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[Entrevista] Caribou: «Caribou pone banda sonora a toda mi experiencia personal y la captura de algún modo»

entrevista caribou

Recuerdo un capítulo de la espantosa serie “Dos hombres y medio” en la que dos personajes se encuentran con Steven Tyler y le aseguran por separado «yo perdí la virginidad contigo». Mientras que uno asegura haberlo hecho con él en los 70, el otro habla de que la perdió con su música. Caribou es seguramente uno de los primeros nombres que nos viene a la cabeza cuando recordamos nuestras primeras noches rodeados de pupilas dilatadas y chicles ajados. Su “Swim” unió lo que en el indie y la electrónica sólo se podía adivinar a través de artistas demasiado marcados por su origen new wave, como M83, o por un carácter injustamente considerado demasiado experimental, como Four Tet. En Binaural tuvimos la oportunidad hace unas semanas de encontrarnos con Daniel Snaith, cabeza pensante (y vaya que si pensante, doctorado en matemáticas) que hace música bajo este pseudónimo, y no tiene ninguno de los tics de un pasado anfetamínico: es un hombre familiar, agradable, abierto, sereno… Y enormemente lúcido.

Snaith tiene unas gafas del grosor de un cristal antibalas y habla con mucha destreza y cercanía. Comentamos con él estos casi seis años que ha pasado sin sacar un nuevo disco y cómo su música, además del proceso de entenderla y comentarla, se han convertido en su refugio anímico. También de cómo en las entrevistas derivadas de la promoción, el canadiense termina por tumbarse en un diván ficticio, del que sale enriquecido y más seguro de por qué hace lo que hace. “Suddenly”, que llega este viernes 28 de febrero, es buena muestra de ello: un disco enormemente diletante en el que Caribou parece más desinhibido que nunca, pero no por ello más sincopado o extático; sino conociendo el propósito de su proceso creativo y siendo capaz de dar buena cuenta de ello en una conversación.

¿No estás ya cansado de todas las preguntas a las que tienes que responder en la promoción?

Sorprendentemente no. Creo que disfruto esto más de lo que debería. Me gusta porque el día realmente se pasa volando una vez empiezo. Es extraño, puedo hablar sobre mí mismo durante nueve horas y seguir disfrutando. Supongo que hay gente que no las disfruta, depende de tu temperamento, para mí no es una molestia, tengo una conversación agradable con gente que es amigable y me hace preguntas muy interesantes. No siempre, pero a veces sí. Me gusta experimentar esto. También es que han pasado cinco, casi seis años desde la última vez que hice esto. No hago nada con la prensa entremedias, siempre digo que no quiero hacer entrevistas entonces. Así que es una bonita oportunidad para pensar sobre lo que hago y hablar de lo que ha cambiado en tanto tiempo.

Claro, por ahí quería empezar. Han sido casi seis años, pero has estado haciendo bastante música como Daphni también. Y quería preguntarte sobre ello: ¿cómo de diferente ha sido el proceso y cómo separas la música de Caribou de la de Daphni? ¿Qué significa para ti actualmente hacer algo como Caribou?

Sí. Daphni es más fácil de explicar. Lo hago con un propósito muy específico, hacer música de club que puedo utilizar con frecuencia en mis dj sets. Sabes, literalmente hay veces que me siento el día antes de una contratación para pinchar y sucede muy rápido. Tengo muy claro lo que quiero conseguir: tiene que hacer que la gente baile. Básicamente esa es toda la idea, Caribou es mucho más gradual y lento, Daphni es este micromundo de música de baile. Caribou entonces engloba todo lo que me gusta de la música y todo lo que me gusta en general, mi vida personal. No hay nada excluido en Caribou: es lo principal. Pone banda sonora a toda mi experiencia personal y la captura de algún modo. Hay cosas que me siento a crear y que pienso que, si me hubiera encontrado en otro estado mental habrían podido funcionar para Daphni, pero muchas otras no. Bajo mi perspectiva, no necesito un cien por cien de clara delineación entre las dos cosas, pero esa línea se crea: hay cosas que tienen sentido para ese proyecto y otras que tienen un propósito en Caribou, como un álbum de fotografías musicales de mi vida ¿sabes? Coleccionando todos los recuerdos. Digámoslo de otro modo: incluso si no estuviera sacando discos, seguiría haciendo música como un hobby de todos modos. Caribou es esa cosa que no puedo desconectar.

