Entrevista

[Entrevista] Elba Fernández (Mordem): “Son pequeñas personalidades, más que proyectos en sí, lo que me llama la atención de alrededor”

En 2017, «Fragments to Dominate the Silence» nos hizo ver que Mordem, película sonora de Elba Fernández, había llegado para quedarse, con un repertorio de diez cortes intensos, cargados de emoción, intimidad y energía, y con la participación de multitud de músicos ya conocidos por todos del panorama nacional.

Dos años después, Elba nos habla de su último trabajo, coproducido mano a mano con el músico Xavi Font: la banda sonora de la serie «Hierro», recién estrenada en Movistar +, una selección de 26 cortes donde la isla de El Hierro, la más remota del archipiélago canario, toma forma y se convierte en un personaje más de la serie; su rugir, su lamento, se reproducen con fidelidad en una banda sonora que, recién lanzada, antecede al segundo álbum de Mordem, cuya salida está prevista para otoño de 2020 y del que nos ha adelantado algunos detalles:

La banda sonora de Hierro es tu primera experiencia como compositora para una ficción audiovisual

En un principio, digamos que a finales de 2014, me llamaron de la productora para hacer el tema de cabecera; nos pusimos a ello, lo entregamos y les gustó mucho, así que me anime a hacer alguna canción más, y el proyecto se retrasó como dos años, mientras que yo seguía componiendo sin parar. Me dije: “Si la serie termina por no emitirse, el proyecto me valdrá de excusa para lanzar un disco”. Cuando finalmente salió la serie, como Xavi había tocado el piano en mi primer álbum, nos animamos a componerlo juntos, entre los dos. Surgió todo un poco de imprevisto.

¿Qué nuevos retos trae consigo el poner el foco de tu creatividad en un concepto ajeno al universo Mordem?

Me gusta mucho el cine, a nivel creativo me considero una persona muy dada a lo visual, en mis letras intento evocar ciertas imágenes, contar historias que sean lo más visuales posible. En este sentido, tenía que ceñirme a una historia ajena y hacerla mía, empatizar con esa historia. Esta banda sonora supuso para mí una nueva forma de trabajar, por ejemplo al tener que componer en pareja. Xavi no había compuesto nunca una banda sonora a dos, aunque sí que es cierto que es compositor, tiene muchísima experiencia, para mí fue un aprendizaje constante en cuanto al medio en sí mismo, el audiovisual, además de una experiencia personal súper positiva. Compartir la producción y estar atenta, además, no a lo que quieres contar tú, sino a lo que buscan expresar otras personas, ya sean sus creadores, el director, la productora…

Son ocho horas de serie, ¿cómo enfrentasteis el proyecto? Es decir, una vez planteado, ¿cuál fue el primer paso a seguir a la hora de establecer los distintos cortes, las necesidades de cada uno de ellos, así como la sensación que habrían de transmitir?

Normalmente las bandas sonoras vienen a posteriori de la producción, pero Portocabo, la productora de Hierro, defiende que la música ha de ir en paralelo a la creación de la pieza. La canción ‘The Darkest Times’, compuesta al inicio, de algún modo formó el universo sonoro de la serie, y a partir de ahí partieron las tímbricas, lo que nosotros queríamos contar sobre la propia imagen una vez que nos pusimos con la producción. Además de esto, nos llevaron a El Hierro a que nos empapásemos de la isla. Es una serie que le da mucha importancia al entorno, los paisajes… Es un sitio peculiar, nos vimos en la necesidad de ampliar un poco la paleta de tímbricas y dedicarle horas y horas al análisis, tanto de los personajes como de las situaciones, a lo que íbamos a contar en cada corte, cuidándonos de no hacer spoilers con la música… ese tipo de cosas.

Se trata de un conjunto de 26 cortes muy sombríos, potentes, sumergidos en una fulgurante melancolía, en los que los detalles, cada sonido, marcan la diferencia, ¿cuánto de Mordem hay en esta BSO?

Esos 26 cortes son una selección de unos… no sé, tal vez unos cien, y claro, no podíamos hacer un disco tal largo. Hay muchas variaciones, además durante los distintos capítulos la música va variando con la trama, elegimos los más significativos. Los temas de Mordem están en pequeños fragmentos, luego hay algunos temas que se ofrecen, por así decirlo, con un mayor apego a mi música, y también cortes muy compartidos con Xavi. No sabría decir, hemos sido muy de todo a medias y ya está (risas).

En «Fragments to Dominate the Silence» también participó Xavi Font, con quien has compartido el proceso de creación y composición de este proyecto musical. Supongo que el haber trabajado juntas con anterioridad ha influido positivamente en la elaboración de los temas, cuyo volumen, tratándose de unos 100 cortes, es muy amplio.

Sí, bueno, ha sido un número dicho un poco al azar (risas), hay muchos fragmentos y al final pues es un trabajo realizado para cada escena, no se repite ningún tema. Así pues, a partir del trabajo con Xavi para mi primer disco, pues surge esa conexión tan difícil de lograr, tan buena cuando vas a componer con alguien. De aquí también surge que David Unison, encargado de la producción del disco, se una a la producción de la banda sonora de Hierro, fue un combo doble, más tarde triple, muy bonito, la experiencia fue tan guay que seguro seguiremos haciendo cosas juntos.

Llama mucho la atención la capacidad que tiene cada uno de los fragmentos que componen la banda sonora de evocar a los distintos escenarios en que se desarrolla la serie, transformando la isla, El Hierro, en un personaje más. ¿Fue algo que os propusisteis desde el principio, o surgió a medida que iba avanzando la producción?

