Críticas

The Dirty Nil – Fuck Art | Crítica

the dirty nil fuck art

No todo es tan bonito como lo pintan. Para ser artista no siempre vale la formación, aunque no hay que desfallecer en el intento. Si durante el proceso te asalta un «¿a la mierda el arte?» entonces deja el pincel porque Luke Bentham, cantante de The Dirty Nil, te contesta con un «Fuck Art«. Si nos dicen que el músico de Hamilton estuvo asistiendo a clases de pintura en un centro comunitario el año pasado, de entrada podemos deducir dos cosas: o que acabó hasta las pelotas de pintar o bien que le dio por bautizar una nueva corriente artística que valdría como versión trash de un cuadro de Lichtenstein. Son ambas. Según una entrevista con SPIN, el título se inspira en un compañero que, en medio de clase, mandó literalmente a la mierda el arte. Fracaso tornado en reinvindicación. The Dirty Nil alzan el puño el primer día del año para sacar los colores a la mediocridad. Son acuarelas, pero con brocha como mi dedo pulgar.

Siguiendo los trazos del último disco que nos dejaron en 2018, «Master Volume», el trío canadiense entrega ahora un álbum explosivo, en el sentido de que tiran adelante con su estilo como búfalos. «Ride or Die» es muy acertada como filosofía de la banda y, por extensión, de su música: hay esto, o lo coges o lo dejas. Nos mola el stoner, Ian MacKaye nos persigue, riffeamos pensando en Black Sabbath, pero que no nos quiten el corear como los Green Day de American Idiot. Pues eso, «Fuck Art» no soprende en demasía, ya que se rige a lo que se rejía, a una finita línea que separa el rock alternativo y el punk de fiesta americana. Eso sí, sobre ella hacen de todo menos tambalearse.

Desarrollo: dentro de esa condición versátil hay reminiscencias que nacen desde los Pixies como, por ejemplo, ‘Damage Control‘ (las guitarras y ese tempo bonachón del 00:24) hasta sus compatriotas Billy Talent, a los que por cierto teloneraron hace un tiempo. ‘Doom Boy‘ electrocuta como ellos. Con ‘Done with Drugs‘, lejos de una lírica polluela como la de Tom Delonge en época de «Take Off Your Pants And Jacket», evoca al punk pop más palpitante, melancólicamente hablando: «A los 17 años tuve un sueño en el que nunca moriría. Pero ahora tengo responsabilidades y es por eso que he acabado con las drogas«; es la lectura acertada del fuck art.

Si para Luke Bentham el rock es como su cómodo sofá, en este disco se revuelcan en él. Como he comentando, la versatilidad es una de las cualidades más destacadas de este trabajo, pero por el simple hecho de que en ningún momento llegan a salirse de su gran diván. Comentaba que «tener la máxima movilidad con lo que nos apetece hacer e incorporar a nuestra música» era uno de sus principales cometidos. Supongo que «Fuck Art» trataba de eso. The Dirty Nil vinieron a pintar, pero para divertirse.

Resumen de la crítica:

Nota:7.1

Pros

  • Su versatilidad. Se mueve con el rock como en el sofá de su casa.
  • 'Done with Drugs', tema inapelable

Contras

  • A pesar de su abanico de influencias, el álbum tiende a ser bastante lineal.
Màrius Riba
el autorMàrius Riba
No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así. Soy poeta | Twitter: @MariusRiba

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