Es como si fuera tu vida personal e interioridad traducidas a la música.

Eso es. Es eso y también mi entusiasmo hacia otra música que escucho como oyente. Sobre cada vez que pienso «oh tío, ¿cómo han hecho eso?». Eso es de algún modo muy estimulante también.

Eso está muy presente en “Suddenly”, hay muchos géneros proyectados sobre el fractal de Caribou y muchas influencias diferentes que podían tal vez adivinarse en el pasado pero que aquí aparecen más claras, lo cual es particularmente genial. Le da un toque especial de madurez y autoridad. Sobre eso, cuentas en la nota de prensa que estos años han sucedido importantes cambios en tu vida, como la muerte de un familiar de tu esposa o el nacimiento de tu hija. ¿Es “Suddenly” un disco que intenta abrazar el cambio y como la vida cambia por sí misma sin que podamos controlarla? ¿Cómo lo explicas?

Sabes, eso ha afectado en un buen número de maneras distintas, aquello de lo que hablas fueron cosas difíciles y hay canciones en el disco que hablan específicamente de ellas. Era importante para mí que se sintiera un poco como un diario, escribí canciones que trataban sobre esos momentos y capturaban esa parte de mi vida. Es también, como dices, que mi experiencia al completo en los últimos cinco años ha estado más determinada por esta serie de sucesos inesperados que no he podido manejar que por las cosas que yo he tratado de controlar por adelantado. Y esto me ha hecho reflexionar que tal vez estamos concentrados en las cosas equivocadas. Si nos centramos en el presente, en lo que tenemos que hacer día a día… A veces me centro en lo que voy a hacer más tarde ese año y de pronto las cosas que realmente han determinado mi vida en este periodo han sido algunas que no se pueden predecir y ante las que estaba cegado. Con respecto a la música creo que es divertido porque es una idea de la que sólo me di cuenta al final, mirando atrás y pensando. No sé si lo dice en la nota de prensa [la nota de prensa no lo aclara, pero la hija de Dan Snaith aprendió a decir “Suddenly” y no dejaba de repetir la palabra hasta que un día su padre cayó en la cuenta de que era el título ideal para el álbum] pero mi hija de tres años fue quien dio con el título. ¡Y eso que no conocía nada de este contexto! Simplemente no lo entendía. Pero entonces, cuando pensé acerca de esa palabra, pensé acerca de la música del disco que tiene estos sorprendentes cambios por todos lados y también mi vida, que estaba conformada por esos sorprendentes giros. Es algo misterioso el modo en el que encaja a niveles tan distintos. Pero no era algo que podía ver en su momento. No me senté ahí y pensé «mi vida ha cambiado de un modo inesperado, voy a hacer una canción sobre ello» (risas)

Portada de «Suddenly»

«Voy a hacer un álbum sobre cambios»

Eso es, no es en absoluto un álbum conceptual.

Y sin embargo lo parece.

Claro. Y eso es interesante, ¿no? Es raro. O sea, no es sorprendente que todas esas cosas estén ahí, porque es el modo en el que proceso mi vida a través de la música, pero es extraño. Es entendible que todos esos grandes eventos estén de algún modo reflejados y capturados en el mood de toda esa época. Pero es curioso sólo darse cuenta de forma retrospectiva.

Bueno de algún modo, con perspectiva, la música como la vida toma un sentido.

Claro. En algún sentido estoy examinando mi propia vida. No voy a terapia, por ejemplo, algo que mucha gente encuentra útil para darle sentido a su vida o localizar esa narrativa que la conecta. No sé si yo lo haría, he ahí la pregunta ¿Lo haría yo de ese modo? Porque mucha de esta comprensión viene de hablar con gente como tú. Logro con ello comprender y desembalar las cosas que me han llevado a hacer este disco.

Esto termina por ser tu terapia.

Sí. De algún modo lo es. Porque si no tuviera la oportunidad de realizar este proceso ¿Tendría conciencia de por qué mi música es así? ¿O si no hiciera música en absoluto? La música es de algún modo también mi terapia.

Te preguntaré luego sobre eso. Hay una influencia más marcada del soul y el hip hop. A veces me recuerda a DJ Shadow, enhorabuena, porque eso es genial. Te quería preguntar si de algún modo has intentado conectar con esa música que escuchabas cuando empezaste a componer o a grabar música.

