Críticas

Nueva Vulcano – Ensayo | Crítica

Nueva Vulcano

«Envejecer es obligatorio, crecer es opcional» es una manoseada (y mal construida) cita que Internet ha adjudicado a Walt Disney porque sí, aunque solo por la simple posibilidad de que el padre de Micky Mouse pudiera haber predicado esa idea, ya me vale. Me quedo con el tuétano y lo extrapolo al mundo artístico. El que pare historias fantásticas es un genio, pero si no curra, practica y ensaya, el talento se queda dentro de la lámpara. Hay pocos grupos en España -menos en Catalunya- que lleven casi dos décadas en activo y haciendo las cosas bien. Nueva Vulcano es uno de ellos, y además, ha hecho converger esos dos conceptos expuestos (aparentemente antagónicos) de la mejor manera posible. Envejeciendo bien, o, mejor dicho, haciendo las cosas cada vez mejor a partir de sus años de experiencia. Es paciencia, talento y buen juego. La jota volvió a lo grande en «Ensayo» (BCore, 2020), quinto álbum de los catalanes tras cinco años de Novelería. Cambiamos de obra, pero seguimos en literatura.

Lo que hace grande este disco es un poco lo mismo que hacía grande los anteriores: su llegada melódica, el amén discursivo, el lenguaje, lo bien trenzadas que están las canciones y, sobre todo, cómo continúa tras su antecesor. En todos sus discos siempre ha habido un factor que para nada se puede obviar: el tiempo. Cuatro o cinco años de barbecho creativo, o de oxigeno, o de ensayo, o simplemente de descanso. Es un elemento físico que condiciona recíprocamente la conexión artista-oyente, oyente-artista. Uno madura, solidifica y perfecciona un estilo, el otro lo recibe con ganas o, en su defecto, percibe la mejor versión de un grupo que no conocía sin saberlo. A grandes rasgos, esta es la gran idea que para mi define a los Nueva Vulcano de «Ensayo». Un grupo que ha crecido y que ahora es un espejo para la cantera (se ha demostrado).

Esa condición polisémica que tiene «Ensayo», evidenciada a mitad de álbum con un interludio random (lo que parece ser un extracto de, eso, un ensayo) y con una narrativa encajable en una prosa posmoderna, es, al fin y al cabo, la virtud que se esconde detrás del disco. Canciones que invitan a las diferentes lecturas. Subidas, bajadas o ambas. En ‘Fluorescente‘ unos sentirán el carnaval de búhos y liebres en el bosque, otros, la llamada del cazador. ‘Las Rotondas‘, unos la encajarán con más tragedia, otros, con intenciones de hacer rápido el parte. «Ensayo» es, de nuevo, un disco maleable. Y en parte, también es porque los ritmos y los instrumentos se hacen a los temas como papel de aluminio. Y ahí es donde las melodías dibujan castillos como ‘Disney y Resaca Padre’. En este sentido, hay algunas de imponentes, como ‘Una Observación‘, cantada que da gusto, o ‘Mercurio Retrógrado, etc.‘, que pone la alfombra con una llamativa misiva para luego romper con guitarras escarpadas y una línea vocal reseñable. No fue single, pero es el hit.

A «Ensayo» se le ven la orejas al ratón, y aún así él te caza a ti. La trampa del tiempo la convierten en trampolín y, gracias a su carácter propedéutico (y a su condición de veteranos de la música), la nueva obra no tiende a la versión, sino a la originalidad. Genera una especie de efecto Peter Pan, en el que esas destrezas que te ilusionaron el primer día, siguen dejando su rastro de brillo, y las sigues sintiendo con la misma intensidad que cuando no tenías canas. Con melenas eran buenos y eligieron ser muy buenos. Ahora, lo decimos por quinta vez.

Resumen de la crítica:

7,57.5

Pros

  • 'Mercurio Retrógrado, etc'. Es un hit que vale la pena destacar, por su originalidad y por su pegada.
  • Su lenguaje, su discurso pegadizo e impreciso, su estilo. Esto es como destacar la esencia de la banda dentro de su propio disco.
Màrius Riba
el autorMàrius Riba
No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así. Soy poeta | Twitter: @MariusRiba

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.