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[Recomendación] Titus Andronicus – The Most Lamentable Tragedy

Los que seguimos a Titus Andronicus desde hace tiempo, sabemos que son uno de los grupos más dinámicos y esquizofrénicos de la escena. Impredecibles como el anuncio de su último y cuarto disco de estudio “The Most Lamentable Tragedy, el más ambicioso de su carrera. Lo es; hacer una opera rock de más de 90 minutos y basado en “El nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música” de Nietzsche y “Tocados por el fuego” de Kay Redfield Jamison en modo punk no es una tarea que uno hace todos los días y con el “Zen Arcade” de Hüsker Dü y “Berlin” de Lou Reed como máxima inspiración, todo estaba servido para ser uno de los grandes protagonistas del año.

No nos han fallado. “The Most Lamentable Tragedy” es uno de los mejores discos de este 2015, y aunque las comparaciones son odiosas, hasta las versiones de los PoguesA Pair Of Brown Eyes‘) y de Daniel JohnstonI Had Lost My Mind‘ suenan con la marca Titus. Punk rápido y distorsiones a la orden del día. Tampoco se han cortado a la hora de colaboraciones ya que Owen Pallett, el pianista Elio DeLuca, más otros invitados de bandas neoyorquinas como The So So Glos, Baked, Bad Credit No Credit o Lost Boy? figuran entre los ilustres acompañantes del genio de Patrick Stickles.

Y si ya lo había hecho con sus anteriores trabajos, la mente inquieta de Stickles vuelve a brillar por todo lo alto. 30 canciones de punk, ¿a qué loca mente se le ocurre un experiment así? Solo a un grupo como ellos. Patrick Stickles y sus cambios de humor nos llevan de la tristeza a la alegría de forma tan fulminante como sus riffs de guitarra.

Nos habían pateado la cara con su directo primer single ‘Dimed Out‘ y su coro “I don’t listen to parents or priests or principals/Inconsiderate of little individuals/As they ration out their miniscule residuals“, en lo que es uno de los mejores singles de punk del año. Rabia y gritos sin parar con un redoble de batería enaltecedor. o ‘Fired Up‘ que sigue la pista de trabajos anteriores y épicos como otros temas explorados en su anterior trabajo “Local Business” (2012).

Más rabia contenida con tintes melódicos exhibidos en su coro. El álbum está perfectamente estructurado y maquetado como una esencial obra de arte. Cada detalle está cuidado al milimetro, como la apertura del disco, a cargo de ‘No Future Part V‘, donde escuchamos a un Stickles esquizofrénico cantando a toda castaña, exaltando una autodestructiva creatividad de lo más delirante. Autoconvencimiento y aceptación batallan a pecho descubierto con las drogas y la muerte en ‘Lonely Boy‘ con estructura de vientos y donde se nos invita a subir a una montaña rusa de lo más excitante.

Otras piezas más lentas pero igual de magistrales como ‘More Perfect Union’, una pieza de 10 minutos donde la paciencia hace huella en Titus, con elementos de cuerdas que forman un elemento casi literario. Mucha narrativa con canto a la tragedia que se mezcla con el relato abstracto de las letras que emergen de la cabeza de su líder. También parecida es ‘Come On, Siobhan‘, que comparte el in crescendo orquestal de verdadero lujo. En otros temas como ‘(S)HE SAID/(S)HE SAID‘ notamos una influencia de Black Sabbath para dar comienzo a una autopista infernal de voces que llegan al nirvana. Velocidades cambiantes, mostrándonos los Titus que identificamos a base de guitarrazos.

También es pesado el riff de apertura en ‘Funny Feeling‘, aunque a diferencia de su antecesora, es mucho más calmada y Patrick solo entra a escena en la parte final de la misma, con un coro taladrante. En ‘Fatal Flaw‘, el segundo single del disco, se genera un tornado en constante movimiento con una influencia de los Rolling Stones y The Replacements latente. Coros gigantescos, cuerdas y piano se unen en una composición exquisita de altísimo nivel.

El punk sucio y guarro de ‘I’m Going Insane‘ es otra muestra de lo complejo del cerebro del protagonista del disco, buscando entre los rincones más oscuros de su ser para liberarse. Un incendiario riff de guitarra, su fiel acompañante. Pero si creíamos que el disco acababa, estábamos más que equivocados. ‘Into the Void (Filler)” le canta al amor que se desvanece, con la venganza ensartada como el mayor de los objetivos. ‘Stable Boy‘ y ‘A Moral‘ respiran aceptación de nuestro personaje, rodeado de la melancolía y la instrumentación basada en la naturaleza con un respiro hacia una mejor vida.

“The Most Lamentable Tragedy” supera las expectativas que teníamos puestas en él. Es una obra literaria materializada con música, una exploración a los lugares más recónditos de su líder. Un canto a la vida, a la fuerza natural interpretada con una emoción abrumadora. Stickles y compañía nos han golpeado en la mandíbula y en el corazón por partes iguales. Señores, abran paso a la bestia; 2015 tiene nombre y apellido: Titus Andronicus.

Sebas Rosas
el autorSebas Rosas
Beers, Burgers & Black Sabbath. Twitter: @sebastopol17

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