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[Recomendación] Opatov – Bacán

Hemos escuchado ‘Cúatico’, los hemos visto ya cuatro o cinco veces, pero con una fue suficiente para saber que Opatov son de esas bandas poseedoras de talento, directo y personalidad como para augurarles mucho futuro. Sus ondas sonoras, desarrollos espaciales y cabalgadas fulgurantes se expanden desde Cerdanyola, bañan Collserola e inundan Barcelona, pero es que ya han conquistado Madrid, y también estarán en el Primavera Sound y FIB tras ganar sendos concursos dedicados a llenar de nueva sangre las venas de los respectivos carteles. Lo que vendría ser que con cara de no haber roto todos los platos, aunque ya bastantes, han actuado como cuarteto de Napoleones a diestro y siniestro, conquistando lo suficiente para que el pueblo llano tema escuchar su nombre. Y ahora, para seguir con la inercia (y aprovecharla) que se han procurado y los va llevando siempre un poco más allá, publican vía Famèlic su primer álbum, ‘Bacán’, qué presentarán oficialmente los próximos meses.

En realidad encontramos en las nueve piezas del álbum, la plasmación en estudio de lo que ya habían desarrollado en vivo, juntando los cinco temas de ‘Cuático’, con cuatro de reciente grabación pero que ya habíamos disfrutado los asiduos a sus directos. ‘I, Ignorant’ que abre el disco con Sensio aporreando la batería en un constante trote sobre el que van expandiéndose más señas de identidad del grupo, guitarras espaciales que se incendian en momentos concretos, la pulsión constante del bajo y la trompeta de Peris que aúna la función lisérgica y de llamamiento a las armas entre la que se mueve el grupo. ‘Bottle Glass’ empieza en la dispersión distorsionada que tan bien tratan, focalizando su energía en un arreón final.


‘No Lo Ves’ es la mejor de las nuevas, aceleradamente canalla, punkarrismo pasado por un barniz de abrasión cósmica, de las que incitan al movimiento en su sinuoso recorrido. El trabajo a las guitarras de Dani y Carlos, también en todo el disco, retándose, jugando e intercambiándose luce especialmente en este tema. ‘Spiders’ tiene algo árido, ritmo a la guitarra más limpio, casi un spaghetti western culminado con un cambio de tercio final en el que vuelve la trompeta a poner el lazo. Los otros temas los conocíamos, suenan igual que en el EP, pero están ordenados de forma distinta. Especialmente acertada la elección de ‘Mad Bunch’, el más ido y largo de todos los cortes, como cierre, con su parte central que tiene ecos sonoros a cierta pieza de The Who, y que también podría salir de la banda sonora de la película más bizarra de la filmografía de serie B (o Z) de algún cineasta de videoclub de finales de los setenta.

‘Bacán’ es una actualización, una carta de presentación en largo de Opatov, que en definitiva es un compendio del material más trabajado que han escrito hasta el momento, pero que a la vez, figura ordenado con la coherencia suficiente como para que transmita la sensación de cohesión de un buen disco. Si uno deja sonarlo y permite que su contenido suene sin fijación en dónde termina o empieza, el paraje sonoro es un continuo tremendamente vital, un viaje en technicolor de cuarenta minutos, el tren de la bruja bañado en ácido en el que las voces distantes de sus conductores son cantos lejanos entre la marabunta, sin que olviden en ningún momento, que del punto A al B hay que construir una canción. Ya lo dicen ellos, no es necesario extenderse, solo trasladar su conciso mensaje: «Listen to Opatov»!

Escucha el álbum en streaming vía Bandcamp

Nil Rubió
el autorNil Rubió
Periodista y sociólogo, escribe sobre música allí donde le dejan. Fuera de un concierto es alguien alienado. Un pogo sudoroso, un riff de Page o Iommi, olor a amplificador quemado, una melodía que te erice el vello, el "White Album", Strummer y Joey Ramone. Twitter: @nilruf | Web: www.nilrubio.com

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