Sí, esa es una pregunta interesante. Porque esa influencia está mucho más presente ahí (en “Suddenly”). Ese período específico de mi vida, el tipo de música que escucharías en Madlib, DJ Shadow o A Tribe Called Quest y demás. Ese hip hop de los 90 y de los primeros 2000. Y esa era la base musical para mí, porque era la música que más me entusiasmaba entonces. Recuerdo cuando salió “Endtroducing” y vivía en una ciudad pequeña y cutre. Nadie allí lo conocía salvo unos pocos amigos y yo, que estábamos desesperados por conocer música de fuera. Teníamos un gran cassette, recuerdo llevarlo en primavera al instituto y ponernos en el porche escuchando el disco bien alto. La gente pasaba y se preguntaba «¿Qué demonios hace esta gente?» (Risas). Y a nosotros nos gustaba tanto… La primera canción tiene esa ruptura tan loca de la percusión. Sí, fue para mí una gran, gran cosa. Similarmente lo fue la era de oro de Madlib, los discos de Quasimoto y Madvillain. Y esas son grandes cosas formativas para mí. Apenas tenía veinte años entonces, pero sigue siendo algo masivo para mí. Definitivamente cuando estoy haciendo algo como ‘Home’ ese es exactamente el punto de referencia, escuchando un sample de una grabación de soul.

Pero no sólo por el sample en “Home”, en los ritmos también de algunos temas y en el estilo R&B de otros.

Sí. Yo ya estaba sacando discos cuando “Madvillainy” salió, por ejemplo. Y había una sensación de que aquella música era intocable. Como si nunca fuera a lograr hacer un beat del tipo de Madlib, o como los hace J Dilla. La música entonces parecía más separada ¿Entiendes? Yo estaba en un mundo que se encontraba más cohabitado por Animal Collective o Black Dice, gente haciendo música así y el hip hop era un mundo aparte. Y eso ha cambiado a lo largo de los años, entonces era algo más underground. Ahora soy amigo de Madlib lo cual es algo surrealista. También tengo amigos que han trabajado con Kanye West, o han hecho algo con Rihanna; ¡Rihanna hizo una versión de Tame Impala! Es raro, muy diferente. Eso tal vez me haya hecho sentirme más confortable para mostrar esta influencia así.

Suenas más cómodo en esos tonos grises, mezclados.

Eso es genial. Sí, lo sé. Y personas como mi mujer o mis amigos que son quienes mejor me conocen me dicen que eso está realmente bien porque la gente no ha escuchado del todo esa faceta. Se sabe que es una gran parte de mí esa influencia, pero no lo han oído necesariamente en mi música antes.

Ese es uno de los puntos clave. “Suddenly” da también esa sensación acuática-electrónica que caracteriza por ejemplo “New Energy” de Four Tet. Y creo que realmente os habéis reunido sonoramente en este último trabajo y en este momento de vuestras vidas. También he oído que Kieran ha colaborado en “Home”, aunque ese proceso no hace falta que me lo expliques, quería que me contases si has hecho algo tú para su álbum [lo había anunciado pocos días antes de la entrevista] y si lo has escuchado, ¿qué te ha parecido?

Probablemente ya hayas leído esto, pero Kieran está específicamente en “Home”. Chopeó el arreglo y pude acreditarle oficialmente. Pero es una parte enorme de todos los discos que hago, porque trabajando en solitario necesito una perspectiva externa, alguien que me ayude o me diga qué editar. Normalmente no cambian nada de la música en sí misma, pero necesito que me den feedback constantemente. Y él me ayuda con una parte importante de la música que hago, en ese sentido. Está en varias de las canciones de mi disco. Él me rescató de la sensación de estar encima de una pila de basura de la que no puedes escapar cuando no sabes cómo terminar una canción, y en ese sentido estoy muy en deuda con él. Desde luego me gustaría devolverle el favor, me gustaría ofrecerle alguna propuesta y soy generalmente la primera persona a la que genuinamente le consulta con lo que hace. Así que he escuchado su nuevo álbum mientras lo iba haciendo. Me manda borradores, ideas, etcétera. La diferencia es que él sabe mucho más lo que quiere y lo que está haciendo. Él normalmente tiene una idea clara desde el punto de partida, como con “Beautiful Rewind”, por ejemplo, «este disco va a estar basado en samples de New Age y cosas de Grime de la radio. Voy a hacer un álbum que parta de ahí y que se dedica exclusivamente a ello». Yo mientras tanto suelo estar dando vueltas y explorando, lo que resulta en un proceso mucho más largo y disperso.

