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[Recomendación] Noel Gallagher’s High Flying Birds (2011)

Hace algunos días, Noel Gallagher aseveró que su inminente debut en solitario, titulado Noel Gallagher’s High Flying Birds -tanto el proyecto como el álbum en sí-, iba a ser un disco directo y emotivo. A falta de unos pocos días para poder encontrarlo en tiendas (su salida al mercado europeo está prevista para el próximo lunes 17 de octubre), desde Binaural podemos adelantaros que, de nuevo, a Noel no le falta razón.

Dejando claro desde estas primeras líneas que nos encontramos ante un muy buen álbum (¿tal vez uno de los mejores del año?), en la modesta opinión de quien escribe, pasamos a hablar directamente de los diez cortes que componen la versión más azucarada del mayor de los Gallagher.

Noel Gallagher’s High Flying Birds no es un disco de rock británico al uso, al menos en comparación con lo que Oasis nos tenía acostumbrados: no hay, en líneas generales, grandes riffs de guitarra eléctrica ni baterías atronadoras. Todo eso quedó atrás. En la nueva faceta de Noel Gallagher, secundado en el directo por sus paisanos Jeremy Stacey, Lenny Castro y Mike Rowe, se explota una versión preciosista y armónica, en la que predomina la guitarra de Noel, pero también el set de cuerda y el conjunto coral que le han acompañado en la grabación en Los Ángeles (The Crouch End Festival Chorus y The Wired String).

Como mencionamos antes, Noel acierta al decir que éste iba a ser un disco directo: temas como «If I Had a Gun», «The Deaht of You and Me», «Aka… What a Life» (tal vez la que más críticas recibirá, por su estilo algo simple) o «Aka… Broken Arrow» despegan desde la primera escucha, en gran parte gracias a su poderosa instrumentación. Con un arranque himnico («Everybody’s On the Run»), y un primer atisbo de guitarras a la antigua usanza en el sexto tema («(I Wanna Live In A Dream In My) Record Machine»), a más de uno le dará la impresión de que muchos temas suenan parecidos, repetitivos incluso, y quizá sea precisamente este el punto más flaco del álbum.

Aunque varias piezas guardan ciertas similitudes a «The Importance of Being Idle» o «Little By Little» (aunque ya sabemos la afición de Noel de plagiarse incluso a sí mismo), si tuviéramos que relacionar la impresión general que nos queda con Noel Gallagher’s High Flying Birds con algún álbum de Oasis, probablemente concluiríamos que, a ratos, parece una continuación del último tramo de Dig Out Your Soul (2009). Ahora bien, Noel no pretende seguir la estela de Oasis, ni aprovechar su incalculable tirón comercial: nos encontramos ante un nuevo formato, al alcance de muy pocos, en el que Noel saca a relucir su estilo personal, que en Oasis pudimos descubrir, a cuentagotas, en contadas canciones y en sus celebrados minutos en solitario en los conciertos de su antigua banda (cantando himnos como «Don’t Look Back In Anger»).

Como cierre, el esperadísimo «Stop the Clocks», tema que ya habíamos escuchado en Oasis de forma extraoficial -fue colgado en Internet en una web de fans de Oasis en 2008-, compuesto por Noel en 2001 y originariamente previsto para el disco Don’t Believe the Truth. Para los que se queden con ganas de más (diez canciones se hacen muy cortas tras tanta espera), no podemos dejar de recomendaros el tema bonus «A Simple Game of Genius», que podréis descargar a través de iTunes.

El de Manchester parece tenerlo claro: «Disfruté cuando tenía 26 y 27 años, estaba loco y soltero y era el grupo musical más importante de Inglaterra y ahora que soy mayor, siempre te dan mesa en los restaurantes, ves fútbol gratis y es genial«. La vida nos lleva por diferentes caminos, y todo indica que Noel parece haber encontrado el suyo.

[Puntuación: 8,5/10]

Pd. Recordad que Noel Gallagher’s High Flying Birds nos visitarán en noviembre con una única fecha en Madrid, con las todas entradas vendidas desde hace días.

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