[Entrevista] Explosions In The Sky: “siento que deberíamos montar uno o varios conciertos compartiendo cartel con Mogwai”

Para un buen cuarentón que se precie hay pocas sensaciones más bonitas y memorables que las que experimentamos dentro nuestro en las recientes actuaciones de Explosions In The Sky en Barcelona y Madrid. El revivir el pasado era quizás lo de menos en esas veladas: la banda tejana nos volvió a demostrar que está tocada por una varita a la hora de remover las entrañas del personal. Munaf, Michael, Mark y Chris son ases a la hora de conseguir erizar nuestra piel, y a su vez caldear unas emociones que un frío domingo cualquiera de noviembre se sentían como harto imposibles de ser caldeadas.

El cuarteto estadounidense pisó nuestras tierras para promocionar “End”, álbum con el que sentimos que Explosions In The Sky han vuelto a recuperar el foco con el que habían compuesto algunas de sus mejores canciones. COVID, giras de aniversario (20 años de “The Earth Is Not A Cold Dead Place”), familias cada vez más extensas, nuevas canas que peinar… Muchos, por no decir muchísimos, eran los temas que se nos venían a la cabeza a la hora de plantear una posible entrevista con el grupo. Sintetizándolos a los más importantes, aquí os dejamos transcrita la jugosa conversación que mantuvimos con Munaf, uno de los guitarristas del grupo, justo después de la prueba de sonido que la formación concretó en la sala Razzmatazz. Hubo tiempo para meter cucharada en “End”, pero también en el pasado del grupo , en las incógnitas del futuro y el siempre tangible vinculo emocional-musical que les mantiene unidos a otros grandes pioneros del movimiento instrumental: Mogwai.

¿Cómo se siente el haber estado celebrando algo que cuenta con 20 años de existencia?

Es algo loco. Ya se cumplen 24 años desde el punto en el que arrancamos como banda. Fue en 1999. Miramos hacia atrás y vemos que lo sacamos hace ya tiempo… Pero todo continúa más o menos igual. Somos los mismos cuatro miembros. Contamos con el mismo equipo, el mismo manager, el mismo técnico de sonido…

¿Mantenéis exactamente el mismo equipo a vuestro alrededor?

Exactamente el mismo. Solo existen un par de personas que entraron después, como el chico del merchandising que es amigo nuestro, y que conocimos en nuestra ciudad de origen. Incluso el encargado de los monitores, que no había girado con nosotros antes, era alguien a quien ya conocimos de haber coincidido en Austin. Ben, nuestro manager, lleva mucho tiempo con nosotros.

Debe haber sido muy importante para vosotros el mantener el núcleo duro del grupo a lo largo de los años.

Absolutamente. Lo que hacemos es algo muy “amigable”, muy cercano. Por ello, es importante para nosotros que nos sintamos cerca los unos de los otros. Que discutamos unidos, que lloremos unidos. Es algo clave.

Recientemente leí una entrevista que disteis y en ella comentabais que 20 años atrás los miembros de la banda compartíais gustos culturales, e incluso rutinas semanales. Que ibais a los mismos conciertos, e ibais a ver las mismas películas al cine. Supongo que eso ha cambiado con el paso de los años, pese a haberos mantenidos unidos.

Sí, nos hemos hecho mayores, y algunos de nosotros tenemos familias. Dos nos hemos ido fuera de Austin. No estamos juntos todo el tiempo. Eso sí: cuando estamos juntos… Al hacer el disco nos reunimos una vez al mes. Ensayábamos durante cinco días, componíamos de forma intensa… Hicimos eso durante un par de años. Cuando estamos alejados los unos de los otros está claro que no vemos las películas al mismo momento, etc. Tampoco coincidimos escuchando discos en un mismo período de tiempo. Y leemos las noticias, y las digerimos de forma distinta. Todo ha cambiado un poco. Eso sí: la visión que tenemos es bastante parecida a la de antaño, pero con ligeros cambios de ángulo.

¿El proceso de trabajo de “End” fue similar al de “The Wilderness”?

Sí, porque con “End” nos empezamos a enviar melodías a través de email. “The Wilderness” fue nuestra primera experiencia en ese sentido. Antes todo se basaba hacerlo de forma conjunta, en un local de ensayo. Ahora todo tiraba a partir de unas ideas de melodías sobre las que debatiésemos, y vemos si alguno de nosotros se veía con ganas de tocar encima.

Generalmente partimos de un riff. De una melodía de piano, o de guitarra. Incluso esa melodía puede llegar a salir de Chris, quien es nuestro batería. A veces tiene melodías que nos interpreta incluso al piano.

Con “The Wilderness” todo parecía apuntar a que habíais hecho un disco para intentar desmarcaros de vosotros mismos. Tenía un sonido más digital de aquel al que nos habíais acostumbrado.