Sí, su nuevo álbum está genial, obviamente, quiero decir, esto es algo que para mí también resulta inspirador: Kieran es increíblemente consistente. ¿Cuándo en todo su recorrido ha hecho un mal disco? Son todos buenos, lo que no resulta tan corriente en muchos músicos y él hace que parezca fácil. Cada vez que hace un disco nuevo sus amigos decimos «¿Ya ha hecho otro? ¿Qué demonios?». Así que a veces viene y sí me pregunta «¿Qué te parece esto? Te mando dos versiones, ¿crees que debería ser más larga o más corta?». Esas son la clase de cosas que me suele consultar. Pero cuando él me ayuda es más porque estoy escuchando lo que he hecho y teniendo una crisis existencial, preguntándome algo así como «¿Para qué estoy haciendo esto?» (risas). Tengo preguntas más grandes que él. Kieran parece más concentrado o dirigido en lo que quiere lograr. ¿Te he respondido todo? Una cosa interesante que has dicho es que somos muy amigos y aliados musicales, eso está genuinamente presente y la gente lo puede ver en cómo nos compenetramos.

Es fácil verlo a través de la música, no tanto porque estéis imitando el uno lo que hace el otro, sino porque algunas de vuestras ideas se conectan con mucha facilidad y contundencia.

Sí, creo que es algo bastante único, o tal vez no… (risas), pero ya me entiendes, puedes tener artistas que son muy cercanos musicalmente pero no tienen una amistad personal u otros que son muy cercanos personalmente, pero hacen música muy distinta entre ellos. Con Kieran… Cuando nos conocimos es como si hubiéramos conocido a un hermano que no sabíamos que teníamos. Conectamos muy muy rápidamente. Somos casi la misma persona en muchas cosas diferentes. Pero has dicho algo sobre este punto en nuestra vida…

Que parece que habéis vuelto a converger.

Eso es lo que ha pasado. Pasó con “Swim” y “There Is Love in You” en 2010, pasó muy pronto con “Up in Flames” y “Rounds” y ahora ha sucedido. Siempre estamos muy cerca, pero hay ocasiones en las que simplemente terminas exactamente en la misma página. Y eso es realmente bonito. Escribí un post sobre ello el otro día, diciendo que siempre ha sido un buen momento cuando hemos sacado disco alrededor del mismo período, convergiendo nuestras vidas de un modo muy bello.

Y dando un buen salto ¿Qué pasa con ‘Magpie’? me parece una canción bonita y extraña en el transcurso del álbum, el tratamiento de la voz me recuerda al de las canciones de pop psicodélico de los 60 y los primeros 70. ¿Qué me puedes contar sobre el proceso de este tema?

Es una canción única por lo que hice con ella. Siempre hago centenares de borradores de ideas para cada disco, termino eligiendo unos diez o doce de ellos y con eso está hecho.

Pero los demás, ¿se quedan en espera por si los usas en el futuro? ¿O los tiras todos a la basura?

Nunca los uso, siempre van a la basura, nunca… Pero esta es la primera vez que he vuelto atrás. Hay algo curioso que siempre es difícil haciendo un álbum. Lo he hecho muchas veces, pero siempre, cada vez que empiezo, me pregunto: ¿Cómo hago esto? ¿Cómo parto de un comienzo hasta llegar a un disco terminado? Porque miro atrás y escucho los discos que he hecho y me parece imposible partir de la nada para llegar ahí. Demasiados pasos en el camino. Así que una cosa que hice para “Suddenly” es ir atrás y escuchar esas ideas que no utilicé para “Our Love”. Aquellas eran más comprensibles al verlas con algo terminado, eran pequeñas cosas que había hecho en un día.  Estuve escuchando y me encontré con ese pequeño loop que es la base de ‘Magpie’. La razón por la que no entró en “Our Love” es porque no encajaba con el tono general, había algo que saltaba. Pero había algo de ella que realmente me gustaba y quise rescatarla, es la única vez que ha pasado. Tal vez sea porque este nuevo disco es realmente diverso. Tiene muchos estilos muy diferentes, así que encaja aquí donde no lo hacía allí. Así que de miles de loops y cosas que he hecho, sólo he rescatado una del pasado.

Por lo que parece un tema verdaderamente especial.

Sí, creo que sí.

