Críticas

[Crítica] You Me At Six – Sinners Never Sleep (2011)

Parece que a los miembros de You Me At Six les ha ido más que bien aclarar sus problemas internos que casi los llevan a la separación para así sorprender con su nuevo álbum “Sinners Never Sleep”, un largo que, continuando la línea evolutiva de la banda, los ha llevado a reafirmarse en las listas de éxitos británicas.

Un año después del también exitoso “Hold Me Down”, la banda de Surrey decidió gestar su disco en Los Ángeles bajo la producción de Garth Richardson (Atreyu, Nickelback, Biffy Clyro, Rage Against The Machine…) para dar a luz a doce temas en los que la agresividad, profundidad y contundencia son algunos de los adjetivos asignables.

“Sinners Never Sleep” abre con el tema que a la vez es el primer single del álbum, “Loverboy”, que con un riff de bajo más que pegadizo desenvuelve unos estribillos potentes que continúan con el mismo estilo que ha caracterizado a la banda inglesa, que recuerdan a “Underdog”, su éxito de 2010. Continuando con la fuerza del inicio, aparece un potente “Bite My Tongue”, el segundo single del disco, la letra del cual está escrita por el cantante Josh Franceschi y critica a sus compañeros de grupo cuando se encontraban en sus peores momentos. Sus colegas no se lo tomaron a mal, puesto que han afirmado que “es una manera de ser sinceros los unos con los otros”. Hacia la mitad de la canción aparecen los gritos agresivos de Oli Sykes (Bring Me The Horizon) que elevan la canción hasta la que es, probablemente, una de las más rockeras que han compuesto hasta ahora.

“Little Death” o “This is The First Thing” demuestran la fuerza de los ingleses, con unas bases de bajo y guitarras más que cuidadas que acompañan la voz de Josh, con notas de rabia que parecen salir de sus cuerdas y de su pecho, como cortando con todos los conflictos que You Me At Six puedan haber tenido anteriormente. Posteriormente, un inicio con guitarras que recuerdan a Red Hot Chili Peppers abre el lírico “No One Does It Better” mientras que, como en todo álbum completo, un tema pausado y emotivo no puede faltar en la tracklist y ahí esta “Crash” para cubrir ese hueco.

En la mitad del compacto, “Reckless”, reaviva el ritmo con golpes secos y marcados que culminan en un melódico estribillo y conducen a otro de los temas más duros y agresivos de Sinners Never Sleep; “Time Is Money”. Para ésta ocasión han contado con la ayuda del cantante de la banda de metalcore australiana Parkway Drive, Winston McCall, que con su screamo cierra un tema que, en su inicio, tiene un regusto al sonido “Wasting Light” de Foo Fighters.

Para acabar, un sincero y pausado “Little Bit Of Truth” que precede un “tema muy burlesque” como ellos han admitido llamado “The Dilemma”, y el último detalle: “When We Were Younger”. Ésta habla sobre los problemas familiares de Josh, que se ha sincerado más que nunca en sus letras.

En definitiva, un muy buen álbum el que han presentado Josh, Matt, Chris, Max y Dan. Completo, sin huecos, dulce y ácido a la vez; una interesante propuesta para los que no conocen a la banda y para los que ya llevan tiempo con ella sonando en sus oídos.

Puntuación | 83 de 100

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