100%. Cabe remarcar que el 60% del disco lo confeccionamos antes de llegar al estudio. Completamos el resto allí dentro con John Congleton, nuestro productor. Ese disco fue un poco diferente en ese sentido. En “End”, por otro lado, ese porcentaje de trabajo hecho a priori estaba en un 80%. Lo teníamos más finiquitado, más redondeado. “End” incluye las mejores partes de nuestra historia como banda, de cómo hacemos música y cómo la acabamos ejecutando. Siento que este álbum es nuestro mejor disco, o al menos uno de nuestros mejores discos.

Siento que con “End” intentasteis reducirlo todo al hecho de querer hacer los mejores temas posibles.

Totalmente. Y también queríamos sacar a relucir nuestras mejores habilidades. Aquellas que nos definen. Queríamos mantener una conversación, como diciendo: “¿es por esto que nos conoces? Ok, déjanos hacerte ver lo bueno que esto puede llegar a sonar [nuestro material]”. Esta es su versión más brillante”.

¿Cuál es la relación que mantienes aún a día de hoy con las dinámicas de vuestro sonido? Con esa lucha entre los momentos épicos, y aquellos más reposados e introspectivos.

Para que algo sea percibido como algo muy ruidoso, antes tiene que sonar muy calmado, muy rebajado. Siempre tratamos de jugar con esos contrastes. Los momentos más luminosos han de casar con los oscuros. Cuando algo suena muy crudo, muy distorsionado, es entonces cuando hay que buscar más lo bello y hermoso. Cuando juegas con esos dos conceptos, surge la magia.

Cuando estás en invierno nieva y llueve. Entonces llega la primavera y sientes, vía su luminosidad, que es maravillosa. Ese es el concepto con el que trabajamos: por muy oscuro que sea algo, siempre acaba llegando un rayo de luz.

¿Consideráis que Explosions In The Sky es un grupo ideal para una temporada como la otoñal?

¡Sí! Buena pregunta. Creo que encajamos muy bien en esa estación ya que está un poco entre dos aguas.

Dicho esto: ¿hicisteis a posta eso de sacar el trabajo en esa misma estación?

(risas) Cayó por mera casualidad. No fue algo premeditado. Muchos discos han salido a la luz en ese mismo mes.

Hay algo sobre “End” que es imposible que no fuese a aparecer en esta conversación: anunciasteis el disco casi con la gira, y con un simple y mero cartel en el que aparecía en grande aquello de “End”. Lo normal es que, si juegas esa carta, los fans se vuelvan un poco locos pensando que podían estar ante un disco + gira de despedida.

Fue un poco un accidente. Pero ahí vimos algo…

Ahora todo pasa demasiado rápido. Todo es efímero. Todo el mundo comunica casi sin pensar. Se nos ocurrió emplear el concepto (“End”). Para nosotros todo eso no iba sobre un final de banda, sobre un final de vida… Va más sobre la idea de un fin de temporada, planteado como si fuese un punto de inflexión. Un final para la llegada de un inicio. De hecho estuvimos planteando si “beginning” (inicio) podría ser la palabra que íbamos a utilizar como título.

Aparte de esto pensamos: “en este mundo en el que todo va muy deprisa, ¿cómo hacemos para mover un poco nuestro disco? Y entonces se nos ocurrió la idea de soltar este título y no decir nada al respecto. Queríamos dejar que la gente hablase por si sola.

Es divertido el hecho que, antes de venir a entrevistarte, un chico me vino y me dijo que qué bueno eso de entrevistarte, ya que debía ser una de las últimas entrevistas que concedíais. Aún hay gente que no se ha enterado que esto no es el fin de la banda.

Te puedo decir algo: al publicar el título del disco recuerdo que incluso nuestras familias estaban preocupadas. Hermanos, tíos… Imagínate (risas). La verdad es que nos pareció algo divertido, a la par que emocionante, el que la gente se parase medio segundo y pensase: “¿están en su etapa final?”. A veces solo se necesita una palabra para provocar que nos quedemos parados durante al menos un momento.

Antes decías que llevabas 24 años con la banda en activo. ¿Ha existido algún punto en el pasado en el que vieses a ciencia cierta que el grupo estaba a un paso de disolverse?

No… Eso sí: han existido momentos en los que me he preguntado cómo íbamos a lidiar con algo en concreto.

Nos consideramos hermanos entre nosotros. De hecho hemos estado más juntos que separados. Hemos vivido muchas etapas bien unidos. Vale, está claro que llegará un punto en el que no podremos girar de la misma manera en la que giramos ahora. Supongo que hacia los 60 o así… Pero hasta ahora todo ha tirado bien.

Cada vez que hemos compuesto algo hemos sentido que hemos hecho el mejor material de toda nuestra trayectoria. Después interpretamos ese tema y recibimos el calor del público. Viendo eso creo que es imposible que sintamos que el fin de Explosions In The Sky esté cerca. El día en el que no venga nadie a vernos, y no exista interés, entonces posiblemente nos lleguemos a plantear el asunto. No tanto por el concierto en sí, sino por el hecho de pensar que el material no esté a la altura. Pero lo dicho: ese momento aún no ha llegado.

24 años, ahora el 20 aniversario de vuestro disco más icónico… ¿Te sientes cómodo haciendo conciertos conmemorativos como los que disteis respecto a “The Earth Is Not A Cold Dead Place”?