Quería preguntarte sobre la portada, ¿Cómo la elegiste y qué te gustaría que representase? ¿Es tal vez esa gota en el agua el “drop” de los cambios y giros del álbum?

Esa es una interpretación interesante de ello. Déjame contarte un poco acerca de cómo se dio el proceso: el artista que la hizo también ha diseñado las de Kieran y es un fotógrafo asombroso en muchos sentidos, se trata de Jason Evans y ha hecho mis portadas desde 2003. Es muy talentoso, yo en mi caso, no soy una persona muy visual, no tengo una experiencia de ese tipo cuando escucho música, ni suelo asociar imágenes con música. Así que confío en él para que sea capaz de hacer esa traducción por mí, ya que de cualquier otra forma estoy perdido. El viene con algo y yo le respondo: “eso tiene sentido, eso no”. Pero por mí mismo no tengo un lenguaje para llegar a ese punto. Generalmente siempre da justo en el clavo, con “Swim” fue muy directo, y con “Our Love” igual, llegó justo y yo le dije “es perfecto”.

Hemos tenido un proceso mucho más largo y complicado para encontrar algo que me convenciera en este caso.  Creo que era por el título del disco, porque la propuesta siempre respondía a esa palabra (“Suddenly”) y el álbum es muy diverso. Él respondía a las canciones que eran más pop y cinéticas, pero eso no encapsulaba el mood general para mí. Estábamos ya casi en el deadline y… Esto es divertido porque aquí hay un cartel en el que no deja de aparecer una promoción que dice Asturias [Daniel señala un poste publicitario audiovisual en el que, efectivamente, aparece una promoción de vacaciones en Asturias]. Y él me dijo que tenía que irse a unas vacaciones en bicicleta que tenía reservadas desde hace meses en Asturias, y le dije que por supuesto, que tenía que ir y que el sello tendría que esperar. Ellos estaban muy preocupados por no tener una portada y él fue allí y bueno… Se llevó su cámara y eventualmente mientras discutíamos cosas y ninguna nos parecía la adecuada, me dijo «tomé algunas fotografías mientras estaba en las vacaciones». Me enseñó aquella fotografía, que es un río en un valle con esta especie de línea eléctrica, ese cable en la parte de arriba, que es lo que se refleja en el agua y también está la gota. Y supe que era esa. Era la adecuada, perfecta. Esa es la cosa que sólo pude comprender en la retrospectiva de este tipo de conversaciones: que ha habido unos cambios o cataclismos en mi vida, pero lo que realmente he aprendido de mí mismo y lo que escucho en la música es que he terminado adquiriendo el papel de persona que apoya y reconforta a las demás estando ahí. A ser la persona que necesita enfrentarse a lo difícil, quién da un gran abrazo.

El que cuida de los demás.

Exacto. Soy padre, pero también estoy empezando a cuidar de mis padres porque están envejeciendo y en tiempos difíciles ese está siendo mi papel. Me gusta tomar las cosas difíciles y hacer algo positivo de ellas, tranquilizador o de lo que poder nutrirse. Cuando escucho el disco, las canciones más melancólicas digo, las escucho con una luz optimista, como si dijeran «todo va a estar bien». Y cuando vi la portada, transmitía esa sensación de tranquilidad, calma e intimidad que quería conseguir. Por eso tenía tanto sentido. Pero no había sido capaz de decirle a él que ese era el núcleo del trabajo.

Porque tú también estabas en un proceso personal.

Sí, exacto, he hecho estas entrevistas y ahora puedo en este punto extraerlo y explicarlo, entonces estaba en medio de un proceso.  

Claro, este álbum abraza la finitud, el cambio o la tristeza con positividad y optimismo.

¿Verdad que sí? Totalmente.

¿Y qué crees que te permite vivir esas experiencias así? ¿Hacer música, o tal vez tu experiencia familiar?

Creo que son todas esas cosas. Esa es una pregunta que realmente me hago, porque no he estado ante una prueba como esta nunca antes. Nunca había tenido que ser esa persona que he descubierto que puedo ser, y en estos años lo he comprobado. Pero no tengo esa fortaleza por mí mismo, y me pregunto ¿Por qué? Mientras otra gente que conozco, que tú conocerás seguramente, no pueden tomar el papel de ser quien apoya porque no lo llevan dentro de sí. Creo que tuve una infancia realmente estable, afortunada y nutritiva, y creo que en cierto grado esa capacidad proviene de ahí. Llega un momento en la vida de todo el mundo en la que devuelves de algún modo la deuda a tus padres, que estaban ahí para apoyarte. Y entonces eso se invierte y empiezan a necesitarte. Ese es el momento en el que creo que estoy, es el momento de estar ahí para ellos.

