DestacadosEntrevista

[Entrevista] Erik Urano: “No creo en la responsabilidad del arte, más concretamente de la música, como factor de reivindicación social”

entrevista erik urano

La oscuridad que Erik Urano ha logrado invocar en ‘Neovalladolor’ (hoy ya disponible en streaming) no es fácil de conseguir, sobre todo contando con el riesgo que trae consigo mezclar a gran cantidad de productores, «cada uno de su padre y de su madre», bajo una propuesta que, valiente, y tal vez de un poco loca, ha logrado ensamblar multitud de estilos ya de por sí difíciles de domar, desde el rap a la electrónica, pasando por el trip-hop más tenebroso y el drum and bass más cañero, y todo esto sin perder de vista el concepto bajo el que todo gira al unísono, una suerte de visita guiada por el lado más (auto)crítico de un músico que sin duda ha logrado crear una pieza íntima y conceptual, sin perder o limitar ese rasgo que tanto le caracteriza: todo, hasta el corte menos agresivo, desde el interludio más inofensivo al verso más corrosivo suena jodidamente asesino.

Para empezar, de tener que definir la temática de este disco en unas pocas palabras, ¿cómo lo harías?

Básicamente es una crónica 2.0 de la vida y el sistema en el que estamos todos metidos.

La crítica implícita en las letras es más una crítica reflexiva, muy meditada, que un asedio a cuchillo a la actualidad y la sociedad de masas, como suele ocurrir con el rap al que estamos acostumbrados.

Sí, no es tan explícita quizá, es más bien una crítica desde la distancia, en muchas ocasiones pasa por la autocrítica; muchas de las movidas de las que hablo las critico canalizándolas a través de mí, de mis propios fallos. Así que sí, no es para nada una crítica explícita pero su intención es ponerlo todo en duda, desde luego.

Esa autocrítica de la que me hablas me parece muy interesante, no es demasiado habitual en el género.

Siempre es más fácil canalizar la crítica hacia un ente, hacía la policía, el sistema, el gobierno… que también lo hago, evidentemente, pero sí es verdad que hay una parte muy grande de exploración interior y autocrítica en cuanto al consumismo, por ejemplo, en base a mí mismo como consumidor y consumista. Al final todos estamos metidos en el mismo saco y tendemos a depurar responsabilidades, pero no dejamos de favorecer al Sistema con nuestro comportamiento, aunque luego nos quejemos sin parar. Va un poco por esta línea, no es que sea una crítica en cuanto a mí, Erik, como persona, sino hacia mi rol activo dentro de esta sociedad.

Ahora que en apariencia estamos viviendo el declive de Occidente y sus distintos sistemas de gobierno, por ejemplo con la crisis de los refugiados, o ahora con el coronavirus y la economía mundial tambaleándose de nuevo, crees que las músicas urbanas, el rap, todas las corrientes reivindicativas en general van a mostrar un despertar más fuerte, tal vez más social, o eres más bien de la opinión de que la rueda va a seguir girando como si nada.

La rueda es muy muy grande y resulta complicado hacer que se detenda, pero a base de muchas generaciones y un continuo suceder de problemas, aunque no paremos la rueda le vamos dando poquito a poco una forma distinta, cambiándole los radios, el neumático; al final la rueda sigue ahí, pero es innegable que en muchos aspectos va mejorando. Es cierto que veo la rueda como algo bastante imparable. En cuanto al nexo con todo el tema de la música urbana, también con las músicas en general, no deja de ser una crónica social y de actualidad que transmite los problemas de la gente real, si el percal está muy chungo esto se va a ver reflejado en la música, porque al final no deja de ser la forma de expresión de gente joven que está metida en el mundo como personas activas, solo el hecho de reivindicar su situación y mostrar su contexto ya lleva implícita una especie de crítica hacia todo esto. Probablemente toda esta recesión que nos viene encima en un futuro próximo es muy probable que se vea plasmada en la creatividad, en un montón de corrientes artísticas. Aun así me gustaría añadir que no creo en la responsabilidad del arte, más concretamente de la música, como factor de reivindicación social. Creo en el arte y la música como puro entretenimiento, también como herramienta de reivindicación social, pero en mi opinión no tiene por qué estar necesariamente implícita.

