CrónicaDestacados

[Crónica] Tool en Download Madrid 2019

Crónica Tool Madrid

El día de ayer estaba marcado en nuestras agendas desde hace mucho tiempo como el día T: Tool fueron la principal razón de nuestro viaje a la capital española este fin de semana porque, tras 11 años sin pisar Europa, actuaron en Madrid en el marco del Download Festival. No nos importaban los 40 grados de media de temperatura en la ciudad ni que fuese domingo -teniendo que pedir un día de vacaciones extra en el trabajo- o que era ya la tercera jornada del festival y el cansancio empezó a hacer mella en nosotros.

Tras unos Architects que cumplieron con solvencia, las luces se iluminaban puntuales a las 23:15 sobre la imponente batería de doble bombo de Danny Carey para que las primeras notas de ‘Æenima’ comienzaran a sentirse y la locura y alegría colectiva invadiera el abarrotado escenario principal del festival. Maynard James Keenan, en pantalones de cuadros escoceses y luciendo mohawk, se balancea hacia atrás y hacia adelante en la parte posterior izquierda del escenario. Parece un actor secundario, oculto en las sombras al lado de la batería de Carey que, por contra, es tan protagonista como las seis cuerdas de Adam Jones y el pesado bajo de Justin Chancellor. De fondo, proyecciones visuales envolventes; en ellas se nota sin duda la mano de Jones. La constante de móviles en alto empañaba un poco el espectáculo, pero la ola de sonido era tan acojonante como envolvente, opacando con diferencia al resto de artistas y grupos que desfilaron por el festival.

Con la misma fuerza arrancaba ‘The Pot’ con su sonido preciosista dirigido por las cuatro cuerdas de Justin y la monstruosa pared gigante cubierta de leds que caracteriza los shows de la banda-no queremos imaginar lo que ha de ser un concierto de esta gira en estadio-. Para este momento, la banda es dueña absoluta de la noche y del festival, de una manera precisa y matemática, al puro estilo de su querido Fibonacci.

Suena ‘Parabola’ de “Lateralus” y pienso en la capacidad que tienen Tool para que sus fans sean tan devotos, que solo cuatro LPs puedan despertar tanta admiración. Puede explicarse con la calidad de sus músicos, pero también parte de la culpa la tiene la voz de Maynard, que posee algo intangible capaz de hipnotizarte hasta arrastrarte a su mundo. La guitarra de Jones va marcando el concierto acompañada de sus clásicas proyecciones de humanoides, y la estelar aparición de Tricky vagando en el bosque replica el famoso videoclip que consumimos como adictos en la época post Y2K. El final de la canción se amalgama con ‘Descending’ -el tema estrenado hace un año- introducida in crescendo y nos lleva al abismo. La música de Tool es terciopelo y en este punto ya vemos luces de colores por el cielo. ‘Schism’, con ese riff tan familiar y cercano como el beso de una madre sigue elevándonos Nirvana anonadados e inmersos en este viaje al que nos invitan los californianos. La voz de Maynard es simplemente de otro planeta y su banda es lo más cerca que estaremos de la perfección absoluta.

‘Invincible’, el otro tema que aún no han editado, abre la segunda mitad del setlist. Carey sigue demostrando que domar esa gigantesca batería es solo trabajo apto para titanes; cubre cada parte de su instrumento aparentemente sin despeinarse, mientras que Adam y Justin se unen mediante esos pequeños acordes que nos llevan de la mano por el sendero que quieren que sigamos.

