[Entrevista] Agnes Obel: “Nuestra vida está hecha de cristal”

entrevista agnes obel

Melodías aterciopeladas, confeccionadas con dedal, aguja e hilo. Así es como a grandes rasgos podríamos definir las preciosistas piezas que Agnes Obel lleva hilvanando desde 2010. Con “Philarmonics” captó nuestra atención, para así conseguir embelesarnos por completo con la llegada en 2013 del emocionante, a la par que colosal, “Aventine“, disco que escogimos como el número 1 en nuestra lista de lo mejor del 2013. Aún se nos eriza el vello del brazo al recordar la sinuosa introducción de ‘Chord Left’, o el tétrico chelo que nos cubría de densa neblina en ‘The Curse’. En una senda emocional similar, pero echando abajo todo tipo de fronteras creativas, Agnes regresa ahora con nuevo disco bajo el brazo. “Citizen Of Glass” confirma, y reconfirma que Obel es una diosa en el noble arte de transmitir sensaciones. Y de hecho esta vez lo consigue con una producción aún más compleja y excelsa de la vislumbrada anteriormente.

Una obra como esta, centrada en el concepto de la transparencia, debía guardar más de uno y de dos oscuros (o luminosos) secretos en su haber. Obsesionados con ellos no dudamos en compartir una agradable charla telefónica con la escandinava. Abordamos todo los puntos que más nos interesaban. Desde el génesis conceptual de “Citizen Of Glass”, hasta su trabajo con el trautonio (instrumento con el empezó a trabajar en las sesiones de grabación de este nuevo LP) o su posible paso por España. Todo esto, y mucho más, es lo que podéis descubrir en la conversación transcrita en esta misma entrada.

“Aventine” supuso un gran punto de inflexión en tu carrera musical. Mucha fue la gente que te descubrió a partir de tu último trabajo, por lo que es probable que sintieses cierto grado de presión al trabajar en “Citizen Of Glass”. ¿Fue así?

(piensa) Cuando empecé a trabajar en “Aventine” muchos fueron los que me dijeron lo mismo… No lo sé (risas). No es como yo lo veo… Trabajo con mis propias ideas, y en cada disco existen unas diferentes, por lo que nunca será lo mismo. No siento mucha presión. Aunque sí que me presiono mucho a mí misma a la hora de abordar algo nuevo. Algo interesante, y que contenga un significado. Existe demasiada música en el mundo, y no quiero publicar música solo por publicarla. Por lo menos quiero publicar algo que signifique algo para mí misma.

¿Cuál crees que fue la idea principal con la que empezaste a trabajar en “Citizen Of Glass”?

Quería grabar algo conceptual. Especialmente tenía en mente esto desde que finalicé “Aventine”. Por entonces ya sabía que debía trabajar un enfoque nuevo en la próxima obra. En la música contemporánea se suele trabajar mucho con un tema, y quería ver si podía conseguir lo mismo , tanto en el proceso de composición como en el de producción. Modelé el sonido del disco como si fuese una película, para que se adaptase al tema, y así llevar mi capacidad de composición un poco más allá. O al menos la producción. Y fue entonces cuando di con el concepto del “ciudadano de vidrio”. Empleando “ciudadano” en términos relativos a la privacidad. Supe que podía trabajar esta imagen en mi cabeza. Fue algo gratificante para mí el verla en todo momento, esa figura del ser humano hecho de cristal. Y a su vez me sentí identificada con esa experiencia de sentirme hecha de ese material. Transmito a través de la música cosas que generalmente no transmito con nadie. Y creo que el momento en el que vivimos está hecho de cristal. Nuestra vida está hecha de este material. Nuestras identidades, nuestra forma de interrelacionarse… Siempre existe la transparencia.

La fragilidad está presente en todo el disco, de principio a fin. ¿Qué canción del álbum consideras que refleja mejor esa condición del estatus vidrioso que acabas de describir?

