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[Crónica] Mad Cool 2019

cronica mad cool 2019

Aquí os dejamos con un exhaustivo repaso de un gran grueso de los conciertos que pudimos disfrutar en el Mad Cool 2019. En total son más de 20 las crónicas de directos que, aliñadas con diverso material fotográfico, os servirán para entender lo sucedido dentro del recinto del Espacio Mad Cool (Valdebebas – Ifema) madrileño entre el jueves 11 y el sábado 13 de julio.

MIÉRCOLES

Lykke Li

No termino de encajar con la popstar sueca. Tiene los discos, tiene las canciones, pero su directo tras el cambio de look parece haberse convertido en una industrial de pop prefabricado. Mucha banda, sintes a fuego y un buen sonido no pueden con la sensación de mecanización de las bases de trap previsibles, sin esas arritmias emocionantes de otras producciones más enfocadas. Duele que prescinda, además, del hitazo que le ha diseñado Mark Ronson, “Late Night Feelings”, y aunque “No Rest For The Wicked” brille por encima de todas no arregla algunos trayectos francamente aburridos y faltos de ritmo asociados a su último disco, como “Sex Money Drug” o una deslucidísima “Deep End”, sin fuerza en directo. Presentó tema nuevo, “Neon” (imaginamos que uno de los dos que incluye su nuevo EP de remixes) sin pena ni gloria, y se dejó también en el tintero “Gunshot”. Pero lo peor de todo es lo burda que suena “I Follow Rivers” en versión trap de primero de trap. [Diego Rubio]

Metronomy

La banda liderada por Joseph Mount sería la primera con la que nos encontraríamos en esta inesperada jornada inaugural de miércoles. Algo con lo que contábamos desde un principio sería el sol de justicia que nos iba a azotar a lo largo del festival, pero los de Devon, al parecer por su atuendo vaquero de manga larga, no parecían haberlo tenido en cuenta al salir de casa. Entre los 38º que hacían en ese momento y verles sufriendo como se movían al ritmo de “The Bay”, “Heartbreakers”, o “Everything Goes My Way”, a uno no le quedaba otra que unirse a la masa de público que intentaba seguirles el juego.

No sabemos si el calor fue la razón, pero aquello no parecía funcionar del todo bien. Pasados algunos temas como “Lately”, “Old Skool”, o el nuevo single de su reciente álbum, “Salted Caramel Ice Cream”, no se veía que la gente siguiera acompañando a los ingleses. Para terminar, algún tema que hizo acaparar un poco más la atención de los de alrededor, como “The Look”, tampoco hizo de su show algo con lo que quedarse en la cabeza durante el resto del festival. [Alejandro Lozano]

Rosalía

A La Rosalía se le puede ir el sonido, como ocurrió en los dos primeros temas (‘Pienso En Tu Mirá’, deslucidísima, con la catalana algo confusa entre carraspeos de micrófono, y la inédita ‘Como Ali’), que no cambia el guion y mantiene el tipo como puede hasta que llega la calma en ‘Barefoot In The Park’. ‘De Madrugá’ enciende la mecha y a partir de ahí ya no hay discusión. El de Rosalía Vila es uno de los mejores espectáculos musicales que se puede disfrutar ahora mismo, en el difícil (muchas veces imposible) encabalgamiento de un show de auditorio y un fiestón de festival. Si en el Primavera Sound la vimos mucho más hierática, quizá más presionada por arrancar estos conciertos de máxima audiencia y mucho más concentrada, en el Mad Cool notamos su rodaje, cómo va creciendo su manera de conectar con el público, además de un excelente estado de humor. Bromeó con un acapella y acabó haciéndoselo por ‘Fucking Money Man’, esa rumba electrónica deconstruida y en catalán que ha lanzado hace apenas una semana, avisando de un ‘Catalina’ que sigue poniendo los pelos de punta allá por donde va, que sigue arrancando alguna lágrima, que la muestra rasgada, demoledora, flamenca. Técnica y cálida a la vez. Crónica completa de Rosalía en el Mad Cool 2019.

Bring Me The Horizon

Tras el rumor de que veríamos a la formación de Sheffield como cabeza de algún festival por España, pocos hubieran imaginado que compartirían ese puesto junto a la nueva diva universal, Rosalía; y menos en este día que se habían sacado de la manga, para sorpresa de muchos.

Los que fueran conocidos desde un principio como una banda de hardcore-metal (a día de hoy es difícil encasillarles en algo concreto dentro del rock), ya se hacen de valer como si fuesen los nuevos Linkin Park. Probablemente no tuvieran mucho que ver en sus inicios con los californianos, pero a día de hoy escuchar canciones como “Happy Song”, “Shadow Moses”, o “Mother Tongue”, recuerda un poco a lo que podrían haber sido los del añorado Chester Bennington si hubieran salido en los 2010.

Su líder Oli Sykes no se queda corto en cuanto a protagonismo, y se valió de un majestuoso escenario, con una importante tarima, para recorrer de lado a lado; tanto que se le quedaría corto para llegar a abandonar el stage durante “Follow You” y subirse a la torre de sonido a coger algo de beber. Poco más a destacar en un set que, aun durando más de una hora, no se dejó caer nada más antiguo de Sempiternal. Un repertorio bastante cerrado a la nueva etapa del grupo con la que empezaron a llenar arenas, y se desmarcaron de la escena más underground. Por supuesto, cañones de fuego y confetti no faltaron; la vida loca del mainstream. [Alejandro Lozano]

2 comentarios

  • No se puede introducir el articulo con «os servirán para entender lo sucedido dentro del recinto del Espacio Mad Cool» y no hacer una review en condiciones sobre los Prophets of Rage, leyendas de la talla de Tom Morello o Chuck D que nos hicieron vibrar con autenticos himnos de los 90

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