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[Recomendación] Douglas Dare – Whelm (2014)

Si la semana pasada hablábamos de los cuentos cortos del último EP de Dream Koala, esta semana mantenemos su línea narrativa con Douglas Dare y “Whelm”. Siempre hay algo conmovedor en la desnudez de un piano; su cadencia, su musicalidad, esas palabras que lo acompañan como mantos de seda… Hijo de un profesor de piano, Douglas Dare se dio a conocer en 2013 con “Seven Hours”, un EP formado por piezas delicadas y atmosféricas. Su álbum debut enmarca un concepto de belleza que se acerca al romántico: es errática, imprevisible, disonante, imperfecta. Lo sublime que sobrecoge al espectador o al oyente sin importar la tradición estética, libre de consideraciones clásicas. Ni el estilo de Regina Spektor ni el de Philip Glass se reconocen en «Whelm»; el piano, el instrumento más versátil.

«Whelm» es un conjunto de poemas atormentados. El disco incluye, de hecho, un libreto con nueve poemas escritos por Dare que le dan sentido a todo un universo melancólico. El sello de avant-garde Erased Tapes convierte en oro todo lo que toca, y con Douglas se sumergen en un terreno pantanoso, pero a la vez brillante. Su estilo es tremendamente personal, y además de su instrumento primario, Dare decide incorporar destellos electrónicos (con un minimoog que suma bajos, especialmente bonitos en ‘Unrest’) y le proporcionan a los temas una consistencia muy llamativa.

https://www.youtube.com/watch?v=lg8U6r59xuo

Originario de Londres, Dare suele cautivar por su juventud -23 años-, pero sus canciones están en un lugar común para todas las edades. ‘Clockwork’ (inspirada en el mecanismo de Anticitera encontrado en el Mediterráneo hace siglos) abre el álbum con una urgencia muy enérgica, y las claves que va dejando el compositor a lo largo del disco siguen moviéndonos a través de momentos históricos (‘London’s Rose’) y emociones humanas (‘Swim’, ‘Lungful’). Aunque su contenido esté emocionalmente cargado, sus arreglos nos permiten procesarlo con atención, y el afán de Dare por las melodías complejas convierten su escucha en un ejercicio intelectual que no nos importa solucionar. La aparente simplicidad de los temas de “Whelm” son solo una cortina de humo para su profundidad.

Miedo, claustrofobia, dolor, pérdida… Cualquiera de las emociones que nos sobrevuelan tienen su raíz en lo que Dare ha puesto mayor empeño a la hora de grabar el disco: su contenido. Poderosas y épicas a pesar de su lenguaje coloquial, sus piezas son una esponja de emociones que calan en un piano muy genuino. El único punto de negativo de “Whelm” es que sus canciones están tan bien ligadas que se difuminan haciendo prácticamente imposible reconocerlas por separado; sin embargo, esa fusión convierte el disco en un producto cohesionado que se puede definir en una sola palabra: agridulce, portentoso, honesto, vibrante, tormentoso… Si buscas emociones fuertes, Douglas Dare no es tu hombre, pero si buscas un viaje por los recovecos más humanos de tu cerebro, bienvenido al reino de uno de los pocos “cantantes con piano” que no se han convertido en cliché.

Podéis escuchar el álbum al completo de Douglas Dare a través de Spotify.

Azul Corrosivo
Comunicadora de profesión y vocación; torpe de corazón. Escribe sobre videojuegos en Mondo Píxel y Hobby Consolas. Tiene un peluche que se llama Mozzarella. Twitter: @AzulCorrosivo - Blog: azulcorrosivo.blogspot.com.es

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