[Recomendación] Crocodiles – Crimes Of Passion (2013)

Crocodiles van a por todas con su cuarto trabajo “Crimes of passion”. Brandon Welchez y Charles Rowell han firmado un disco que mantiene su base de rock de los cincuenta y sesenta y que ofrece un sonido algo más brillante y luminoso de lo que nos tienen acostumbrados. Después de un acertadísimo “Endless Flowers” (2012) la costa oeste está muy presente en este cuarto trabajo de los de San Diego. El productor del disco ha sido Sune Rose Wagner, líder del dúo The Raveonettes, un danés californiano que ha puesto el temple perfecto para que Crocodiles vean luz al final de su delicioso túnel.

Las melodías soleadas marcan la tónica de un disco de noise pop “urgente”, algo que podría caracterizar el sonido de Crocodiles, con canciones que son como disparos llenos de distorsión, guitarras en primer plano, sintetizadores y filtros, siempre con la elegancia de quienes siguen haciendo un guiño al garaje pero añadiendo alegría y luz.

Brandon Welchez y Charles Rowell mantiene su pulso juguetón y descarado y abren el disco con ‘I Like It In The Dark’ añadiendo piano (Greg Foreman, integrante de la banda de Cat Power) y hasta coros gospel en un inicio que promete novedades, y sí, las tiene. ‘Marquis de Sade’ se escora hacia un pop pegadizo que abre la paleta de colores que tendrá este cuarto trabajo de los californianos, con la distorsión por bandera incluyen unas trompetas enloquecidas que no esconden su fervor por The Jesus & Mary Chain. ¿Qué hay de malo en eso? Nada. Hasta podríamos decir que es la canción surfera del disco. Con ‘Cockroach’ vuelven a esa oscuridad que nos tienen acostumbrados.

En ‘Heavy Metal Clouds’ suenan algo más edulcorados y tamizados por una melodía que obliga a mover la cabeza. Aquí la distorsión se mueve a sus anchas en favor de un tema amable que nada tiene que ver con el heavy metal del título, y sí con el rock & roll de los sesenta.

Pasando el ecuador del disco nos encontramos con una de las canciones más pegadizas de este “Crimes Of Passion”. ‘She Splits Me Up” contiene todos los elementos para convertirse en esa canción que consiga abrir el camino dulce de Crocodiles con una línea melódica que podríamos escuchar en las fiestas de graduación con ponche y gimnasio de cualquier estado americano.

Posteriormente llegan ‘Me And My Machine Gun’ o ‘Gimme Some Annihilation’, canción que recupera el chirrido guitarrero y constante con la voz en un segundo plano amenazante de Brandon Welchez. Y como una continuación de lo anterior llegamos a ‘Virgin’ en un casi cierre de disco sin luces ni la alegría que lo abría, cerca de un pop denso con tímidos flirteos al punk. Y demostrando que este es un disco perfectamente pensado para su escucha completa, sin parones, ‘Un Chant D´Amour’ cierra el cuarto trabajo de Crocodiles suavemente, con la delicadeza de la voz de Brandon Welchez, con la calma de un viaje que ha pasado por el estruendo y las olas.

“Crimes Of Passion” deja ese buen sabor de boca del pop made in California sin dejar de lado las guitarras y la distorsión que tanto nos gustan de Crocodiles. Un disco para saborear sin prisa, 3 4 minutos de toda la intensidad que te quieras permitir. Brandon Welchez y Charles Rowell dan un paso más hacia el pop y nos regalan diez disparos de pasión criminal.

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