Creo que todas reflejan esa condición, pero de formas diferentes. Principalmente van sobre secretos. Porque eso es lo que pierdes cuando tienes máxima transparencia. Quería escribir canciones sobre ellos. Sobre liberarlos, o sobre contenerlos. Porque mantenerlos a puerta cerrada puede ser algo muy poderoso y beneficioso para ti. Lo mismo me pasa a mí con las canciones. Hay algunas que solo las he compuesto para mí persona. No se las toco a nadie. Utilicé esta energía para grabar el disco. Y también me centré en transmitir la sensación de que uno se sienta hecho de cristal. Al menos para mí, como si la gente me estuviese observando constantemente. Y como me veo a mí misma si me viese desde fuera. No me gusta demasiado esa sensación. Me gusta ser el sujeto de mí misma (risas), y creo que mucha gente entiende este concepto. Especialmente en términos temporales. Solemos rodear nuestras vidas alrededor de este artefacto basado en vernos desde fuera. Pudiendo explicar una historia sobre lo que va sucediendo. Esto queda claramente reflejado en la canción ‘Trojan Horses’. Probablemente es la que cuenta con una temática más clara de todo el álbum.

agens3
Hablando sobre secretos… ¿Crees que sueles desvelar algunos tuyos en las letras de tus canciones?¿O aún no te ves abierta / capacitada para sacarlos a flote?

Creo que sí que lo hago. Hay partes de este LP que no he explicado a nadie. Aunque creo que la gente debería saber la historia para entender lo que explico entre líneas en algunas canciones. No escribo el nombre de las personas en los temas, ya sabes (risas). Pero me gusta saber que puedo sacar a fuera algunos puntos sobre mí. Me hace sentir especial de alguna manera.

Tal y como lo veo “Citizen Of Glass” posee precisamente muchos puntos que convierten este disco en un compacto de lo más especial. Uno de ellos es el descrito en ‘Familiar’, con un sorprendente juego establecido entre dos voces. Me quedé impresionado cuando me enteré que esa segunda voz, que parecía masculina, era precisamente la tuya. Solo que estaba modulada.

Al empezar a trabajar en el disco supe que quería jugar con diferentes voces. Al centrarme en el concepto del ciudadano de cristal se proyectaban diferentes versiones de uno mismo. Y creo que esa idea de una personalidad fija no es más que una ilusión, y creo que todos lo sabemos. Porque todos podemos cambiar dependiendo del contexto en el que estamos sumergidos. Y me molestaba el pensar que solo tenía una voz, especialmente sabiendo que podía tener diferentes voces. Justo antes de trabajar en ‘Familiar’ había concebido ‘Golden Green’, en la que el juego vocal funcionaba entre una voz muy aguda y una grave. De forma natural. Y al llegar a ‘Familiar’ vi que el tema iba sobre un secreto, y que este era como un fantasma que planeaba por encima de la persona. Y quería que el fantasma cantase el estribillo. Intenté hacerlo yo misma de forma natural pero no encajaba bien. Al final hice unos arreglos con el pitch, y se generó lo que aparece en la versión final. Ese tono tan rebajado, y fantasmagórico. Incluso el ritmo de la canción está también rebajado. Si te soy sincera me encanta ‘Familiar’.

Otra gran canción de “Citizen Of Glass” es ‘It’s Happening Again’. ¿Consideras que esta es la más cercana a “Aventine” del disco? Se asemeja al menos formalmente, en su intro, al tema de apertura de tu anterior obra.

No, no creo. Porque no habría nacido si no hubiese sido por la temática que engloba el disco. Quería concebir una composición en la que el oyente pudiese introducirse de lleno en mi cabeza. Mostrando lo que es el estar en mi cabeza en algunos momentos. Interpreté la sección de cuerda un millón de veces… Y las partes vocales, la del trautonio… Porque quise diseccionar mis sentimientos, por la temática de la que estamos hablando.

Es una canción preciosa. De hecho he visto que justo este pasado fin de semana publicaste una versión instrumental de la misma.

