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[Recomendación] Thee Oh Sees – Mutilator Defeated At Last

Pocas bandas tienen la capacidad de sorprendernos como Thee Oh Sees, favoritos de esta casa desde hace años y de casi todos los que lo han visto en directo ,donde desplegan toda su tropa de caballería y te dejan con ganas de más. TOS son droga dura; no han tenido problemas en cambiar de formación, de registro y de experimentar con cada disco (6 en los últimos 5 años) y mejorar su paso anterior. “Castlemania” (2011) quizás fue lo que inició este cambio, que luego fue a mejor con obras como “Carrion Crawler / The Dream” (2011), “Putrifiers II” (2012), “Floating Coffin” (2013) y “Drop” (2014). Con estas piezas se reservaron un reputado espacio entre las bandas con mejor directo de los últimos años, y agrandaron su leyenda influenciando a una serie de grupos de la Costa Oeste americana que siguen su legado de garage, psicodelia y descontrol.

Pero si alguien tiene las cosas claras ese es el capitán de la nave. Sí, John Dwyer es el que tiene el sartén por la mano. Capaz de dirigir un sello de la talla de Castle Face, de recuperar a sus “extintos” Coachwhips o su proyecto solista Damaged Bug y seguir volándonos la cabeza. Dwyer es capaz de sorprendernos con cada disco y con “Mutilator Defeated At Last” lo hace una vez más – cambio de formación incluido- con dos baterías para echarle más potencia a su apisonadora. Rodeado por Tim Hellman, Nick Murray, Chris Woodhouse, y Brigid Dawson, más la mezcla del LP a cargo de John Golden, (Superchunk, the Melvins y Sonic Youth). Thee Oh Sees mejoran con cada disco y nos demuestran que estamos ante una de las bandas más importantes de los últimos años.

El disco comienza de forma inmejorable con ‘Web‘, un viaje lisérgico que te menea de lado a lado, marcado por una batería lenta y punzante, dejando el punk agresivo mostrado en Drop e invita a la calma, calma californiana y psicodélica con un órgano perfectamente cronometrado. La segunda canción es una regresión de lo mostrado por el grupo en “Floating Coffin”, quizás su mejor registro hasta la fecha. ‘Withered Hand‘ es un diamante en bruto, una bomba atómica que comienza lentamente y luego descarga su furia en una nube de sonidos que nos llevan en volandas a lo más alto, tal y como lo comprobamos en el último Primavera Sound, donde fueron amos y señores del sábado con un concierto para la historia. Uno de los grandes “hits” del 2015. ‘Poor Queen‘ conjuga varios elementos con los que Dwyer viene jugando en sus diferentes proyectos, este tema es mucho más calmado con su voz como guía, una guitarra que sabe cuando entrar y las dos baterías que lo hacen ganar en potencia.

Con ‘Turned Out Light‘ abandona el sonido de su amada California para irse al suroeste, un tema que suena a los mejores The Black Keys con unos riffs de Zeppelin, una canción divertida y con mucha garra, donde una vez más Dwyer cobra protagonismo con sus voces. ‘Lupine Ossuary‘ marca el punto medio del disco, la segunda parte del ‘Lupine Dominus’ de su su disco Putrifiers II, ¿casualidad? No lo creemos, aquí está todo bien conjugado. Si bien es menos directa que la primera parte, está dotada de una estela de Jimi Hendrix y sus riffs, más los potentes tambores y platillos talando árboles sin dejar nada de pie. ‘Sticky Hulks‘ retrata a la perfeccción lo que significa Thee Oh Sees, sobre todo para sus fanáticos más fieles, una fiera que parece estar adormecida y de repente asoma sus colmillos y te muerde el cuello. Si crees que la edad puede mermar a Dwyer y sus secuaces, te equivocas. El efecto es criminalmente asombroso, un viaje psicódelico de teclado y guitarra del cual no queremos despertar.

La última parte del disco comienza con ‘Holy Smoke‘ es un jam que nos hace caer en cuenta que el Mutilator es un disco que será esencial, combinando elementos tan variados y a su vez, bien trabajados. Aquí nos demuestran que están más maduros y que pueden hacer lo que les salga del forro. Y bien, además. ‘Rogue Planet‘ es otro hitazo delicioso, esa guitarra punkarra y agresiva homenaje a los The Cramps. Thee Oh Sees en su esplendor, dos minutos, “knockout” técnico y a casa. A lo Manny Pacquiao. ‘Palace Doctor‘ es el puntillazo final de los de San Francisco. Rescatando otro jam, al mejor estilo balada con un bajo que abre y cierra los compases, nos dejan un impresionante sabor de boca. Ahora es cuando planteamos la pregunta “¿es “Mutilator” el mejor disco de Thee Oh Sees?” Al menos el más variado, sí. El que conjuga sus raíces con otros sonidos que han ido incorporando desde la inquieta mente de su líder. Podemos asegurar que estamos ante uno de los mejores discos del año y con su último trabajo dan un golpe sobre la mesa de actitud, profesionalismo y energía con una obra redonda. Thee Oh Sees demuestran una vez más que son los putos jefes.

Sebas Rosas
el autorSebas Rosas
Beers, Burgers & Black Sabbath. Twitter: @sebastopol17

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