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[Recomendación] Tame Impala – Currents

El talento ni se crea ni se destruye, sólo se transforma. Valga esta variación del principio energético para (re) definir a Kevin Parker, el australiano raruno e introspectivo que rige los destinos de Tame Impala. Parker ha tomado la decisión de aventurarse fuera de su zona de confort, la psicodelia setentera a caballo entre Pink Floyd, los Beatles lisérgicos y Led Zeppelin de sus dos primeros álbumes (‘InnerSpeaker’ y el absolutamente magistral ‘Lonerism’ con el que nos derretimos en 2012) para salir de la madriguera en 2015. Lo hace con “Currents“, un disco del que lleva varios meses dando pistas (hasta cuatro avances) para que nadie se llame a engaño. No exprime su exitosa fórmula. Se trata de una expansión de sus consignas bañadas en ácido hacia territorios más bailables. O lo que entiende el aussie como bailables.

“Sé que podría haber compuesto ‘Lonerism 2.0’ en un día, pero eso no me habría dejado satisfecho”, se ha justificado en una entrevista. Y es cierto. Ese disco le permitió girar por todo el orbe, comprarse una casa en Perth y montar en ella un estudio de grabación para componer sus virguerías casi del sofá. Una comodidad que le ha impulsado, paradójicamente, a mover el culo. ‘Currents’ exige hacer un cierto reajuste en las coordinadas cerebrales donde tienes encuadrado a Tame Impala. Se trata de dejarse invadir por un nuevo flujo de líneas de sintetizador, virtuosas, elegantes, y una batería que por momentos parece una base de hip-hop (cuando no hay descaradamente una, como en ‘New Person, same mistakes’). Tiene aire disco, sí, pero no a cualquier precio. Se ven pinceladas funk, pero no a lo Daft Punk. Hay un aire retro, pero no va a rebufo del revival Giorgio Moroder. Parker experimenta buscando el groove adecuado mientras no se aburre de dar capa tras capa de matices.

‘Let it Happen’, el tema inicial, es la puerta de salida del ‘Lonerism’. El título no es casual, es la primera de varias referencias (‘Yes I’m Changing’ no puede ser más evidente). Mantiene un ritmo inicial compulsivo y es la más bailable aunque dure siete minutos. El tema más redondo y uno de los que debería estar en las listas de lo mejor de 2015. Una vez superado el descoloque inicial, entra al torrente sanguíneo del tirón.

Mientras el minutaje del álbum se desliza por tus oídos percibes que Parker está relajado. No se ve necesitado de crear un hit al uso (no hay otro ‘Elephant’, vamos) y deja que todo fluya con naturalidad. De lo movido (‘The Moment’), a la balada (‘Yes I’m Changing’, ‘Cause I’m a man’) o las cadencias R&B (‘Past Life’) y disco-funk en ‘The Less I Know The Better’, con Parker redondeando un falsete casi irónico.

Incluso hay oportunidad de mirar atrás con ‘Reality in motion’ y ‘Love Paranoia’. Y un canción, ‘Eventually’, que sintetiza el viaje. Empieza arremetiendo con fuerza y al poco se transforma hacia un synth-pop de suave cadencia. Encierra en sí misma la metamorfosis estilística (aún incompleta) en la que está inmerso el grupo.

‘Lonerism’ era ir de peyote en medio del desierto, ‘Currents’ es un tripi en una playa frente a la Gran Barrera de Coral. Tame Impala sigue siendo un bocado para paladar exquisito, una trufa blanca en medio del bosque. El impala es un antílope africano conocido por sus poderosos saltos. El de Kevin Parker en ‘Currents’ es, en cierto modo, un salto de fe. Y aterriza de pie.

Escucha “Currents” de Tame Impala de principio a fin en streaming.

Carlos A. Forjanes
Periodista con título enmarcado en la pared desde 2005. Un gol por la escuadra y un ritmo pegajoso le cortan la respiración. Lo primero lo cuenta en el Diario AS, lo segundo en Binaural.es. Charco que ve, charco que pisa. Twitter: @Forjanes_AS

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