Podríamos decir que es también una conciencia de agradecimiento.

Claro, definitivamente, estoy comprendiendo todo eso.

¿Qué significa ‘Ravi’?

Eso tiene varias dimensiones. Mi hija nació en la parte de atrás de un coche, tenemos dos hijos, en los dos casos no sabíamos si iban a ser niño o niña. Decidimos que no queríamos saberlo, lo que significa que tienes que hacer listas y elegir nombres para cada caso, o básicamente uno que sirva para los dos. Mi mujer es canadiense pero su familia es de india y Ravi es un nombre indio, ya sabes: Ravi Shankar, Ravi Coltrane… No es indio pero el origen del nombre sí. Y ese era el nombre que estaba el primero si era un chico. Así que quise hacer una conexión personal con esa palabra, que obviamente me gustaba, como un camino que podría haber sido distinto, algo diferente.

Es una canción muy bonita. Es curioso, porque me sentía tan estúpido que lo busqué en el traductor y me salió el resultado de lo que significaba en estonio. ¿Sabes lo que significaba?

Eso es genial, no.

Tratamiento o terapia, por eso quería hablar de la música como terapia contigo.

¿En serio? ¡Eso es increíble! (ríe). Sí, sí que es como una terapia. Las canciones melancólicas son una forma de procesar esas cosas específicas, pero también las canciones eufóricas. La música es un escape para mí, para estar feliz. Simplemente me da felicidad y me hace sentirme libre y esa canción es un gran ejemplo. Empiezas con nada y veinte minutos después estás bailando por el estudio como un idiota. Es como un regalo, se te da este modo de aportarte felicidad.

¿Y el tracklist? Porque no a todos los artistas les parece una cosa realmente importante, pero en este caso sí que aparece bastante ordenado y con ese cierre tan especial ¿Cómo lo elegiste?

Bueno. No pienso en ello mientras estoy haciendo las canciones. Es la última cosa que sucede. Tal vez, creo que siempre sentí que ‘Cloud Song’ iba a ser la última, porque resume las cosas y tiene el crescendo. La última que compuse fue la ‘Sister’, que para mí es como si rimase con la ‘Cloud Song’ porque usa el mismo tipo de sintetizador. Quería dejar aquello resaltado y me preocupo mucho de tener algún tipo de narrativa que se desarrolla a lo largo del disco. Para ello el orden de las canciones es lo más relevante. Pero las coloqué de muchos modos diferentes y las descoloqué una y otra vez. Kieran y yo nos las reenviábamos una y otra vez y yo pensaba «¿Acaso esto va a funcionar?» porque son canciones tan diversas… Uno de mis instintos fue poner todas las canciones bailables al principio, que es lo que he hecho en otros álbumes: un gran comienzo. Pero así no funcionaba. Es curioso todo el tiempo que pasas con esta música y lo profundamente que la conoces y entonces la descolocas y suena completamente diferente en función del orden. Pero poco a poco el orden fue emergiendo gradualmente. Y ahora, escuchándolo todo de seguido, creo que tiene fluye bien al completo y captura los distintos tonos que hay. Pero siempre es sorprendente para mí.

La representación de algunos de esos cambios, por ejemplo, con los sintetizadores en ‘Cloud Song’ me recuerda bastante a ese new age trascendental de Artistas como Suzanne Ciani o Kaitlyn Aurelia Smith, quería saber si eras de algún modo una persona espiritual o qué piensas acerca de la espiritualidad.

Eso es muy interesante. Es muy intrigante para mí, porque no soy una persona de fe, soy bastante del tipo humanista racionalista, pero mucha de la música en la que suelo sumergirme tiene ese ámbito espiritual o trascendental, como John Coltrane o más contemporáneamente Laraaji… Música que parte de ese punto.

Ellos parten tal vez de un origen más trascendental y un propósito que se denota en su música pero tú simplemente buscas encontrar esa inspiración.

Sí. Bueno, me alegro de que suceda así. Es una pregunta divertida, no sé si has visto la Red Bull Lecture de Brian Eno.

Sí, él es uno de mis artistas favoritos.

