Crónica

[Crónica] Low Festival 2016 (29-31 de julio)

cronica low festival 2016

La última semana del mes de julio vino marcada en nuestro país por el Low 2016, festival que se celebró en la localidad costera de Benidorm y que reunió algunas potentes propuestas tanto nacionales como de fuera de nuestras fronteras. Con tal de acercaros a lo vivido aquí os dejamos con las crónicas de los conciertos que pudimos disfrutar. Lo pudimos disfrutar gracias a Festival Ideal 3, que contó con la colaboración de ticketea, Alsa y HotelsCombined.

DWARVES

Nuestro paso por el Low 2016 podía empezar de mil maneras diferentes. Nosotros decidimos arrancar el festival recibiendo un puñetazo en todo el mentón gracias a Dwarves. El mítico grupo de punk aprovechó su paso por Benidorm para sacar su punk lascivo, directo y sangrante construido a partir de afiladas y directas piezas. Pura fortuna es la que tuvimos al descubrir que Nick Oliveri (Kyuss, QOTSA) los acompañaba, marcando la batuta en todo momento con su característica forma de martillear el bajo. «Dwarves somos la mejor banda del planeta» -exclamaba de forma sarcástica su frontman Blag Dahlia. No lo son ni lo serán, pero aún así durante su actuación nos convencieron de haber tomado la mejor elección posible para arrancar la jornada del viernes en el Low. Y más concretamente cuando sonó ‘Back Seat Of My Car’. Felicidad por llevarnos de souvenir una brecha en toda la ceja.  [Pablo Porcar]

LOS PLANETAS

La grandeza de un grupo a veces no es medible. No se puede calcular ni comparar con nada, y entonces sólo puedes basarte en su recorrido, en cada una de las huellas que en su día dejaron por el camino, en aquellos hitos que unieron a generaciones enteras, fueran de donde fueran, y en el impacto que a día de hoy siguen generando. Asombroso. Es la fuerza de Los Planetas, aquella con la que convocaron a la masa, a un público adulto, es decir, el que probablemente creció con «Super 8» en su momento de auge, para brindar un concierto con varios aspectos a destacar. Primero, que sonaron cojonudos. Y después, que conectaron al instante con la gente a través de una apuesta ganadora.

He de decir que en la parte central de la pista, a unos 40 metros del escenario, mucha gente estaba pendiente de todo menos de ver a los granadinos. Aunque los primeros compases del set fueron calmados y dilatados, la respuesta fue inmediata: la conexión fue total, y toda voz que no fuera la de J quedó en un segundo o tercer plano, si cabe. Al poco llegó ‘Nunca Me Entero de Nada‘, pero para entonces ya nos habíamos acercado unos cuantos metros. Fue especial ver cómo tanta gente seguía el tema al pie de la letra, no en pocas ocasiones se respiraba  una mezcla de euforia y satisfacción, como un reencuentro entre viejos amigos: llevábamos años sin vernos, pero fue como si no hubiese pasado el tiempo.

Entonces lo entendí todo con ‘Desorden‘ (aunque recé para que cayera Brigitte o De Viaje), el ‘Segundo Premio‘ o ‘Pesadilla en el Parque de Atracciones‘, que arrancaron más cantos y vítores de lo imaginado. No importaba el cuándo. El lógico repaso de su colección subía de tono cada vez que nos aproximábamos hacia el final. Ya cigarro en mano, J prosiguió: ‘Un buen día‘ puso la alfombra a ‘Santos que yo te pinte‘ y para el bis de ‘Santos‘. Una traca de temas ungida por esa voz icónica; la de J, esa que brilla por su grandeza [Màrius Riba]

SUEDE

Suede son este año una de las apuestas más claras de algunos de nuestros festivales más relevantes. Gozaron de protagonismo en el Primavera Sound (por partida doble), desfilaron por el Low y también se dejarán ver junto a PJ Harvey en el BIME Live de Bilbao. Que nadie se lleve a engaños: si aún están ahí arriba es por su efectividad. Sus discos aún cuentan con momentos brillantes, y su tesón en su formato en vivo es innegable. En el Low volvieron a brillar a cierta altura. Mucho mérito el suyo, especialmente al conseguir compensar un arranque repleto de notorios problemas de sonido. Brett Anderson pudo con todo. Es una bestia escénica: ni dos temas fueron los que necesitó para acabar desgañitándose con la camiseta empapada de sudor. Porque su concierto fue precisamente eso: sudoroso, con un grupo que se puso manos a la obra ensuciando sus manos con el único objetivo de conseguir engorilar a su público. Lo consiguieron sobremanera con ‘Animal Bitrate’, ‘Killing Of a Flash Boy’, ‘Heroine’ y una ‘So Young’ en la que incluso llegamos anhelar un abrazo de Anderson (incluso con la ropa empapada).

