Crónica

[Crónica] Protomartyr en Barcelona (Razz 3, 14 de abril de 2018)

Dice la leyenda que alguna vez comprábamos discos tan sólo viendo la portada, sin reviews en internet ni exceso de información ni de free music. No sé si eran tiempos mejores, porque no hay mal que por bien no venga, pero no se puede negar lo divertido que resultaba. Así me compré unos cuantos truñacos solo por el diseño, dichosa costumbre que muy de vez en cuando mantengo.

Snobismo de lado, así fue mi historia de amor con Protomartyr. Sin saber quiénes eran me topé con la portada de un perro apretando colmillo y me flipó; y cada vez que escucho ese “Under Colour of Official Right” me echo flores de semejante hazaña conseguida por el azar y la suerte, alegría equiparable a encontrarte 10 euros en el bolsillo de un pantalón. Que no todos los días uno le da caza a un disco tan redondo sin saber qué hacen, aunque reconozco que hasta hace poco tiempo pensaba era el primer disco de la banda y no el poco conocido y muy bien valorado en Discogs “No Passion All Technique” (2012).

Tras la publicación del famoso “Under Colour…” los de Detroit visitaron Barcelona en el BAM, donde liberaron toda la rabia del grupo conformado por Joe Casey junto a Greg Ahee (guitarra), Alex Leonard (batería) y Scott Davidson (bajo). Luego vinieron dos sendos trabajos como “The Agent Intellect” (2015) y “Relatives in Descent” (2017), que implicó un cambio de sello hacia Domino y los traía de gira por nuestro país el pasado fin de semana. Razz 3 fue el escenario, y gracias a las buenas canciones del grupo, el aforo fue importante -más del que creía- y el público igual de heterogéneo que el cuarteto.

Casey es un tío que homenajea como nadie a Mark E. Smith de The Fall, con ese post punk con flecos de hardcore, escupiendo rabia y letras inteligentes hábilmente engendradas por y para la humanidad, que puede herirte el alma cada vez que se acerca el micrófono a la boca, con permiso de las cervezas que se iban consumiendo a lo largo del concierto. Es el frontman que todos quisiéramos ser, el alter ego de un working class hero que cuando se sube al escenario se transforma en una bestia parda.

El concierto se abría con el hit ‘My Children’ y sus pass on que van rompiéndote el lóbulo parietal, tema a tema, para atacar al cuarto tema del setlist con dos piedras angulares de su último LP como la melódica ‘Don’t Go To Anacita’ y la tenebrosa ‘Windsor Hum’, repasando además el “Relatives…” con cortes como ‘Here’s the Thing’. Pero también hubo hueco para viejos temas como la milimétrica ‘I Stare at Floors’, ‘The Hermit’, ‘Come & See’, ‘The Devil in His Youth’, ‘What the Wall Said’ o ‘3 Swallows’. Los cuatro de Detroit cerraron el concierto con una elección estelar de temas formada por ‘Why Does It Shake?’, que hizo gritar a una sala que clamaba sangre, seguida por la espectacular ‘Scum, Rise!’, de las gemas de su discografía.

Joe y sus amigos demostraron que son una de las bandas más a tener en cuenta de la actualidad y que la calidad narrativa de su música proviene del amor de Casey por el cine y la literatura. Protomartyr son frontales y directos, huyen de los grandes estribillos y muchas de sus canciones y melodías son una cruda muestra de la realidad diaria. De un mundo podrido, que se derrumba ante nuestros ojos pero que hemos de aceptar de forma natural pues que no necesariamente es algo negativo, si no parte de la vida.

Fotografías: Pablo Luna
Texto: Sebas Rosas

Sebastián Rosas
Redactor en Binaural.es y fundador de viniloBCN.es. Coleccionista de vinilos, pone música y sirve birras en el Sonotek Bar de Barcelona. Asiduo a conciertos, se alimenta de ruido. Twitter: @sebastopol17

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.