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10 grandes promesas del… Primavera Club 2018

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Vaya la verdad por delante: nuestro conocimiento tiene un límite (murmullos en la sala). Por eso, cuando nos enfrentamos a un cartel del Primavera Club y obviamente conocemos más bien poco (fuera de Esteban & Manuel, que todo el mundo sabe o debería saber que son los putos amos) experimentamos un cierto punto de terror y soledad ante el peligro, pero eso se pasa tan pronto como empiezan a correr enlaces entre amigos durante las semanas previas, y al final llegamos a Apolo con una mezcla de ganas de ver lo ya conocido y la certidumbre de que aún queda mucho por descubrir. Aquí va una selección de lo mejor que vimos en este Primavera Club Barcelona (entendemos que también debería ser aplicable al de Madrid), una cita ineludible que estuvo a la altura del momento con una muy fuerte presencia femenina en el cartel y cubriendo un muy amplio y fascinante espectro musical.

10- Crumb

En el puesto número 10, una pequeña decepción que nos negamos a asumir. Sobre el papel, Crumb olía a lo mejorcito de esta edición. Su pop psicodélico lo-fi cargado de detallitos placenteros y encajado en dos cómodos EP (‘Crumb’ y ‘Locket’, que os instamos a escuchar con urgencia) venía digeridísimo de casa y había ansia pura, pero quizá porque la cantante Lila Ramani no tenía el día, o quién sabe si porque hubo algún fallo en los monitores de la banda (esto a Massive Attack no les pasa), la afinación brilló bastante por su ausencia, y eso, queráis que no, pesa. Confiamos en que haya sido mala pata y que podamos volverla a escuchar en mejor registro pronto, porque, fuera de este factor, la banda funcionó a pleno rendimiento, con mención especial a un teclado que excelía en funciones de segunda voz melódica, y a los excursos instrumentales dignos de Tame Impala con los que alargaron para bien cada tema–cosa muy de agradecer dadas las circunstancias. [Pau Ortiz]

 

9- Snail Mail

Riffs de guitarra que suenan a rabia contenida y romance juvenil, Snail Mail cerraban la última jornada del festival con su rock melódico. Una joven Lindsey Jordan se subía al escenario tímida pero a la vez destilando fuerza y haciendo florituras con su voz rasgada. La banda americana se está haciendo un hueco grande en la escena indie-rock en la que predominan artistas femeninos como Julien Baker y Soccer Mommy entre otras.
La interacción entre los miembros del grupo era más bien escasa, ensimismados en su música con una actitud grunge, enlazaban temas unidos por simples acordes a la guitarra. Podemos atisbar a una vulnerable Lindsey, sus frágiles letras reflejan el estado de una adolescente que transmite desde el interior. Con un sonido depurado los temas ‘Speaking terms’, ‘Heat Wave’ y ‘ ristine’ de su aclamado álbum debut “Lush” estallaban en la sala fusionándose con unas luces rojas que cubrían el espacio corroborando una fórmula que funciona. Una particular serenidad nos contagió con la introspectiva ‘Let’s find an out’ y con la enérgica ‘Thinning’ de su primer EP que escribió con tan solo 15 años. [Fátima Conde]

8- Alaskalaska

La banda del sur de Londres combina el pop cálido con el clásico jazz, una suculenta mezcla que hizo las delicias de los que allí nos encontrábamos. Una apuesta diferente donde el quinteto (aunque normalmente son seis) se presentaba con muchas ganas. La intensa voz de Lucinda John – Duarte se funde con los riffs de guitarra en temas como ‘Patience’ o ‘This’ pertenecientes a su EP debut. Vimos resquicios de los ochenta, cuando las luces de colores dominaban el escenario con su último single ‘Monster’. El toque del saxo le da un giro completo a cada tema, como en ‘Meateater’ que sonó como una combinación deliciosamente ejecutada. Quizás echamos en falta un poco más de energía por parte del grupo, pero la calidad de su sonido compensaba la carencia, Alaskalaska suenan fuera de lo común y nos seducen con explosiva combinación. [Fátima Conde]

 

 

