Mejores Discos

[Recomendación] Warpaint – Warpaint (2014)

Uno de los discos más desconcertantes de este primer tramo de 2014 es sin duda el de Warpaint. Este cuarteto íntegramente femenino de Los Ángeles se puso en el radar en 2010 con un debut (‘The Fool’) elegantemente tenebroso y con reverberaciones a The Cure o Cocteau Twins. Casi cuatro años han tardado Emily Kokal, Theresa Wayman, Jenny Lee Lindberg y Stella Mozgawa en darle lustre a su continuación, con Flood a la producción y Nigel Godrich a las mezclas, al que han titulado con el nombre del grupo para más confusión, ya que en ‘The Fool’ también hay una canción de nombre ‘Warpaint’…

Y para su segundo vástago, Warpaint han escogido el camino difícil. En vez de potenciar la fórmula de su estreno, como hacen la mayoría, han deconstruido su sonido. La magnífica relación entre las voces de Kokal y Wayman permanecen (incluso le sacan mejor partido), el bajo post punk pierde prominencia y la batería de Mozgawa apenas acompaña. También podemos mandarle coronas de despedida a las líneas de guitarra que marcaban algunas canciones en ‘The Fool’ (como la magnífica ‘Undertow’). Ahora entran en la habitación otros nuevos inquilinos: los sintetizadores y la percusión electrónica.

Quizás es por el influjo gravitatorio de Kanye West durante 2013, o la seducción que ha ejercido últimamente el rap en James Blake, novio de Theresa Wayman, pero el caso es que se notan ramalazos hip hop y también, incluso más palpables, de trip-hop, aunque sea éste un género que debería estar más hibernado que Walt Disney. Pero donde todos esas pinceladas a lo Portishead sin tanta aridez deberían sentarle a Warpaint como a un Cristo dos pistolas, el caso es que funcionan. Con ‘Hi’ o ‘Biggy’ como mejor ejemplo.

Warpaint son de California, pero en sus territorios musicales no hay sol. Es otra vez un disco nocturno, taciturno, aunque sin excesos, como dicen en ‘Love is to Die’: «It’s not necessarily to be so dark». Siendo el single, no hay una referencia de consumo fácil, como ‘Bees’ en ‘The Fool’. Quizás la más sorprendente es ‘Teese’. Etérea en su menos es más. Frágil, evocadora, sostenida en un bajo acolchado, un sintetizador brumoso y una percusión raquítica. A esto es a lo que se refiere el grupo cuando decía que ha compuesto parte de este ‘Warpaint’ improvisando pequeñas
piezas durante las pruebas de sonido. Parámetros minimalistas que se pasan de frenada en ‘Go in’, de largo la peor canción del disco y un lastre para la segunda mitad del álbum junto con ‘Son’ (la inevitable canción con piano cierra-discos) Es una pena, porque ese ‘rush’ final venía propulsado por la canción más movida (‘Disco//very’), una pieza sentida (‘Feeling Allright’) y otra tremendamente inspirada, como es ‘Drive’, la gran gema que han reservado estas chicas para el final.

Parte de la crítica se ha lanzado a calificar de aburrido e insustancial este ‘Warpaint’. Quizás a estas cuatro damas les perjudica ser tan deliberadamente ‘arty’, tan de película de Sofía Coppola… Pero eso se podría aplicar también a auténticos provocadores de bostezos (ahí lanzo uno, The Knife) que sí gozan del beneplácito de los creadores de opinión en el moderneo.

Mientras su nombre de expande, ellas se contraen y hacen su sonido más complejo. Un paso valiente.

Carlos A. Forjanes
Periodista con título enmarcado en la pared desde 2005. Un gol por la escuadra y un ritmo pegajoso le cortan la respiración. Lo primero lo cuenta en el Diario AS, lo segundo en Binaural.es. Charco que ve, charco que pisa. Twitter: @Forjanes_AS

1 comentario

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.