Crónica

[Crónica] Fuzzville!!!#2 Benidorm (9 y 10 de septiembre 2016)

Casi una semana después creemos estar recuperados de la resaca del Fuzzville porque el viaje a Benidorm ha valido la pena y la experiencia de estar en el Miami Beach levantino es digna de ser repetida. Eso sí, al próximo año llevamos una silla de ruedas eléctrica para camuflarnos entre la fauna que habita en la ciudad. Después de 7 horas de autocar, Spotify sin conexión sincronizado y Bruce Willis con La Jungla de Cristal Nº 354 de fondo llegamos a «Benidorm, ciudad de vacaciones» con la mochila llena de ilusión y ganas de ruido.

El viernes 9 comenzamos el periplo en el escenario principal con La Luz, cuarteto de Seattle cuyo último disco «Weirdo Shine» ha sido producido por el amigo de la casa Ty Segall, mezcla de surf rock lo fi. Correcto horario por parte de la organización para ir abriendo bocas a Aliment, quienes nos dieron un buen rapapolvo en el escenario Rufusville. El trío de Girona interpretó canciones de su último y genial disco «Silverback«, punk visceral como un látigo y además de sus hits más antiguos del «Holy Slap» interpretaron un par de temas nuevos que prometen y mucho. De vuelta al escenario Fuzzville le metimos diente a Spray Paint, la banda de post punk y flamantes integrantes de Goner Records, sello invitado a esta segunda edición, contrastaron con su música oscura y brumosa y ofrecieron un buen puñado de canciones de «Feel The Clamps«. Birra en mano nos dirijimos a ver a Las Venas quienes ofrecieron un más que digno concierto, punk old school de manual muy bien amenizado por el cuarteto nacional. Rock n’ roll tradicional el ofrecido por los italianos Giuda, frontman lleno de testosterona moviendo su pelvis mientras el calor sofocaba el hangar de KM, tintes de glam y bastante entregados y fusionados con el público lograron una buena presentación.

Seguimos con el intercambio de salas, qué bien los festivales en donde no solapan las actuaciones, y pudimos ver a Los Claveles y lo que fue uno de los mejores conciertos de la noche, los madrileños dieron cera de la buena con un público totalmente entregado y nosotros lo pasábamos de puta madre entre colegas y sudor. Sin bajar el listón, los catalanes Mujeres siguieron poniendo gasolina al festival. El cuarteto, que el viernes era trío, interpretó los temas más remarcables de «Marathon«, nuestro disco nacional de 2015, y el momento de máxima ebullición fue con una garajera versión de ‘Aquellos Ojos‘, himno desde hace tiempo para los asiduos a los conciertos de la banda. Ángel y Cristo dieron el toque cachondo a la noche, paja en escenario incluida (sí, como lo estáis leyendo) vestidos con trajes plateados de astronauta y frontman con máscara pusieron al personal a bailar. Los esperados NoBunny, otra de las bazas de Goner, salieron con sus ya clásicas máscaras de conejo, su frontman Justin Champlin usaba mallas de rejilla. Su interpretación no fue mala ni mucho menos pero un tanto decepcionante para la fama que los precede, no logró salir de la monotonía y se nos hizo un tanto aburrido. Los locales Las Membranas eran de los encargados de homenajear a Paco, ofrecieron un concierto muy bueno entre amigos jugando de local. Lo último que vimos del viernes fueron los Hollywood Sinners, los madrileños no desentonaron e interpretaron un retro punk que puso en ebullición a un ya moderadamente bebido público. Uno de nosotros tuvo un accidente por culpa del exceso del alcohol y tuvimos que abandonar el Fuzzville en taxi como buenos jubilados de Benidorm.

