Crónica

[Crónica] Iceage en Barcelona (La [2] de Apolo, 30 de octubre de 2018)

Elias Bender Rønnenfelt podría ser uno de esos modelos andróginos y a nadie le sorprendería. En el escenario, el danés parece querer emular al divo de Nick Cave, aunque en general recuerda más a Dennis Lyxzén de Refused con menos mala leche. Lo acompañan 4 músicos que aparentar ser de otra banda. Bender va con el pelo sucio y con look a lo Peaky Blinders en una pelea de bar.  El sitio elegido para este encuentro fue La [2] de Apolo con menos de la mitad de aforo, para ser un día 30 extraño, aunque se antoja norman después de la resaca del Primavera Club. ¿Seremos definitivamente un país de festivales? Todo apunta que sí. Más que nada porque los de Copenhague​ con “Beyondless” han facturado uno de los mejores discos de este año y sin duda, el más redondo de su carrera, pero bueno, dejemos lo sociológico y pasemos a lo estrictamente musical.

Elias y sus Iceage salían unos 15 minutos tarde a una cita que tenía este cuarto y último álbum como absoluto protagonista: ‘Hurrah’, ‘Pain Killer’ (sin Sky Ferreira por supuesto), ‘Under the Sun’ y ‘Plead the Fifth’ abrían la línea de fuego con un frontman que fruncía el ceño, se balanceaba para atrás y para adelante, mientras el resto de músicos les servía de excelente y engrasada comparsa. El grupo suena mucho mejor en este directo que hace unos años, en el que el saxo ha cobrado un rol importante en este ahora quinteto, y superó el embrollo inicial para luego salir a flote con un protagonismo que genera un sonido más maduro. La camisa desabrochada de su líder marcaba el ritmo para tocar ‘The Lord’s Favorite’, que comenzó a animar a los “viejos” fans del grupo de post-punk, aunque de manera extraña ya que este tema incluido en “Plowing into the Field of Love” es de los más luminosos que tienen.

Con elementos que coquetean con el jazz y el rockabilly, Iceage seguían por la línea de su tema anterior y comenzaban con el positivismo de ‘Thieves Like Us’, más cerca de Alex Turner que otra cosa, para luego entrar en uno de los mejores pasajes del concierto con dos de los mejores temas de su más reciente LP: ‘The Day The Music Dies’ y ‘Take It All’. La primera sonaba lúgubre y oscura, mucho más sombría que en el disco, con el espíritu de The Fall flotando por Poble Sec mientras fuera llovía y la noche de los muertos se adelantaba con una interpretación magistral de la banda, para seguir con el redoble de ‘Take It All’.  Su coro que recita “If you want it / You can have it / If you want to reap me / Take it all away” es tan simple al igual que certero, como una navaja que penetra al ritmo de la batería que cabalga a lo largo de los cuatro minutos que dura la canción.

Fue hábilmente hilvanada con la que da nombre al disco que comenzó a sonar al toque, y el show de Bender siguió adelante, manteniendo la pose y ejerciendo su papel a la perfección acompañado del saxo anarca que dispara cual francotirador. Curiosamente, el show cambió para bien hacia el punk oscuro y un guiño a su otra banda Marching Church. Cuando el bajo de ‘White Rune’ comenzó a sonar el pogo se hizo más presente para delirio de los asistentes; ‘Morals’ y ‘Ecstasy’ de su muy buen disco “You’re Nothing” mandaban al violinista a los teclados para ir in crescendo agitando a los pocos congregados en la sala. Ya se sentía un bolo de post punk puramente. Lástima que no quedaba mucho más, porque el grupo, con actitud vanidosa y perversa, enfilaba los últimos acordes del concierto: el cierre, nada despreciable con ‘Catch It’, el gran hit de “Beyondless”, un tema sexy y arrogante que en directo suena como una apisonadora lenta, sigilosamente cocinado a fuego lento para acabar de amputarte las extremidades, una canción que acaba en la cúspide con una interpretación vocal de diez, solamente acompañada por una progresión de acordes simples y escalofriantes. Cuatro años hemos tardado en escuchar nuevo material de Iceage, pero la espera ha valido la pena. El crecimiento queda patente y aunque el concierto se haya hecho algo corto, musicalmente han ganado mucho en poco tiempo presentándoles como una de las alternativas más ambiguas y sosegadas de hoy en día.

Fotografías: Montse Melero
Texto: Sebastián Rosas

Sebas Rosas
el autorSebas Rosas
Beers, Burgers & Black Sabbath. Twitter: @sebastopol17

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