Críticas

The 1975 – Notes On A Conditional Form | Crítica

The 1975 Notes On A Conditional Form

El comienzo de “Notes on a Conditional Form” no puede ser más alentador. A la -necesaria- chapita de Greta Thunberg sobre la crisis ecológica y el cambio climático le sigue la sofocante ‘People’, el último nicho en el que The 1975 se han introducido con acierto. “Hey, despertad, es hora de hacer algo; salgamos de casa; dejemos de pensar en brechas generacionales y distinciones; luchemos por nuestros derechos; revirtamos la abulia”, nos dice Matty Healy. Y acto seguido nos planta un interludio orquestal que parece sacado de “Frozen”. Esto llega a resultar enormemente irónico, pero tiene sentido, pues esa canción se llama ‘The End (music for cars)’ y es cómo si el proyecto “Music For Cars” de The 1975 se hubiese terminado en la tercera canción de veintidós. ¿Por qué? Porque la siguiente es ‘Frail State of Mind’. Inmediatamente después de incitarnos a salir de casa, Healy confiesa, dando voz a la generación Z, que él no puede por su malestar anímico.

El cuarto trabajo de The 1975 llega sumido en un hype completamente exagerado. Después de dos discos bastante irregulares con momentos de gran creatividad, la banda británica lanzó en 2018 “A Brief Inquiry Into Online Relationships”, un disco que a muchos nos cambió un poco la perspectiva con respecto a su música. El inmediatamente caracterizado como el “OK Computer” de la generación Z era un trabajo que excavaba con valor y desparpajo en estándares musicales bastante variados. Desde el UK Garage al jazz, del cloud trap al britpop, del pop reaggeton al acústico… Todo ello sin renunciar ni a la identidad limpia y cuqui de The 1975, ni escatimar en hits como la absolutamente memorable ‘Love It If We Made It’. Porque seamos francos, Healy y los suyos saben bien hacer pop, se les da de miedo. Es esa la razón por la que, a pesar de lanzar dos trabajos a un nivel poco convincente, su fandom se ha vuelto importante y ruidoso (Healy las catalogaría de “crazy screaming white girls” en una entrevista). Esto nos puede recordar a la idea de otros artistas como Kendrick Lamar o Radiohead. Artistas que “se hicieron los tontos” para poder, tras su debut y la adquisición de medios, montar un proyecto que diese cuenta de la ambición que tenían.

Y hasta ahí llega la comparación: “Notes On a Conditional Form” es sin duda un paso hacia atrás en la carrera de The 1975. El disco que aparentemente iba a consumar las ideas de Healy & Co se dedica a tocar en un diletantismo que roza lo irracional todos los palos que la banda ya había tocado con anterioridad. Y es que el amor por la diversidad no resulta en ningún caso un defecto, pero en su cuarto disco The 1975 hacen bandera de todos los defectos de sus dos primeros trabajos: un tono excesivamente naif, fases con canciones poco destacadas, momentos conceptualmente incoherentes… Y sobre todo una autocomplacencia importante casi siempre que los cortes incluyen guitarras. Curiosamente, de una criba poco rigurosa se salvan dos de los adelantos: ‘The Birthday Party’ y ‘If You’re Too Shy (Let Me Know)’. Esta segunda, que va en la línea del poderoso pop del disco predecesor, es uno de los temas que recuerda o que conserva con fragilidad el potencial de The 1975. Canciones que sean hits, con elementos modernos, emotivas y que hablen de cuestiones actuales.

Pero esto no es lo único que se le da bien a Healy y Daniel. Hay otro recurso que descubrieron en su tercer álbum y que de vez en cuando funciona para su grupo: la abstracción electrónica. Si hay una parte en la que “Notes on a Conditional Form” escapa de la sordidez es en todas las referencias electrónicas, que recuerdan a remixes que la banda recibió ya hace años como el de Dan Lissvik de ‘Seattle Down’. La voz de Matty Healy se armoniza con dulzura a las bases líquidas y fluidas de garage y house suave; alcanzando su mayor exponente en ‘I think there’s something you should know’. Podemos escuchar incluso como el tratamiento de los sintetizadores se acerca por momentos a las últimas referencias de Four Tet o Caribou. ¿No va siendo momento de que George Daniel realice un trabajo en solitario? Aunque ya alejado de la estética The 1975, pensamos que la mejor referencia de estas es ‘Shiny Collarbone’ y ‘Yeah I know’, incluso, llega a recordarnos al postdubstep que presentaron Mount Kimbie y James Blake al comienzo de la década pasada.

