Siempre que unx se acerca al catálogo del sello independiente estadounidense The Flenser sabe que va a encontrar propuestas con intención, con un espíritu único. Sin duda este también es el caso de Agriculture. La banda angelina de black metal extático (término con el que definen su mezcolanza de post-black metal y blackgaze, entre otros estilos…) presenta su segundo álbum, “The Spiritual Sound”, con el que amplían en cierto grado su paleta estilística hacia otros sonidos dentro del metal mientras que reflejan la intensidad inherente en lo cotidiano, reivindicando la idea del propósito en las cosas que aparentemente carecen de él según convenciones socio-culturales. Solidifican en este nuevo LP su idea de anti-black metal: sustituir la fantasía por los entresijos del realismo cotidiano con carácter actual.
Realmente estamos ante un disco que refleja distintos caminos que desembocan en dicha idea: bien la introspección con tintes catárticos de Dan Meyer (guitarra y voces) o bien las preocupaciones contemporáneas de carácter social de Leah B. Levinson (bajo y voces). 2 extremos tangibles que convergen en un mismo plano espiritual, como quien busca el dharma en su interior. Precisamente, este disco contiene bastantes referencias al budismo zen, y de manera acorde a la idea subyacente que nos quieren contar, Agriculture realizan un proceso de meditación que se manifiesta como una consumación extática de trasfondo devocional partiendo de una catarsis abrasadora y estremecedora. Así es como arranca el disco con ‘My Garden’, canción con la que hacen evidente esta naturaleza binaria (no balanceada) y en la que el cuarteto nos lleva por terrenos del avant-garde y el metal extremo disonante; unx piensa en bandas como Converge o Knoll con este corte, aunque a lo largo del álbum se manifiestan referencias más pronosticables como Deafheaven o Liturgy, o incluso sus compañeros de sello Chat Pile.
‘Flea’ nos conduce al sonido blackgaze y post-black metal al que nos han tenido acostumbradxs, si bien va oscilando con sonoridades indie rock. Este corte es una de los primeros ejemplos de la forma en la que Leah parte de paisajes de cotidianidad para reflexionar sobre la intolerancia que sufre el colectivo queer y la comunidad LGTB. ‘Micah (5.15am)’ sigue el curso trazado por el corte previo (a juzgar por la transición entre ambos temas), y con una inclinación hacia el melodic black metal y el post-hardcore, la banda plantea la periodicidad de vivir bajo la presión de esta continua catarsis: «can’t seem to find it what’s in the way woke up this morning it’s all the same». El peso que ejerce la violencia LGTBfóbica se plasma con exactitud en ‘The Weight’, con un sonido post-black metal y sludge que refleja fielmente dicho horror, pudiendo llegar a generar sentimientos claustrofóbicos al oyente. Y como cierre de la cara A está una ‘Serenity’ en la que se empieza a definir claramente esa idea de encontrar la intensidad en el día a día, por medio de su blackgaze más extático hasta el momento.
La cara B arranca con el tema homónimo del álbum, que no es más que una intro para ‘Dan’s Love Song’, la canción más imprevisible de la discografía de Agriculture a fecha de hoy. Con un espíritu drone, el uso de las guitarras recuerda a bandas como BIG | BRAVE, siendo una canción que no desentonaría para nada si se trata de estar inmersxs en meditación. ‘Bodhidarma’ es el corte que mejor encapsula la propuesta de Agriculture en “The Spiritual Sound”: tiene esta dualidad entre la introspección pesada, con un riff majestuoso muy al estilo de Cave In, con pasajes más relajados casi silenciosos de aires slowcore. Esta canción se enlaza directamente con ‘Hallelujah’, en la que encontramos los versos más directos sobre la temática del LP: «Bodhidharma, (…) should I cut off my eyelids and stare at the stone wall? Could you pacify my mind for me?». Pienso que debería haber seguido formando parte de la canción anterior, especialmente cuando el outro se siente como un añadido que no aporta absolutamente nada. Pero el disco termina por todo lo alto con ‘The Reply’, un corte de carácter épico que además cuenta con Emma Ruth Rundle como voz invitada, y que toma inspiración en una carta escrita por el mítico compositor de orquesta Leonard Bernstein tras el asesinato del presidente estadounidense J.F. Kennedy, en la que reclama por la creación de música más pasional y bella como respuesta ante tiempos oscuros (parece una influencia más que adecuada ante el sentir del mundo actual).
Con su segundo disco, Agriculture confirman el buen hacer que demostraron desde su debut, pero necesitan seguir avanzando en su ejercicio de introspección desde el enfoque de lo cotidiano para poder convertirse en la excelente banda que potencialmente pueden ser.
Pros
- Honestidad e intención a gran escala
Contras
- Escasa presencia de momentos memorables