Sí, es increíble y tan perspicaz sobre estas cuestiones. Pues Kieran está entre el público, y le hace esa misma pregunta. Eno le dice que él no es una persona de fe, pero que mira a su colección y está llena de gente que hace música por razones espirituales. Creo que su respuesta es interesante. Cuando estás en ese momento haciendo música con un propósito espiritual, es una cuestión de apertura y de ser receptivo. De mover el ego y las ansiedades y desplazarlas. Los artistas espirituales siempre están abiertos a recibir. Eso les hace, de algún modo, menos autoconscientes, los vacía para aceptar: «este es el propósito de la música y puedo abrirme y dejar que suceda a través de mí». Y creo que esto es muy interesante porque para mí en el proceso de hacer esas novecientas ideas, cada una de ellas surge de un «no tengo que estar preocupado ahora, ni de si esto lo va a escuchar alguien, de si va a estar o no en el álbum». Puedo alcanzar ese estado mental de apertura y no ser demasiado riguroso.

Ese es un ejemplo de la típica experiencia mística.

Eso es, exacto. Así que intento trucar mi mente para alcanzar ese estado de ánimo: «no estoy haciendo un álbum, sólo estoy haciendo música en este momento» para lograr esa gran receptividad, tal vez…

Bueno una última pregunta: me has dicho que te consideras una persona muy racional y tienes un doctorado en matemáticas, quería saber qué te apasiona tanto de las matemáticas y cómo eso te ha ayudado o afectado a la hora de hacer música… Porque no eres la única persona con una carrera científica que se dedica a la música electrónica, pienso por ejemplo en Floating Points.

Creo que lo que verdaderamente amo de las matemáticas, y no supe esto hasta que llegué a la universidad, es que hay una verdadera belleza y elegancia derivadas de ellas. El modo en el que distintos constructos abstractos terminan por encajar y que no tenga nada que ver con algo posible en el mundo real. Es como una especie de poesía o filosofía, simplemente todo encaja junto y tú debes buscar otras ideas que puedan unirse y completarse. Y creo que eso es, al final. No soy el tipo de persona obsesionada con la ingeniería o las estadísticas, la química o la composición, ese tipo de científicos, ugh. No soy esa clase de persona práctica, me gusta jugar con las ideas.

He leído que tu investigación para doctorarte no tenía aplicación y era muy abstracta.

Bueno, todas las matemáticas puras lo son porque no tienen aplicación, es la idea. Pero no es por lo que la gente lo hace, lo hacen para perseguir o alcanzar el desafío que supone responder a cuestiones abstractas. Todo sucede en esta especie de catedrales o estructuras arquitectónicas de pensamiento que matemáticos han construido y eso es lo que realmente me alimenta. Y creo que es también lo que me interesa de la música, es como estar jugando. Sam, por ejemplo (Floating Points) conoce cada pieza de los objetos que utiliza, de fuera a dentro, quiere conocer todos los detalles y por qué cada proceso electrónico resulta en cada cosa precisa. Ese es incluso una mentalidad más científica. No me gusta ese modo, no quiero sentirme anulado, sentir esa barrera entre ese modo más intuitivo y receptivo, incluso emocional de hacer música y yo. Todos tenemos diferentes formas de hacerlo, pero incluso con ello, Sam y yo somos muy similares en otros aspectos. Creo que el modo en el que aplicamos la parte científica y matemática de nuestro cerebro es bien distinto, aunque sobre el papel parecemos muy similares.

Tú pareces más espiritual e incluso sentimental, lo siento.

(Risas). Sí, en verdad sí. Es gracioso porque albergamos tantas contradicciones en nosotros, pero al mismo tiempo somos muy metódicos. Una vez tengo claras las ideas el proceso de ordenarlas es bastante metódico. Nosotros tres, yo nos apodo “The Three Amigos”, Sam, Kieran y yo, tenemos esas partes específicas de racionalidad científica y otras más espirituales y utópicas por así decirlo. No espiritual en el sentido religioso, pero sí de perspectiva e intuición. Por eso utópica, y los modos en el que esas partes interactúan son diferentes y específicos en cada uno nosotros. Como una especie de yin yang en constante movimiento.

Pues eso sería todo, muchas gracias.

¡A ti! Ha sido una conversación realmente interesante.

¡Nos vemos en verano!

Caribou estará este verano actuando en el Primavera Sound 2020 y el Bilbao BBK Live 2020.

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