7- Cupido

Me encanta cuando, en alguna ocasión puntual, me restriegan el monóculo por la cara y me lo tengo que comer con patatas. Cuando, por ejemplo, descubro que no todos los traperos son unos cretinos y que no todo el espíritu del nuevo trap es carnaza para la generación Z. Cabe decir que Cupido pusieron las cosas bastante fáciles. El nuevo proyecto de Pimp Flaco y la indescriptible banda madrileña Solo Astra (lo intentamos: ¿indie pop psicodélico con tendencia al downtempo?) emerge de la unificación acelerando el beat y sacándose de la manga un pop fresco y desenfadado, con estribillos pegadizos y ritmos bailables. Con tan solo un tema publicado, el muy disfrutable ‘No sabes mentir’, Cupido alternaron creaciones aún inéditas con versiones de un Flaco que subvertía el gilipollismo tópico a base de desinflar el endiosamiento y comportándose, oh atrevimiento, como un tío majo y normal. Y como nos gusta pasarlo bien, lo recomendaremos y lo volveremos a ver tantas veces como podamos. [Pau Ortiz]

6- Okay Kaya

Bajo el nombre de Okay Kaya se encuentra una chica tímida noruega de apariencia melancólica. Esta polifacética artista (también dibuja, es modelo y actriz) se destapa en el escenario con una puesta en escena muy escueta. Nos trasladamos a su habitación desde donde escribió “Both”, su álbum debut. Su delicada e intensa voz nos guió por un viaje emocional en temas como ‘Dance like you’ y ‘You make me feel like dancing’ desnudando su alma nostálgica con apenas unas notas. Sus destellos de pop melódico hablan de tristeza y alegrías perfectamente enlazadas, como paradojas emocionales. “Thank you guys for being so quiet”, una vez más la audiencia muy respetuosa, se mantenía en silencio para disfrutar de una introspectiva actuación, que terminó tumbada en el suelo cantando porque así lo sentía. Pudimos sentir la vulnerabilidad de Kaya Wilkin (su nombre real) que compartió con nosotros demostrando su talento innato. [Fátima Conde]

OK

 

5- Altin Gün

El control de tiempos en festivales como este va al límite, y el hecho de que pasen muchos grupos del tirón por encima de un mismo escenario hace que, a veces, los ajustes que se puedan haber realizado se los lleve el viento. Que Altin Gün invirtieran los cinco primeros minutos de su preciado slot (el de transición entre instrumentos y mesas de mezcla) en reajustar y afinar no mostraba dejadez y prisas de última hora, sino pulcritud, profesionalidad y ganas de ofrecer un show impecable. Y así fue. En su primer disco ‘On’, este proyecto musical basado en Amsterdam toma como base el folk turco, y lo viste de psicodelia, funk e incluso algún toque electrónico. Una de muchas epifanías: con las tres cuerdas que tiene un saz bien tocadas, ¿quién necesita las seis de una guitarra? En tiempos de recelo por la apropiación cultural solemos olvidar que existe otra vía, la de compartir con admiración, que nutre tanto a intérpretes como espectadores del placer de ampliar horizontes referenciales y descubrir nuevos sonidos a partir de algo tan unificador como el ritmo. [Pau Ortiz]

4- Ama Lou

La aguda visión del Primavera Club por encontrar el talento en artistas que van a despuntar se hace evidente una vez más, Ama Lou es una de esas perlitas que esta edición nos ha regalado. La joven londinense se presentaba enérgica en el escenario con una seguridad aplastante, vestida con una camisa de cuadros holgada y sus características horquillas en el pelo. Ama Lou no necesita grandes abalorios para ensalzar su música, su talento se plasma en una actitud confiada y generosa. Nos conquistó con el tema ‘Wire’ donde su voz rasgada, intensa y sensual se apoderó de la sala. Su R&B contemporáneo llenó de fuerza la sala con ‘Tried Up’ donde se sentía una atmósfera de plena autenticidad. Siguiendo la estela de Mahalia, Kali Uchis o Jorja Smith (con la que ya ha girado) y con la vitalidad propia de una completa artista, la presentación de su EP “DDD” nos dejó boquiabiertos. [Fátima Conde]

 