Al llegar a la isla, nos dimos cuenta de que de por sí tiene una personalidad muy fuerte. No solo nos dimos cuenta nosotros como músicos, sino también el director y el resto del equipo; nos animaron a que la visitásemos, a convertirla en un personaje más de la serie mediante el sonido. Nos personamos en el lugar con una grabadora, con el fin de escuchar los sonidos de la isla y captar detalles muy peculiares que solo se escuchan allí, e intentar incluirlos de algún modo dentro de la trama: el rugir de la isla cuando se enfada, su tristeza, personificada de algún modo en la voz de alguno de los cortes, el rugido de los cuernos de Abraham Cupeiro, un músico que toca los vientos ancestrales, esos cuernos que pueden apreciarse en la banda sonora… Ciertamente la isla ha sido tratada como un personaje más desde el principio.

El Hierro es una de las islas más remotas del archipiélago canario; sus paisajes, salvando las distancias, se asemejan bastante a según qué zonas de Galicia. ¿Cuánto da nosa terra hay en este proyecto?

El Hierro es como otro fin del mundo, Galicia forma parte del extremo occidental de Europa, comparte ciertas similitudes con la isla, de algún modo se siente ese aislamiento, esa personalidad de los lugares en que observas al horizonte y no hay nada… Es como la versión cálida de Finisterre, por ejemplo. Además, la idea inicial era que la serie tratase una historia acontecida en Finisterre, esa era la idea primigenia.

Me comentan por el pinganillo que estás inmersa en la producción de una nueva banda sonora, ¿qué puedes adelantarnos de este proyecto?

Se trata de una serie para la Televisión de Galicia, nos encargamos Xavi y yo, nuevamente en conjunto. La serie se titula Auga Seca, nos pasaremos el verano haciendo la música.

¿Llegará a los 100 cortes esta vez?

No lo creo (risas), además es una serie con un menor número de capítulos, no ofrece la complejidad musical de Hierro, es una producción completamente distinta, no tan amplia.

Esta pregunta me gusta hacerla en todas las entrevistas: del ámbito nacional, ¿qué bandas o músicos te gustaría destacar de la actualidad?

Cuando me hacéis esta pregunta me ponéis en un apuro (risas), para responder necesitaría un conocimiento muy amplio de las bandas de ahora mismo, y la verdad es que no escucho demasiadas bandas nacionales, al final no sé muy bien qué decir. Más que bandas, me llaman la atención otros músicos, como por ejemplo Manuel Cabezalí, de Havalina, por eso quise que tocase las guitarras de mi primer disco. Son pequeñas personalidades, más que proyectos en sí, lo que me llama la atención de alrededor.

Y de ámbito internacional, ¿qué sueles escuchar?

Escucho desde Bon Iver a Zola Jesus, dos proyectos que me flipan. Luego mucho de clásicos, mis bandas favoritas de toda la vida siempre han sido Nirvana, Portishead… son cosas que sigo escuchando.

El primer disco de Mordem dio mucho que hablar, allá por 2017, con temas tan potentes como ‘All of Me Is You’ o ‘Magma’.  ¿Qué nos puedes decir del siguiente álbum, cuyo lanzamiento está previsto para otoño de 2020?

Todavía estoy empezando, me apetece experimentar con la electrónica, no te puedo decir cómo va a ser, tengo intención de tirarme a la piscina y ver lo que sale, pasármelo bien y dedicar más tiempo a la forma que al trasfondo. Hasta ahora, siempre he compuesto en base a una idea, decidiendo la instrumentación en función de mis gustos; ahora voy a ver lo que sale en base a una intención premeditada, basándome en un concepto, como ocurrió con la BSO de Hierro. No sé de qué voy a hablar, pero tengo claro que quiero estar más en la forma, el sonido en sí mismo y las texturas, que en el fondo, lo que vaya a contar. Seguramente sea algo oscuro, porque yo alegre como que no (risas), es muy difícil que me salga. Será un disco muchísimo más rítmico, sobre todo más experimental.

Para finalizar, recién has dado un bolo en O Son do Camiño, ¿qué sensaciones te has llevado de este concierto?

Si te soy sincera, está muy bien eso de compartir cartel con artistas de renombre, pero cuando te ves en la tesitura de tener que tocar a las tres de la tarde, cuando no hay nadie, la verdad es que la experiencia pues tampoco es que sea del todo buena (risas). Es como que los festivales grandes no tienen en cuenta que ciertos horarios, a según a qué artista, no le favorecen en absoluto, más allá de poder decir “estoy en el cartel de este festival”. Nosotros tocamos a las tres de la tarde, cuando la gente estaba comiendo. Al final tocas para veinte personas, lo que es bastante triste. Me gustaría poder decirte todo lo contrario, pero estoy siendo totalmente sincera.

No es la primera vez que me lo dicen, de hecho los festivales multitudinarios, en España, tienen la fea costumbre de programar a las bandas nacionales en este tipo de franja horaria.

Supongo que para justificar presupuesto, intentan tener muchísimas bandas en el cartel, a los músicos les hace ilusión estar en estos festivales junto a nombres potentes, pero tal vez me interese más tocar en una sala pequeña ahora mismo, delante de gente que realmente quiera escucharme, y poder tener el show controlado. Que estén abriendo las puertas, y tú estés de hilo musical, pues la verdad es que no creo que le haga demasiada ilusión a nadie (risas). Esa fue la realidad.

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