low3

XOEL LOPEZ

Pocos platos entraban mejor hacia las 20:00 de la tarde que el ofrecido por Xoel López. El mestizo cocktail de esencias del compositor es perfecto para sonar mientras la línea del sol va cayendo en el horizonte, y en el Low fuimos muchos los que sonreímos al dejarnos llevar por el fronterizo juego sonoro que describe la carrera reciente del buen amigo de Iván Ferreiro. Buen dato: difícil encontrar temas de Deluxe que consigan aguantar el pulso festivo que ofrecen algunas de las piezas de sus dos últimas referencia. ‘Por el viejo barrio’ es de las que incitan a acabar perdiéndose gritando a pleno pulmón, y ‘Hombre de Ninguna Parte’ es de las que te pinza la cadera para que la muevas de forma incesante. Sin olvidarnos tampoco del adictivo frenesí pop de ‘Que No’ de Deluxe. Perfecto entremés de vivo colorido que demostró una vez más que la música de López dibuja sonrisas mejor que la gran mayoría de grupos de nuestro país.

low6

GIRLS NAMES

Pues diré que el concierto de Girls Names fue uno de los que más cuajó del festival. Al menos, en su hora, no se anduvieron con medias tintas: directo frontal y bastante fiel a su versión de estudio. Su deje punk se apreció más en la voz de Cully (que a ratos se intuía en ecos de Ice Age) que en el sonido, pero no importó. Es más, casi que mejor. ‘An Artificial Spring‘ fue la conjunción perfecta entre cuerdas y batería, y el resumen de lo que fue Girls Names en el Low. Una banda con mucha vida en el ritmo y una voz que no deja de inmiscuirse en él para deletrear su nombre en mayúsculas. Pudieron sonar más altos, pero no más claros. [Màrius Riba]

VETUSTA MORLA

Vetusta Morla han conseguido que su maquinaria esté perfectamente engrasada. Aquellas (pequeñas) imperfecciones que dejaron ver un par de años atrás en su actuación en el Sant Jordi Club se han evaporado por completo en un punto como el actual. Rodadísimos, los madrileños ejecutaron un directo variado, completo y de una entereza innegable justo antes de sumergirse en un periodo de descanso totalmente merecido. Se hicieron con la audiencia del Low desde el primer momento, engatusando de entrada con singles noqueadores como ‘Lo Que Te Hace Grande’ o ‘Golpe Maestro’, y rematando la faena alcanzando cierto estado de excelencia con ‘Cuarteles de Invierno’, canción que hizo vibrar al público gracias a la atenta vigía de un Pucho siempre atento a los detalles.

A momentos el cantante parecía contenerse en diversos temas para así, en otros cimentados en contextos bien diferentes, conseguir explotar sus sentimientos al máximo. Tanto remitiéndonos a momentos de fuerte contenido melancólico (‘Copenhague’) , o en algún caso puntual, también contagiándonos de un adrenalínico estado de euforia (‘Fuego’). Pucho lidera a una banda que funciona como un reloj y que nos dejó algunos momentos para el recuerdo, como el ofrecido en el bis con ‘Los Días Raros’. Vetusta triunfan, y pese a saberlo ellos continúan haciendo que sus directos mejoren con el paso del tiempo. Sus últimos setlists son buena prueba de la inteligencia que atesoran en este punto de su carrera.

low6

THE KOOKS

A veces no es cuestión de entender. The Kooks vinieron al Low un poco fuera de contexto, sin promoción de por medio y en una época en la que ya poco se habla de ellos. Al fin y al cabo, poco importaba, porque quien mejor que ellos, banda indie del Reino Unido por excelencia, para dejar los ánimos bien altos en un festival de cuota indie predominante. Ahí tenían el camino.

Iré al grano, porque el concierto me dejó frío. Entiendo que, a día de hoy, Luke priorice ciertos temas de sus últimos álbumes en los directos; ahí no me meto. Pero de eso a que se ensañe sin ningún tipo de equilibrio e ignorando gran parte de sus grandes discos, no me parece acertado. Más allá del set, que al final acaba siendo algo subjetivo, The Kooks tocaron con el piloto automático. Para más señas, el directo de ‘Seaside‘; la versión más desganada que he visto nunca. Si se salían del guión, es decir, si tocaban viejas glorias, parecía que lo hacían por protocolo: «‘She Moves in Her Own Way‘ es una de las canciones que siempre tenemos que tocar«. Y como tal, se ha presentado ya para el final, donde, seguidamente, se dejaron caer los reclamos habituales: ‘Ooh La‘ y ‘Naive‘. Y eso no maquilló mi impresión inicial. Concierto con poca chispa y escaso sentido. [Màrius Riba]

Texto | Màrius Riba, Pablo Porcar
Fotos | Low Festival

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.