La siguiente sección “menos mala” es seguramente la hip-hop y jazz friendly que forman ‘Nothing Revealed/everything Denied’ y ‘Tonight (I wish I was your boy)’. The 1975 parecen haber decidido dar a su público un poquito de todo lo que le dieron anteriormente, además, por lo general de forma bastante separada: por partes y envasado al vacío. Y es que no hay momento más bajona en el álbum que el trayecto de la octava a la undécima canción. En estos temas, salvando la presencia de Bridgers, tenemos con nosotros a los The 1975 menos ambiciosos desde su debut homónimo. ¿De verdad hacen falta veintidós canciones? Volvemos a tener el mismo deja vu que con todos sus trabajos: con una podadora, quién sabe, este disco podría ser notable.

Podemos hacer la bromita, nos quedaría incluso bien: “Notes On A Conditional Form” acaba como una acción verdaderamente hipotética. Demasiado orientado en el propio pasado del grupo, el cuarto trabajo de The 1975 se ve, generalmente, lastrado para pensar el futuro. Su alarmismo parece en muchos momentos acomodaticio o caprichoso, cosa que confirma el poco interés que reciben las inquietudes de primer orden mundial en la sección lírica. The 1975 se ven aquí encerrados en su propia contradicción: su ambición les imposibilita abrazar la abstracción completamente, y en querer sostener su propio sonido, pierden parte de su intempestividad. Mientras que “A Brief Inquiry Into Online Relationships” sostenía en un improbable equilibrio estos factores, augurando un futuro luminoso para el grupo, su continuación resulta una hibris que desequilibra una delicadísima balanza.

Esta confusión también tiene su consumación en una canción. La inicialmente hermosa y ambiental ‘Having No Head’ termina convertida en una efectista canción de synthpop que The 1975 podrían haber grabado hace diez años. Las propias formas de la canción (pasar de la abstracción a la facilidad pop) ejemplifican la regresión que tiene lugar en todo el disco. No sólo Healy no disuelve las categorías ofreciendo un discurso más universal, sino que exacerba el sonido que atrajo a las fans de las que no se siente tan orgulloso.

Recientemente el propio Healy realizaba una entrevista a Brian Eno en la que confesaba la pasión que sentía por sus ambients de los 80. En esta conversación Healy comenta que, mientras todas las artes son “inherentemente sugestivas”, la música ambiental requiere a una “cualidad innata de la comprensión humana”. Con ello se está refiriendo precisamente a la universalidad que parece desprenderse de este tipo de música, a su disposición contra la formación de ideas y formas, que sí que pueden otorgar un riff o una letra; y a como su comprensión y su disfrute transgrede fronteras, estándares o individuos. Lo desconcertante es precisamente que Healy, habiendo comprendido esto, sigue sin decidirse a romper con los moldes genéricos de la música de The 1975 y sacrifica el propio potencial de la banda en beneficio de una vorágine de géneros y etiquetaje que la caricaturizan y la predisponen para encabezar festivales. “You had one job, Healy”.

«Notes A Conditional Form» de The 1975 ha salido hoy a la venta. Escúchalo ya en streaming.

Resumen de la crítica:

Nota:6

Pros

  • Los dos singles mencionados
  • Las canciones electrónicas

Contras

  • Un dédalo musical que nunca termina
  • The 1975 se acercan a caricaturizarse a sí mismos

1 comentario

  • Buena critica, para mi The 1975 es, de lejos, la mejor banda de la década pasada pero lamentablemente ninguno de sus 4 álbumes ( y en especial el ultimo) termina de gustarme en su totalidad, uno de los problemas que tienen es que son demasiadas canciones para un solo disco, mucho relleno innecesario que termina por saturar el buen gusto. gracias y saludos

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.