CríticasMejores Discos

Protomartyr – Ultimate Success Today | Crítica

protomartyr ultimate success today

Sabe mal decirlo, pero si la carrera de Protomartyr terminara ahora, tendría sentido. No lo digo porque Joe Casey, carismático cantante de la banda, nos reconociera que siente que ha acabado un ciclo en el grupo, si no más bien porque «Ultimate Success Today«, publicado en plena pandemia, dignifica una década de trayectoria intachable. Se siente final. Como un último aliento (ahora entenderéis por qué) o como un final abierto tan potente que una continuación solo podría macular lo recorrido. Es curioso, porque sobre una gráfica, su línea no sería ascendente, en todo caso dibujaría una sierra del Himalaya, con sus lógicos descensos, mínimos, pero a latitudes post-punk por las que no cualquiera podría andar, por físico, pero, sobre todo, por genética. La leyenda (informativa) nos sitúa: comenzaron en 2012 por «No Passion All Tecnique», que se puso «de moda» al reeditarlo, luego le seguiría «Under Color of Official Right» (2014), la redondez hecha disco. Más adelante, «The Agent Intellect» (2015) mantendría esas cotas de letalidad para en 2017 evolucionar y escalar sin arnés con «Relatives in Decent». A estas alturas, es normal que el oxígeno se agote, con Protomartyr ha pasado eso de «si pinchan es normal porque ya llevan cuatro insuperables«. Pues nada, que han llegado a la cima a pie y encima cargando una mula.

«Resignarse al futuro porque es una crueldad» podría ser el status oficial de «Ultimate Success Today«. Todo lo que está por venir pinta negro por lo que no han elegido otro color para escribirlo: nihilismo en el toner y muerte sobre el papel. A ello, se le han sumado las circunstancias personales de Casey, quien ha declarado en más de una entrevista que no ha estado muy fino de salud. En otras palabras: que ha sentido la muerte más cerca que nunca. Así que sí, esta vez tenemos un disco de Protomartyr que propugna la oscuridad, pero en el que a la vez se redime de ella con nuevas ideas, entre ellas, la participación de colaboraciones externas, la ampliación de su paleta sonora o la redistribución de elementos y de su peso sobre la montura de la banda. Ninguna de ellas cede porque el trabajo en equipo de los de Detroit es impoluto. Clavan la hebilla de la cincha donde toca y refuerzan su identidad, no hay más.

Los vientos jazzy de ‘Processed By the Boys‘ no eran una falsa alarma (‘Worm In Heaven‘ y ‘Michigan Hammers‘ lo aclararon) y, en efecto, se sienten en el disco más como aliados de las guitarras que como injertos. A veces, con incursiones piradas, otras, con intenciones más épicas, pero en cualquier caso, su integración es sutilísima y logra resultados tan bombásticos como ‘Day Without End‘. Progresión equiparable a la tensión de un hipocondríaco en crisis. Es el sentir que mueres y alargarlo hasta el infinito. La canción evidentemente acaba, pero de nuevo surgen señales de mente artística abierta, como ‘21 June’, donde Nandi Rose entra cantando y acompaña en los estribillos en una buena tesitura. En ‘The Aphorist’, cuya letra ensalza la creatividad de los llamados «poetas herméticos» surgidos en Italia como medio para diluir el fascismo, Joe aparca el spoken y se pone a cantar, cualidad reseñable en la mayoría de los tracks. Ya venía siendo así. Los pesos de la voz y de la melodía instrumental quedan equilibrados como estribos, aunque hay excepciones, como ‘Tranquilizer‘, a la que el propio Casey ha llegado a definir como un «auténtico grito de dolor». ‘Modern Business Hymns‘ me la he guardado para el final porque es la máxima representación de las tres ideas expuestas. Encima, no puede ser más mortífera en todo lo que dice.

El futuro no existe porque ha muerto, al menos, en «Ultimate Success Today«. El dolor mental, los polis corruptos, el racismo o el miedo a morir parece que se lo han cargado, pero lo dicho, parece. Protomartyr, sin tener planes a la vista, cierran con este álbum una década de trayectoria musical de lo más férrea. Concluyo que antes que morir con honor, vale la pena exponerse a una nueva coz. Esta la esperábamos, pero tampoco la vimos venir.

Resumen de la crítica:

Nota:8.2

Pros

  • Ensanche de su horquilla creativa. Protomartyr se enriquece de nuevas ideas y sale reforzado.
  • Su letalidad. No hay temas que no digan nada, y no me refiero a sensaciones. Cuerpo y letra son inseparables en el mensaje, otra vez.
  • El peso que adquiere el disco por salir en el momento en el que sale. Sin pandemia, este punto sería igual de reseñable.
Màrius Riba
el autorMàrius Riba
No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así. Soy poeta | Twitter: @MariusRiba

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.