3- Stella Donnelly

Hola Stella. Eres una pedazo de jefa y nos encantaría ser tus amigos. Supongo que cuando consigues leer de forma simple y directa algunas de las cuestiones más candentes de nuestra actualidad a partir de experiencias personales afiladas narrativamente hasta la perfección, y las transmites con naturalidad y deliciosa ironía, te conviertes en candidata ideal a persona a la que tener cerca en este presente nuestro, que es más bien tirando a regulero. Australia queda lejos, pero por lo menos nos dejas ‘Thrush Metal’ como EP para enmarcar, y la esperanza de que no pares de componer y llegues muy, muy lejos. Porque coges el sobado perfil de guitarrita y voz y lo sublimas, convirtiendo cada canción en un arma arrojadiza mediante una sonrisa cargada de mala hostia, una entonación profundamente emotiva y arpegios certeros y bien medidos. Y nos hacen mucha falta cosas así de sencillas que funcionen tan rematadamente bien. [Pau Ortiz]

2- Serpentwithfeet

“Si hoy lloráis en casa, estaré llorando con vosotros, en el taxi, en mi hotel, donde sea, estaré con vosotros llorando también”, un mensaje especial que nos transmitió Serpentwithfeet la noche del sábado. La oscuridad de sus melodías empastan a la perfección con sus letras alentadoras. Josiah Wise, nos trajo desde Nueva York (ciudad en la que reside), una electricidad gosspeliana que invadió la sala 2 del Apolo y nos dibujó una sonrisa con su actuación teatral, por momentos exagerada y altamente visceral. Su R&B esperimental viaja de un extremo a otro, como su delicada voz, la que nos recuerda al gran Prince. Podemos leer dos tatuajes en su cabeza “suicidio” y “cielo” que definen su dicotomía personal, y en gran parte también su último álbum “Soil” que presentó con una profunda melancolía y alegría al mismo tiempo. Los espacios entre temas eran interludios al piano se convertían en canciones improvisadas, haciendo de ello un espectáculo totalmente inesperado, Serpentwithfeet es uno de esos artistas que hay que ver en directo. La poesía se hace música, su devastadora tristeza nos inunda y conecta con cada uno de nosotros, guiándonos hacia la más absoluta felicidad. Una jukebox de emociones de la que no sabes que esperar, solo deseas descubrir más. [Fátima Conde]

1- Hop Along

Muchos de los grupos invitados al Primavera Club no hacen más que empezar su andadura por escenarios profesionales, y eso en ocasiones se nota. Fallos o titubeos aquí y allá, propuestas que suenan aún a work in progress… Naturalmente, nada que objetar. Todo requiere de un trabajo contínuo, y precisamente uno de los motivos por el que amamos este festival es porque nos permite apreciar la música que nos ofrece en un estatus de florecimiento sin filtrar.
También a causa de esto mismo, cuando empieza a tocar un grupo como Hop Along se caga la perra. Qué calidad. Qué redondez. Qué empaque. Qué todo. Aparentemente la movida empezó allá por 2005 con Frances Quinlan, reina absoluta de esta fiesta, y poco a poco fue incorporando miembros hasta llegar hasta las cinco personas que, en el escenario principal de Apolo, hacían alarde de una compenetración impecable y sacaban buen partido a los altavoces de la 1 con un indie rock contundente y equilibrado. Sin inventar la sopa de ajo –ni falta que hacía-, Hop Along dieron cancha a su tercer LP, ‘Bark Your Head Off, Dog’, y lograron colarse instantaneamente en los corazones de los presentes con la carismática voz de su frontwoman como punta de lanza, un torrente rasgado y de melodía agitada que capitaneaba sin aparente esfuerzo una base instrumental cargada de matices. Un concierto como este en el Primavera Sound al estilo del que dio Pinegrove a las 4 de la madrugada en el Pitchfork en 2017 vale más que un cabeza de cartel. Oremos. [Pau Ortiz]

Así despedimos una edición cargada de sorpresas, de una gran variedad de estilos y de jóvenes con mucho talento y también con dolor muscular de tanto bailar y saltar; no había otra manera de celebrar la música que está por llegar.

Fotografías: Primavera Club, Aina Diago (Altin Gün, Hop Along, Crumb, Alaskalaska, Okay Kaya)

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