‘Intolerance’ y ‘Jambi’ de “Undertow” y de “10.000 Days” respectivamente dejan por el suelo todas las teorías que se hacen de la banda y el análisis de cada palabra que sale de la boca de Keenan. Tool son en el escenario una bomba de relojería, pocos grupos contados con una mano se le pueden acercar. Somos testigos de cómo la herramienta está más engrasada que nunca y dispuesta a partirnos la cabeza en dos. Maynard cede ante el calor y se saca la chupa para interpretar ‘Forty Six & 2’ y pequeños destellos de luz y notas se incrustan con fuego nuestra para siempre. El concierto es una admirable maquinaria musical que, a pesar de su complejidad, empatiza con el público de una manera apabullante; pocos grupos en la vida pueden lograr esta conexión cuasi mística. ‘Vicarious’, que parece un bomba de energía que se alimenta con lo que emana del público, funciona como el preámbulo perfecto a ‘(-) Ions’, y ahora sí, todo el público va a una haciendo headbanging con una pieza instrumental que alaba el tercer ojo de Satanás. El final llega con ‘Stinkfist’, volviendo a ponernos los pies en la tierra y haciéndonos recordar por qué siempre buscaron ser diferentes, ir a contracorriente hablando de la corrupción y degeneración del ser humano.

El Download fue testigo de que Tool son patrimonio de la música. Pocas veces la oscuridad tras un concierto fue tan triste como ayer. No recuerdo un sonido tan atronador, tan envolvente y tan perfecto en un festival abierto en mis muchos años de vida. Maynard y compañía han vuelto dando un golpe en la mesa como una apisonadora y demostraron que el enfoque de la banda está en la experiencia sensorial del público. Tras todos los años de espera por su regreso, y a pesar del calor y las duras condiciones del fin de semana, no podemos olvidar lo que nos pasó por encima en este último día de junio de 2019. Hoy es lunes y aún tenemos el cuerpo, la mente y el corazón derrotados, pero cuánto ha merecido la pena.

Texto: Sebas Rosas
Fotografías: Rosario López (Binaural.es)

Sebas Rosas
el autorSebas Rosas
Beers, Burgers & Black Sabbath. Twitter: @sebastopol17

4 comentarios

  • un concierto de Tool perfección absoluta?
    Voz de Maynard de otro planeta? Hace 10 o 15 años, podría haber dicho eso, tras los 3 conciertos de Tool que vi entre el 2001 y 2006.
    Pero seguir opinando lo mismo 18 años después es vivir en una cueva. Es una banda top, La Banda para aquellos que no se adentran en el progresivo , y prefieren algo más alternativo, pero se dejan seducir por los ritmos y la oscuridad sin llegar a brutalidades.
    Pero los que hemos aprovechado estos 10/15 años para seguir complicandonos las escuchas con otros discos, estilos más prog, voces más dotadas… Ahora puede que veamos una banda repetitiva, que necesita reinventarse . Un Maynard muy limitado, que necesita de capas y capas en producción, y que sí, funciona, pero siempre de la misma manera y con los mismos trucos con gritito final. Las mismas ideas gráficas de anatomía humana y burdos signos esotéricos (estrella de 7 puntas). Con un grupo que sabemos ha estado 13 años sin hacer discos, porque realmente a su líder no le gusta. Un artista de esos raros como nadie, que sin remedio vuelve a por el dinero.
    A mí ya no me valen estás fachadas repetitivas. Espero un giro.

    • Bandas hay muchas, pero la música que hacen ellos no tanto. A mi también me gusta el prog y tuve la suerte de ver a Tool ese mismo día y te puedo asegurar que la experiencia fue única. Quizás si hubiesen apagado las luces el concierto hubiera ganado enteros…

      No estoy tan seguro que sea cosa solamente de Maynard lo de los discos cuando ha sacado cosas con puscifer y más recientemente con APC.

  • Grandiosa crónica. Totalmente de acuerdo en cuanto al sonido.
    Llevaba tiempo esperando verlos en directo, no me canso de escuchar sus discos pues no necesito nada mas.
    Sinceramente me alegré mucho de saber que el disco salía después de la gira y de esta manera poder disfrutar de sus temazos sin tener que escuchar todo lo nuevo que, qué quieres que te diga. Me parece un poco… meh.

    Besitos y cañaaa!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.