¿Ah, sí?

Sí, en Spotify.

¿En serio? No tenía ni idea. Creo que hay alguien del sello discográfico que ha movido ficha sin preguntarme primero (risas).

Pues está muy bien, la verdad.

¡Gracias! Aunque mejor si la reproduces de forma muy, muy rápida (risas).

(risas). Bueno, siguiendo con el tema. Me di cuenta que tanto en ese corte como en otros decidiste lanzarte a tocar un instrumento un tanto extraño: el trautonio. ¿Cómo te hiciste con uno?

Fue un amigo mío de Berlín, uno muy cercano, el que me habló sobre él. Surgió la idea a partir de un día en el que le hablé sobre el concepto de “Citizen Of Glass”. Vimos algunos viejos vídeos a través de Internet, y me encantó. Encontramos una persona en el sur de Alemania que había reconstruido uno, ya que es imposible comprar uno nuevo. Encargamos uno. Le llevó casi todo un año en hacerlo (risas), y fuimos a buscarlo. Es grande, casi como un órgano.

Ahora mismo te encuentras girando por Europa. ¿Fue fácil para ti el trasladar el sonido de estudio, con dobles voces, trautonio, etc.. a un formato en vivo?

No (risas). Definitivamente es el que más me ha costado trasladar a ese formato. Pero he tenido mucha suerte de contar con la ayuda de unos músicos maravillosos. Toco con tres chicas, y todas tocan instrumentos diferentes. Conseguimos reinterpretar el sonido del trautonio, ya que no hemos podido traer el instrumento de gira. Hemos estado ensayando desde principios de julio hasta ahora, finales de octubre, para preparar una gira. Jamás me ha costado tanto. Creo que ha quedado muy bien el formato, y creo que cada noche suena como si fuese la primera de la gira. Es tan difícil cuadrarlo todo… En anteriores discos solo tenía que tocar el piano, o algo similar. Ahora hay muchas cosas que pueden salir mal en cada noche…. Pero es un reto emocionante. Hemos conseguido generar un tipo de experiencia bastante única.

Hablemos sobre tu gira europea. En la actual manga no hay ni una sola fecha confirmada en España, pero el otro día Gabi Ruiz, organizador del Primavera Sound, comentó que te veríamos en directo en España en 2017

¿Sí? Creo que sabe más que yo. (risas). Eso debe decirlo porque es mi agente en España. Pero estoy convencido que tocaré en vuestro país… Es una lástima no haber podido pasar por España, y también por Italia, en la actual gira. Sé al 100% que tocaremos en España, pero aún no sé fechas. Creo que sabes más que yo (risas). Cada vez que he estado allá ha sido especial.

Última pregunta, y ya para acabar. Ya que hablas de sitios especiales… Sé que en 2000 te mudaste a Berlin ya que te desenamoraste de Copenhague. ¿Continúas sintiendo algo especial por la capital germana tras llevar seis años viviendo en ella?

Aún me gusta Berlín. La gente es muy maja, y me siento en casa. Aunque no sé si en Alemania me siento demasiado en mi hogar. Creo que vivo en Alemania solo por Berlín. Especialmente en la zona en la que vivo. Aunque al viajar a otros países suelo pensar: “podría vivir aquí”. Pero no quiero mudarme por mudarme, al menos por ahora. Tengo muchas amigos donde vivo. Y también fans.

¿Y qué piensas, u opinas de Dinamarca, y de su situación política actual?

(piensa) Creo que políticamente es muy triste lo que ha pasado, con la victoria de la derecha. Desafortunadamente esto está pasando en toda Europa. No me gusta nada esto. Pero soy de Copenhague y tengo mi familia, y mis padres en la ciudad. No puedo imaginar la posibilidad de volver. No quiero vivir allí. Eso sí, hay muchas cosas que me gustan de Dinamarca, y me siento afortunada de haber nacido en ese país.

entrevista agnes obel

0 Shares:
Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

También te podría interesar