Mejores Discos

(Sandy) Alex G – House Of Sugar | Crítica

(Sandy) Alex G House Of Sugar

Alexander Giannascoli ha vuelto. El estadounidense que se ganase una cautelosa admiración de la prensa especializada con sus grabaciones DIY a principios de esta década, para seguidamente firmar en 2015 con Domino, nos entrega ahora su tercer disco de estudio (noveno en total) con el sello; un “House of Sugar” en el que exprime y enriquece su fórmula hasta nuevos niveles. Giannascoli, que se labró una más que merecida mitomanía después de hacer los arreglos de guitarras de los magnánimos “Blonde” y “Endless” de Frank Ocean, siempre se ha caracterizado por una indecible capacidad para generar melodías de lo más sencillas y dulces, que sin embargo carga de una siniestralidad latente muy difícil de eludir. Ello ya lo vimos perfectamente en el perturbador “Beach Music” o en su sucesor “Rocket”, un álbum también embrollado y violento, aunque de peor factura.

En “House of Sugar (Sandy) Alex G vuelve a poner toda la carne en el asador con un trabajo cautivador. Su tercer disco con Domino es de calle el mejor de su carrera, y seguramente uno de los discos de indie-rock del año. En él se va desgranando su relación con conductas nocivas para el cantante, como su experiencia con las drogas, o una serie de relaciones con personas que no hacen sino dejarle desolado. Todo esto viene articulado a través de unas letras simples pero impactantes y una producción muy visceral; repetitiva, violenta, tétrica en ocasiones… Que turba al oyente y de la que sin embargo de vez en cuando emergen melodías realmente memorables. El álbum representa, según el propio Giannascoli, una versión del cuento de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm, en el que Gretel abandona a su hermano a su suerte con el fin de salvarse. A pesar de la agonía que le supone traicionar a su hermano y dejarlo morir, lo que más atormenta a Gretel (Alex G) es el hecho de querer volver a la casa a seguir comiendo dulces. Esto eslabona una dura metáfora con la vida de Giannascoli, que viene representada en el tema ‘Hope’, en el que narra como un amigo y compañero de piso suyo fallece en el piso en el que solían vivir hasta 2017.

Esa casa de azúcar por tanto no es otra que el piso en el que Alex G vivió con bastante gente durante aquellos años, en el que practicaban una serie de dinámicas que sin duda transmitieron ese aire pesimista, asfixiante y desolador a su música. No obstante, como veremos, no todo está perdido para Giannascoli en este LP. En la introducción se nos presenta la auto-destrucción y la adicción como los problemas centrales en el álbum (la abrumadora redundancia de la canción y sus arreglos exóticos no pueden sino hacernos pensar en sustancias opiáceas). A lo largo de la primera mitad tanto las letras como la producción no pueden sino transmitirnos a ese sujeto confuso, decadente, desencantado de la vida y exento de esperanza. Poco a poco el sonido se vuelve más oscuro y desorientador; así llegan algunos de los mayores experimentos de la carrera de Alex G, como la potente y lóbrega ‘Gretel’ o las pesarosas y osadas ‘Near’ y ‘Project 2’. A través de voces muy moduladas, distorsiones, reverberaciones y sonidos indescifrables el cuento “infantil” de Hansel y Gretel se va pervirtiendo y aberrando; convirtiéndose en una pesadilla, un mal viaje.

Pero con la llegada de ‘In My Arms’ se produce un viraje hacia un sonido bastante más optimista. Dejando de lado ese pop trastornado, Alex G abraza un indie-rock preciosista, en el que los distintos experimentos van tomando una forma más calmada y afable. De este modo se suceden la delicada ‘Cow’ y la romántica ‘Crime’, dando paso al cierre en directo; una irrepetible ‘Sugarhouse’. En ella culmina la redención de Alex G, que acostumbra a hacer de su música algo elusivo y confuso, cantando en esta ocasión descarnado al micro, apoyado por una excelente melodía mientras busca una nueva oportunidad para restaurarse. “House of Sugar” queda así por el momento como la consumación de la carrera de (Sandy) Alex G. Un álbum que demuestra, no sin confundir varias veces al oyente, que aún se puede hacer indie-rock sin sonar casposo o recurrir una y otra vez a los mismos referentes.

Escucha el nuevo disco de (Sandy) Alex.G en streaming.

Resumen de la crítica:

Nota:8.3

Pros

  • Las primeras 4 canciones y las 4 últimas
  • Alex G es un maestro de la melodía

Contras

  • No resulta siempre fácil sumergirse en la propuesta de este “House of Sugar”

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.