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Sábado no pintaba mal: arroz negro, paella, miles de cervezas y carajillos hicieron que nos perdiéramos Los Bengala y todo el tinglado que tenía montado la gente del festival desde las 13:00. Too much pal’ body para nosotros pero no para los colegas de Hipersónica, que extrañamente estaban sobrios y nos hicieron arrepentirnos de perder la sesión vermut cuando nos comentaron lo que valió la pena su «madrugada». Aprovechamos el resopón de después de comer para ir a ver el busto de Julio Iglesias, el fucker español, por lo que se nos hizo imposible asistir al encuentro de bloggers de moda con los compis. Previa parada a por tinto de verano en el Karting frente a la sala (os dejamos datos turísticos por si acaso) comenzamos nuestra jornada con Bad Sports, los baby face de Dirtnap Records y mitad integrantes de Radioactivity ofrecieron uno de los bolos destacados del día, lo cual ya es mucho decir. Los protegidos por Mark Ryan y Jeff Burke ofrecen una serie de golpes inspirados en el punk texano que tanto nos gusta. En el escenario pequeño nos tomamos con calma (y con un cubata) la actuación de Retraseres que ofrecieron un buen repertorio acelerado de lo que iba a ser la segunda tanda de bolos en Benidorm. En el escenario principal estaba todo listo para Ian Svenonius y su banda – Chain and The Gang, punk, funk, new wave y más con un frontman carismático como pocos trajeado a rayas y bajando al público al mejor estilo Nick Cave. Texxcoco nos hicieron mover el bullate como pocos, ofreciendo un concierto de power pop y garage más que correcto, con una frontman entregada y sumergida en su papel. El cuarteto dio una clase magistral de cómo hacer punk rápido sin pretensiones. Todo correcto. Era tiempo para los «puretas» del festi, los veteranos The Boys, al mejor estilo Ramones, pusieron el temple a tanta juventud descarriada que ya desfilaba por la KM, todo lo contrario con La Moto de Fernan, punk hardcoreta pasado de speed con un batería loco como una cabra pero impecable en su ejecución, sumado a show de pintura en vivo y una chica subida a la barra repartiendo whisky. Fórmula ganadora.

Todo listo para los grandísimos Thee Oh Sees, pegaron directo al mentón con la fabulosa ‘The Dream‘, y de allí poco más que explicar. Una apisonadora lo de Dwyer y compañía, un poco animal, tanto de calor como de hostias. Cada vez más maduros, combinando el punk abrasivo con la psicodelia de sus últimas entregas, tetas al aire y crowdsurfing. Ojalá todos los días poder asistir a conciertos de los californianos. A día de hoy son de las mejores bandas en directo que podemos encontrarnos y ya lo venimos diciendo desde hace un tiempo. Con la camiseta hecha sopa nos fuimos a que nos diera el aire y nos perdimos a Hakan, pero el pogo de ToS pasa factura y no perdona. Entramos justos para ver a Radioactivity, de los que más teníamos ganas, esta vez sin Mark Ryan, el que estuvo al mando de la nave fue el otro Marked Men, Jeff Burke. Punk rápido marca de la casa, tocando hits de su último disco «Silent Hill» y por supuesto perlas del primero como ‘Sickness‘ o ‘World of Pleasure‘. Tuvimos que hacer otro parón y vimos de refilón a los gallegos Terbutalina y por los dos temas que alcanzamos a catar mediante nuestros sangrantes oídos la cosa sonaba muy bien. Los Chicos tiraron de descaro y mezclando rock n’ roll con country guarrete dieron un muy buen final de fiesta que pudimos acabar a lo Walking Dead en la sesión de DJ’s, bebiéndonos hasta el agua de los floreros, abrazándonos a desconocidos y salirendo directos a desayunar unos buenos trozos de pizza mucho caliente para dormir todo el trayecto a Barcelona. Fuzzville nos ha calado hondo, nos ha demostrado que los festivales de nicho son los festivales que merecen la pena, donde la gente no habla durante los conciertos y está allí por la música. Punk y paella, nada puede ir mal.

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Fotos: Blue Indigo Studio / Facebook / Instagram

Sebas Rosas
el autorSebas Rosas
BELIEVE IN THE ANTI † † † Twitter: @sebastopol17

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