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[Crónica] DCode 2017

Este sábado 9 de septiembre tuvo lugar una de las últimas citas festivaleras del verano en nuestro país. La UCM acogió la séptima edición del DCODE Festival, que llegaba con abonos agotados y un cartel que, en su mayor parte, nos haría viajar 10 años atrás en el tiempo.

HOLY BOUNCER

Nuestra jornada empezó con los barceloneses Holy Bouncer. Psicodélicos, con alma de rock clásico, actitud fiestera y ganas de juerga sobre el escenario. Cualquiera diría al verlos que se enfrentaban al papelón de abrir la jornada a las 11:45, sirviendo de preludio en el escenario donde luego desfilarían Miss Caffeina e Iván Ferreiro. Los madrugadores que apostaron por verles y que consiguieron entrar al recinto a tiempo -la cola formada en los accesos dejaba ver que más de uno no llegaría a entrar antes del fin de su concierto- seguro que se llevaron una grata sorpresa con su directo si es que no habían tenido la oportunidad de verlos antes.

Por desgracia hacia el final empezaron algunos problemas de sonido, que afectaron también a la programación de los bolos posteriores en este escenario, aunque la banda sobrellevó el contratiempo ofreciendo un espectáculo casi impecable, donde ‘Anticipation’ y ‘Hippie Girl Lover’ sonaron con contundencia para cerrar su actuación.

DAUGHTER

Daughter se subían al mismo escenario a media tarde mientras en uno de los dos grandes Milky Chance arrancaban su directo al mismo tiempo. Aún así, la carpa donde los británicos se presentaban se quedó pequeña para dar cabida a todos los que nos decantamos por ellos.

Sonaron cortes de sus dos primeros álbumes, ninguno de su «Music Before The Storm», combinados de tal forma que su concierto fue creciendo y creando una atmósfera de intensidad y delicadeza apabullantes. A pesar de la hora, desde el primer minuto conectaron con el público, que ansiaba verlos y los disfrutó con un silencio a agradecer. Musicalmente impecables, con algún catártico momento hilvanado con joyas del perfil de ‘New Ways’ o ‘Youth’, la única pega a su actuación vendría por la brevedad -50 minutos para desgranar su repertorio se nos quedan cortos, muy cortos. Esperamos también que pasen por salas de nuestro país a presentar su último trabajo pronto.

LIAM GALLAGHER

«Yo soy Oasis«, declaraba el hermanísimo de los Gallagher hace unos meses antes de su paso por Benicàssim y Madrid. Y, como tal, eso pareció reivindicar con su actuación.

Estático en el escenario, con su pose de brazos a la espalda, el concierto de Liam Gallagher sonó correcto pero carente de alma. Con la mitad de su setlist compuesto por canciones de aquella época en la que trabajaba con su hermano Noel, y rescatando ‘Soul Love’ de su fase Beady Eye, poco espacio quedó para presentar su nuevo trabajo en solitario que verá la luz presumiblemente en breve. Los nuevos temas beben de Oasis y aspiran a convertirse en himnos de conciertos de estadio, pero carecen de la chispa que aquellos tenían. Y Liam parece ser consciente de ello: fueron interpretados justo en el medio de su directo, pareciendo pura obligación. Un simple trámite previo a cerrar con el esperado ‘Wonderwall’ y dar al público su dosis de nostalgia britpop para dejarlo contento.

BAND OF HORSES

Si de Liam comentamos la falta de alma -además de la poca conexión que siente servidora con él- con Band of Horses ocurre precisamente lo contrario. Tras su paso por la ciudad Condal la noche anterior, Ben Bridwell y los suyos se presentaron en Madrid un año después de su actuación en el Mad Cool Festival. Allí ya se encargaron de presentar «Why Are You OK», y en esta ocasión su directo se erigió como un repaso de los mejores temas de su discografía (curiosamente, obviaron incluir ningún tema de «Mirage Rock»). Cadencia perfecta y buen ritmo, combinando temas más ligeros de su último trabajo con otros más cargados de épica y un cierre con «The Funeral» que, aunque previsible a estas alturas, sigue siendo la guinda perfecta para hacer de un directo de los de Seattle una experiencia demoledora.

INTERPOL

Una ceremonia solemne entre público masivo y grupo. Este podría ser el resumen del concierto que Interpol ofrecieron con motivo del 15º aniversario de «Turn On The Bright Lights».

Repaso completo a su álbum de debut, mucha luz roja en el escenario, elegancia y el acento mexicano de Paul Banks. Lo brindado por los neoyorkinos no distó demasiado de lo que se viviera la jornada anterior en Barcelona y el público lo recibió con ganas. De todas maneras, no fue todo lo ideal que podría haber sido: recinto de la UCM llegó a tal punto de masificación que fue imposible intentar verlos a una distancia decente. Haber estado antes en Band Of Horses a medio camino entre escenario y torre de sonido nos relegó, automáticamente, a quedarnos al fondo del todo durante su actuación, con una visibilidad terrible y sonido bajo, haciéndonos recordar con cero cariño la conocida zona Mordor del Primavera Sound. La organización debería haber tenido esto en cuenta (o como mínimo anotarlo de cara a la próxima edición) al colgar el cartel de entradas agotadas, puesto que la disposición de escenarios no facilitaba en absoluto el flujo de gente entre conciertos.

Tras la presentación en riguroso orden de «Turn On The Bright Lights» cerraron su presentación con ‘Not Even Jail’, ‘Slow Hands’ y ‘Evil’, dejando a quien escribe estas líneas esperando que publiquen pronto nuevo álbum y repitan visita. Por mucho que insistan sus detractores Interpol es una gran banda -y «El Pintor» no fue un mal disco.

Terminamos nuestra jornada con Franz Ferdinand y The Kooks acompañándonos a la salida del recinto de la Universidad Complutense de Madrid. Si bien su época dorada tuvo lugar hace ya tiempo, su presencia en el cartel acabó de trasladarnos gratamente a principios de los 2000, a las tardes de buscar discos en calle Tallers, cuando nos enterábamos de novedades y noticias de nuestros grupos preferidos por medios impresos bastante caros y a menudo extranjeros y las siglas MTV aún significaban Music Television.

Haciendo balance general, la cita con el festival madrileño ha sido muy correcta que nos deja con ganas de saber qué nos traerá a la capital en su próxima edición. ¡Hasta el año que viene, DCODE!

Fotografías | DCode Festival / Livenation
Texto | Cristina Roa Garrido

Cristina Roa Garrido
En la vida real trabajo en casting y producción publicitaria. En Binaural edito artículos ajenos y redacto para cubrir al jefe cuando se va de vacaciones. Punk, garage, cerveza y Britney Spears | Twitter: @CrisKittyFollen

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