Crónica

[Crónica] Vida Festival 2018

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SÁBADO

Elvis Perkins

Precavidos fueron Elvis Perkins y su banda al presentarse con sombreros, porque la solana del sábado a las 19:00 fue infernal. Los neoyorquinos, veteranos del sector, se plantaron en el escenario Levis con un repertorio muy completo y variado, a pesar de tener una horita de concierto. Con batería y tecladista por una parte, bajo, saxo y guitarra por otra, Elvis Perkins ofrecieron una buena colección de temas con sabor a clásico de los sesenta, regalando ritmos para el twist (hay que decir que en esas condiciones no estábamos para contoneos) y sólos de saxo para derretirse. Presentaron un tema nuevo, pero claramente, el broche de oro lo pusieron con ‘While You Were Sleeping‘, un clásico, éste más que todos, que la gente arropó con especial cariño. (Màrius Riba)

Albert Pla

Humor. Humor bizarro. Crítica. Sangre Azul. Teatralización. Sexo. Sexo en un avión. Fantasía. Poesía. Arte. Folclore. Familias. Niños. Guitarra española. Diego Cortés. Coros. Aplausos. Ovaciones. Coged todas estas palabras, plasmadlas en un directo y os saldrá el concierto de Albert Pla en el VIDA. «Jo em vaig follar a l’Antonia Font a un avió«, detonaba el músico de Sabadell en su primera incursión en el Vaixell (escenario), lindeza dedicada a la «novia» de su buen amigo Joan Miquel Oliver. Vestido con su túnica de campesino de la edad media y unas botas para chapotear en el barro, Albert Pla se metió de lleno en el papel, que en el fondo no sé hasta qué punto lo interpretó. Con la aparición de Diego Cortés y la guitarra española (nos regaló auténticas obras de arte en solitario), y a cuento de «los presos políticos», prosiguió con ‘Carta al Rey Melchor‘, un recado a la monarquía escrito en 1992. ‘Joaquín el Necio‘, cachonda y conmovedora a partes iguales, despertó palmadas en el bosque, mientras que ‘El lado más bestia de la vida‘, ese homenaje a Lou Reed que se convirtió en el hito de Pla hace ya 23 años, arrancaría serias carcajadas con su interpretación al estilo cuenta cuentos. Para cuando ‘Bona nit’ cerró el telón, la juerga catalana ya había llegado. Luego, todo fueron «Coros. Aplausos. Ovaciones.» (Màrius Riba)

Mourn

El rito familiar empezó con Jazz, Carla, Leia y Antonio, comulgando con la batería como buenos hermanos. Era la señal de guerra, o mejor dicho, la punta de la lanza de ese «Sorpresa Familia» que presentaron en La Cova Movistar. En este caso, la sorpresa ya no fue la juventud del cuarteto (con la broma debutaron hace ya 4 años), si no esa soltura y seguridad que irradian y que han ido consolidando a base de directos y más directos. Se pudo ver en temas guerreros como ‘Strange Ones‘ o ‘Fun at the Geysers‘, con una Leia impasible al bajo, virtuosa, acompañando al milímetro cada arranque de las guitarras y las voces (que quedaron algo tapadas por la caballería instrumental). Poco supimos de ese debut homónimo plagado de hits, y mucho conocimos a un nuevo álbum que busca crecer y crece. Con armadura o sin, Mourn ya se sabían ganadores antes de la batalla. (Màrius Riba)

Medalla

Para navajazos certeros, los de Medalla. Y no lo digo para hacer la torpe coña con el último tema (hit) con el que nos despidieron, sino porque sus canciones llegaron como hojas afiladas, letales. Lo hicieron asaltando La Cabana Jagërmusic, con el batería Marc enclaustrado en el córner trasero del escenario, repartiendo cera, y con la delantera Sueiro – Benoit – Joan expulsando adrenalina con sus guitarras a caballo de temas como ‘Máquina de plata‘, ‘Caballero Triste‘ o ‘Deporte en vano‘. El pogo de rigor (extensible siempre hasta el final) tardó en cocerse, pero los guitarrazos de estos cuatro señores lo hicieron hervir. A partir de ahí la hemorragia fue imparable. (Màrius Riba)

Perro

Con Perro jubilamos las Reebok. Los murcianos, que repetían en el VIDA, levantaron la polvareda desde el escenario alborotando al personal con un setlist con sabor a «Trópico Lumpen». Empezaron suaves con la más lenta, ‘Por mí lo que veáis‘, precisamente para, a partir de ahí, ya no dar tregua. Con su habitual formato, las dos batacas atrás y las dos guitarras al frente a lo Thee Oh Sees o Melvins, pusieron en marcha la centrifugadora. Costó arrancarla (digamos que la gente no estaba muy por la labor), aunque los mini-pogos empezaron a ganar espacio poco a poco, en el centro, como un pequeño tifón que iría absorbiendo a gente. ‘El Sereno‘, ‘Celebrado Primo‘ o ‘La Reina de Inglaterra‘ actuarían como fuentes de corriente, como muchas otras. Inclusive ‘Disco Mascota‘, largo explayo instrumental (con Fran como director de orquesta en los teclados), que mantuvo bien despierto el remolino humanoide. Con una camisa rajada, los pantalones llenos de tierra y unas zapatillas impresentables. Cualquiera diría que un perro nos había dado una paliza. (Màrius Riba)

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Texto: Màrius Riba, Karen Montero
Fotografías: Karen Montero (Franz Ferdinand, Núria Graham, St. Vincent), Mika Kirsi (Calexico, Curtis Harding), Laia Garcia (Futuro Terror, Mourn, Perro), Nerea Coll (Albert Pla), Judit (Vulk)

Màrius Riba
el autorMàrius Riba
No necesito que me busques trabajo. Estoy bien así. Soy poeta | Twitter: @MariusRiba

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