que te achuchan las mejillas con la mano abierta. Te peinan el tupé (el que pueda lucirlo) con un peine hercúleo de seis cuerdas. Te dejan frito, atontado, electrocutado y planchado. Sin saber de dónde demonios han venido las ostias.

Dicha sensación, algo totalmente subjetivo, personal e intransferible (como TODA la música), solo nos llega por dos veces. La primera con la brillante ‘Remurdered’. Un cursillo acelerado de seis minutos y veintiséis segundos de lo que es el post-rock de estos escoceses. Medios tiempos aletargados que van enseñando pantorrilla. Un crescendo continuo que nos promete un liguero ajustado y oscuro en algún momento de nuestro recorrido pantorrillero. Un entremés que va gestando ingentes cantidades de saliva. Un recibidor adecentado con húmeda preparación para llegar al clímax. La bofetada antes comentada. Aquí precedida de una línea de sintetizador, un elemento que Mogwai vienen sumando a su propuesta des de hace un tiempo, con mejores y peores resultados. Y entonces el dejarse ir. El cerebro convulso y los riffs de guitarra como tsunamis imposibles bañando las apaciguadas costas de nuestros tímpanos.

La otra compañera en este sentido es ‘Master Card’. Otro corte de tintes crepusculares. De percepción más contundente y guitarras más atrincheradas. Que nos recuerda al ‘San Pedro’ de ‘Hardcore Will…’. Pero aquí hay menos giros. Todo un poco más monótono, más previsible.

Y esta sensación es la que puede desprenderse en algunos tramos del disco, especialmente en su final. Mogwai llevan una dilatada carrera experimentando con el rock y sus alrededores. Han dibujado una progresión artística y nunca se les puede acusar de esconderse. Además han capitaneado este extraño género al que le llamamos post-rock, que es un poco como Las caras de Bélmez, que todo el mundo puede hablar de ellas pero nadie las ha visto. Todo ello quizás les ha llevado a un punto donde la siguiente pirueta podía acabar en escalabro. ‘Rave Tapes’ deja esa sensación de moverse en terreno conocido sin querer caer en el tópico. Es el chico que quiere conquistar a la chica tímida de media melena sin pasarse de gracioso, ni caer en la más absoluta de las trivialidades. Mogwai han pasado a dibujar escenarios sonoros, como ya apuntaban en su último EP ‘Earth Division’. Postales apocalípticas con incendios humeantes y tonos solares de vivos rojos y amarillos. Una especie de banda sonora dispensada en cápsulas. Algo muy presente, como decíamos, en la parte final de este trabajo, con cortes como ‘Blues Hour’ o ‘No Medicine for Regret’. Los tempos bajan unos cuantos peldaños. Tormentosa calma con una línea motora que nos conduce por todo el paisaje. Una guía sintética para no perder el trazo del camino, pero muy desacelerada, para que disfrutemos de las vistas y nos olvidemos un poco del vehículo que nos está transportando.

La sensación es buena, pero no memorable. No es desazón, es una ligera frustración. Pero hay esperanza para los oídos puntiagudos. A parte de las joyas descritas hasta ahora también encontramos pistas que sobresalen. Como ‘Repelish’, una especia de oda aletargada que surfea con continuas paradas, y con una especie de spoken word, que nos relata como la canción ‘Stairway to Heaven’ de Led Zeppelin se convirtió en la canción más popular de la historia del rock. O ‘Simon Ferocious’, una pieza de ambientación electrónica, donde los sintetizadores toman protagonismo y las guitarras gorgorean a su alrededor. Una de las canciones más novedosas en cuanto estilo de todo el disco. Un auténtico menú completo de matices donde cabe afinar y reiterar para lamer todo lo que se nos está sirviendo.

En definitiva Mogwai, con este ‘Rave Tapes’ siguen haciendo buen camino. Continua explicando mejor que nadie la capacidad emocional de la música instrumental. Quizás no son capaces de abofetearnos nuestras caras como lo hicieron antaño. Pero esto se cura con un buen directo suyo. Donde verlos en todo su esplendor y recibir la merecida dosis de adrenalina que cada uno merezca. Este disco, pues, es un perfecto catálogo de medios tiempos. Un trayecto con menos abruptos, mucho más pausado y pensado para las distancias largas. Y, sin ninguna duda, cualquiera pueda seguir queriendo que Mogwai le pinten un paisaje denso y evocador de más de seis minutos para dejarse perder y olvidar los torrentes de realidad que le acucien en su día a día.

Escucha “Rave Tapes” de Mogwai al completo:

http://www.youtube.com/watch?v=5tX7UH3QB2g

0 Shares:
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te podría interesar