Sí, sin duda. Con todo el asunto del COVID pasamos tres años y medio sin girar. Hace unos meses empezamos la gira por Estados Unidos, y nos tomó algo de tiempo el reajustarnos. Volvíamos a sentir lo que era estar en la carretera, el tocar en vivo… Desde ese punto, todo ha sido maravilloso.

Nos sentimos agradecidos de todo lo que hemos vivido, y de todo lo que vivimos. También de tener la oportunidad de volver a casa y disfrutar de nuestras familias, claro está. Ya estamos mayores.

¿Qué tema de vuestro repertorio consideras que es el mejor legado que has podido, y que podrás dejar a tus hijos de cara a un futuro?

Es una buena pregunta. ‘Your Hand In Mine’ creo que es la canción que más gente adora. Aún y así en este nuevo disco hay partes de la canción ‘It’s Never Going To Stop’ en las que el piano se siente mágico. Esto es lo que les enseñaría a mis hijos como: “mirad, esto es cómo puede llegar a sonar la magia si esta fuese un sonido”. Recuerdo cómo sonreían al escuchar ese tema por primera vez.

¿Invitaríais a tus hijos a montar una banda de post rock?

No necesariamente post rock. Pero si quisiesen hacer música todo estaría bien. También si quisiesen ser científicos, cómicos, payasos… Mientras sea que hagan algo con pasión, todo estará bien.

Sobre el tema “post rock”: ha pasado una pila de tiempo desde que arrancó ese etiquetaje, y también ese concepto. Desde que empezasteis vosotros, y también otros grandes del género como Mogwai. ¿Cómo veis el paso de los tiempos para un estilo como el vuestro?

(piensa) Mogwai lo arrancaron y después vinimos nosotros, y también otros como Mono. La amistad que mantenemos con Mogwai se mantiene desde hace 20 largos años. Nos conocimos cuando éramos jóvenes, y fueron súper abiertos con nosotros. Siempre nos han venido a ver cuando hemos ido a Escocia, y viceversa cuando ellos han venido a Austin.

Sea lo que sea el tipo de mecha que hayamos prendido en el mundo musical, todo está ok. Porque vendrá alguien que será mejor que nosotros, y que le dará vida a lo creado. Esa es la gracia de la música, que no existe competencia. Todo debe servir para inspirar, y para brindar la chispa para que nazca algo nuevo.

Para nosotros sería un gran objetivo el sentir que algún día salga una banda que haga algo revolucionario, y que de alguna manera se haya inspirado en nuestra música. Igualmente eso es lo que pasó con bandas antes de la nuestra.

Comentabas que Mogwai eran grandes amigos vuestros. ¿Habéis pensado alguna vez en colaborar?

Colaborar, lo que es colaborar no. Pero sí siento que deberíamos hacer uno o varios conciertos compartiendo cartel con Mogwai. Intercalando “headlining”. Creo que a mucha gente le gustaría algo así.

¿Has hablado con Stuart [Braithwaite] respecto a esto?

Solo de pasada, nada serio. Esos chicos están ocupadísimos con sus ciclos promocionales, y nosotros con los nuestros. Que aparezca la oportunidad cuando tenga que aparecer.

Me gustaría pensar que esas noches llegarían a ser unas buenas noches sin palabras.

Bueno, lo cierto es que ellos ya cantan en algún tema.

¡Es verdad!

Y ya que estáis metidos en la composición de bandas sonoras: ¿con qué realizador os gustaría colaborar?

Adoraría trabajar con Paul Thomas Anderson, aunque ya suele trabajar con Jonny Greenwood, a quien no conocemos. 

Con el tiempo hemos conseguido una buena amistad con David Gordon Green. Hemos hecho cosas muy interesantes juntos. Aún y así me fliparía trabajar con mi director favorito del momento: Ruben Östlund, el director de “El Triángulo de La Tristeza” y “The Square”. La forma en la que habla sobre la sociedad, sobre la división de clases… Su forma de hilar la comedia… Creo que es un genio en lo suyo. Tiene una forma mágica de ver el mundo.

Antes de irnos: no quiero dejar pasar la oportunidad de preguntarte sobre vuestros planes de futuro. ¿Qué espera a Explosions In The Sky a la vuelta de la esquina?

Han existido conversaciones respecto a hacer cosas de nuevo en verano en Europa y Estados Unidos. Ahora estamos metidos en esta gira, después iremos a Asia. Tendremos también actuaciones en Austin, en la costa oeste de Estados Unidos y entonces en Asia. Y para el verano… Estamos trabajando en una cosa para televisión. Para Netflix. Es para una serie de seis episodios que ha dirigido Peter Berg, con quien habíamos trabajado en Friday Night Lights. Ahora está trabajando en una nueva serie y nos preguntó si queríamos trabajar con él. Aceptamos. A principios de verano finalizaremos esto. A partir de entonces haremos shows en festivales. Y después, ya en otoño, haremos otro tour por Europa y Estados Unidos.

Foto principal: Nick Simonite
Fotos: Kevin Zammit (Binaural.es, concierto de Barcelona)

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