Crónica

[Crónica] Wooden Shjips en Barcelona (Sala Upload, 20 de septiembre de 2018)

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Ripley Johnson es un tipo guay. No sé, me lo imagino en su casa de San Francisco en un bar hablando de música antes de iniciar un road trip por la costa oeste en busca de olas e inspiración en la naturaleza para vomitarla en sus composiciones. Wooden Shjips, su proyecto principal, ya tiene cinco referencias y, después de su anterior trabajo “Back To Land“, el desafío de igualar o superar lo que era su disco hasta la fecha parecía una tarea más difícil que cabalgar una ola de cuatro metros.

Su más reciente LP “V” es una crítica al mundo moderno que va a toda mecha y no tiene pausa para disfrutar de las cosas simples de la vida, volviéndose a inspirar por la psicodelia más pura al mejor estilo de Spacemen 3. Y con motivo de la publicación del disco vinieron a presentar esas nuevas canciones que, a simple vista, en la grabación se hacían menos triunfantes y carne de single que las de su antecesor.

La sala Upload del Poble Espanyol era la elegida para acoger a los californianos, previa actuación de Dream Phases, banda de psicodelia pop que nos hizo entrar en órbita con un estilo que nos recordaba por momentos a unos Teenage Fanclub aderezados con algo más de fuzz, con oscilantes melodías que parecían ser extraídas de otra época y toques de folk salido de las estrellas. Tras ellos, y con un poco de retraso, Dusty Jermier (bajo), Nash Whalen (teclados), Omar Ahsanuddin (batería) y Ripley (guitarra y voz) tomaron el escenario para comenzar a enseñarnos en directo los temas nuevos; así fueron desfilando ‘Eclipse’, ‘Ride On’, y el hitazo del disco ‘Staring At The Sun’: ocho minutos de flotar sobre las nubes de humo y eficacia sonora que relajan hasta el más tenso.

Estos nuevos cortes se intercalaron con temas de “Back to Land” como ‘Ruins’, ‘These Shadows’ que fue una de las que sonó en el bis y puso a tope a la no menor cantidad de público que asistió a la sala de Montjuic. Cabe destacar que salieron del facilísimo recurso de haber tocado singles como la misma Back to Land o Everybody Knows. Tuvieron tiempo incluso de repasar temas de los primeros discos como ‘Death’s Not Your Friend’ o una ‘Lazy Bones’ que evocó por momentos a The Doors feat. Jefferson Airplane y consiguió activar a los asistentes de las primeras filas que bailaban al ritmo de las imágenes que siempre acompañan al cuarteto.

Con un setlist bastante equilibrado en el que consiguieron también repasar su ya significativa trayectoria, han sorteado el escollo de ser una banda que se acomode en la zona de confort, rechazan ir en piloto automático y hasta se han dado tiempo para rescatar viejas gemas de su discografía. Wooden Shjips -a pesar de algún bache en el sonido y de algún breve momento monótono- sacaron a relucir piezas minimalistas que los encumbran hacia lo más alto de ese rock psicodélico tan suave y gentil como el tacto de una pluma. El diálogo que proponen es embriagador, siempre dirigido por el timón de seis cuerdas que es la guitarra de Johnson. Al más puro estilo de un sushiman cortando pescado, estos cuatro músicos cuentan con una gracia y elegancia que trae claridad a este mundo consumido por la automatización de los procesos y nos brinda un soplo de luz entre tanta oscuridad.

Texto | Sebastián Rosas
Fotografías | Montse Melero

Sebastián Rosas
Redactor en Binaural.es y fundador de viniloBCN.es. Coleccionista de vinilos, pone música y sirve birras en el Sonotek Bar de Barcelona. Asiduo a conciertos, se alimenta de ruido. Twitter: @sebastopol17

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