Crónica

[Crónica] Los Planetas en Madrid (Joy Eslava, 13 de junio de 2018)

los planetas madrid 2018

Los Planetas están en el mejor momento, en directo, de su carrera. Pero no es tan bueno como para intentar interpretar orquestalmente su monumental ‘Una Semana en el Motor de un Autobús’. Porque si era (y sigue siendo 20 años después) monumental es por lo desquiciado y ampuloso que les quedó. Por nacer de suciedades, miedos, adicciones y rencores; corrosivo hasta en su portada. Embellecerlo es matarlo. Y eso es lo que han hecho los granadinos.

Es de agradecer no obstante que para el vigésimo aniversario de su obra magna se lo hayan tomado más en serio que hace cinco años, cuando explotaron el filón nostálgico con apatía. Durante 2018 habrá conciertos con sección de cuerda y orquesta sinfónica, charlas, nuevo art work de Javier Aramburu… Sorprendente en un grupo tan anárquico (otros dirían vago) aunque siempre hayamos sido partícipes y colaboradores necesarios de su desmedida y casi infantil ambición.

La Joy Eslava de Madrid era, por tanto, el punto de partida sonoro de los fastos y acabó como un cohete estallando en Cabo Cañaveral. Jota y Florent son el alma planetaria, pero Eric Jiménez es la adrenalina que sostiene su cancionero en directo y el impetuoso baterista se quedó, supongo, en Granada. Sustituirle por un piano es, en la práctica, una herejía. Sin ese sostén rítmico, elemental en ‘Una semana en el motor de un autobús’, esta adaptación tan compleja necesita de más maestría instrumental, más disciplina y una voz mejor que la de Juan Rodríguez.

Por momentos, fue una pesadilla en la montaña rusa del parque de atracciones. Hacia arriba con ‘Segundo Premio’, caída libre en ‘Desaparecer’, algún spin efectivo en ‘Montañas de Basura’… O este disco es inabordable (‘Cumpleaños Total’ rozó el bochorno) o faltan ensayos. Jota, con cascos y siguiendo una tablet, era la incomodidad hecha carne y los coros del público en su afán por insuflarle vida al show ensordecieron, menuda paradoja, la muy competente sección de cuerda… Un cuadro.

Pero si algo tienen los granadinos son canciones sobre las que no se acumulará jamás el polvo. Y el tríptico catedralicio edificado en ‘Toxicosmos’, ‘Línea 1’ y ‘La Copa de Europa’ pedía cuerdas hace veinte años y las pide ahora. Cómo se notó. Un remonte que se les escapó de las manos en un bis completamente antagónico (‘Los Poetas’ y ‘De Viaje’) del que además amputaron ‘David y Claudia’.

Psicoanalizaba Nando Cruz al grupo a la vez que describía en su libro el parto sin epidural que fue este impresionante disco. Los Planetas carne de diván, como lo es ‘Una semana en el motor de un autobús’. Por eso, genial, excesivo e imperecedero, no necesitaba reinterpretación ni giro de tuerca alguno. Sólo a Los Planetas en su mejor momento en directo.

Carlos A. Forjanes
Periodista con título enmarcado en la pared desde 2005. Un gol por la escuadra y un ritmo pegajoso le cortan la respiración. Lo primero lo cuenta en el Diario AS, lo segundo en Binaural.es. Charco que ve, charco que pisa. Twitter: @Forjanes_AS

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