Y hablando del rap al que estamos acostumbrados: lo tuyo se aleja años luz de lo que se produce habitualmente en España, de hecho tiene tintes de drum and bass, hardtecho, una oscuridad casi neurótica y algo de trip-hop. Si me cuelo con alguna influencia dilo, solo lanzo ideas al aire en base a lo que he escuchado.

Siempre ha sido así, en realidad todo lo que he hecho más que distanciarse del rap ha buscado fusionar este lenguaje con otras corrientes y estilos. Escucho todo tipo de música, me gusta conseguir cierta confluencia de estilos. Además el rap siempre ha buscado la mutación, el avance del género. El rap siempre ha sido vanguardia, van saliendo cosas nuevas y… (risas) cuando apareció A Tribe Called Quest, se les criticaba porque eran muy coloridos y demasiado Happys; al coger fama Wu-Tang Clan, se les criticaba porque eran muy oscuros y parecían una secta… Al final creo que todo lo que ha ido marcando tendencia en el rap ha sido aquello que de algún modo consiguió desligarse de los canales del género, es más, en el rap y el hip-hop en general yo lo veo como un requisito. Hemos pasado épocas en las que todo el mundo tiraba de un tipo de sonido concreto, creo que eso es la antítesis del rap, dado que es un género que siempre ha destacado por buscar esa mezcla, ese avance. Pienso que lo que hago, aunque siempre se haya alejado de todo, cuenta con una base conceptual de rap muy potente.

Esta variedad de influencias supongo que es algo que se va consiguiendo con los años a base de educar el oído. Tu faceta como productor supongo que te ha abierto la puerta a un porrón de estilos e influencias a las que quizá no hubieras prestado atención de no ser por esto.

Yo la verdad es que no produzco, mi faceta como productor se reduce al trabajo de estudio a la hora de estructurar los temas, pero no produzco, no creo instrumentales ni bits, pero es cierto que la gente de mi entorno que sí lo hace me ha influenciado bastante, porque los productores son esa gente que, lo que tú dices, manejan un abanico súper tocho de influencias, bien porque antes les tocaba escuchar de todo para samplear, o bien porque sus inquietudes eran más amplias. He recibido mucha influencia de mis productores, y sí que es cierto que siempre he escuchado música electrónica. Además en el instituto pues yo escuchaba rap, el otro punk, y el de más allá techno…, al final todo es una confluencia de estilos y movidas dispares.

He visto que Valladolid es un elemento muy recurrente dentro de tu imaginario.

El hecho de vivir aquí, en un entorno como este, pues sí, influye bastante… Lo típico que escuchas hablar a la gente de Madrid o Barcelona, pero cuando no eres de una ciudad grande pues como que parece que se reniega un poco del rollo provinciano. A mí la verdad es que siempre me ha dado bastante juego, desde el amor y también desde el odio (risas). Es una dualidad constante.

Tanto el título como la portada del disco son desgarradores, casi evocan a un universo ciberpunk catastrófico, un tanto apocalíptico.

Sí, es cierto (risas). El título viene de valladolor, una expresión que aquí se utiliza bastante desde hace mucho. Antes se utilizaba más lo de fachadoliz, pero fue derivando a valladolor, algo que además hemos escuchado mucho desde pequeños, de siempre. Concebí el disco como una especie de banda sonora del futuro de mi ciudad. Me moló ese rollo de incluir el prefijo “Neo”, también un poco en homenaje al Neo-Tokio de Akira, en referencia a situaciones surgidas en un futuro distópico, un tanto ciberpunk. Me cuajaba muy bien con el disco a nivel conceptual. Es un nombre que no suena bien, suena rancio, como que es feo pero muy autóctono. Me atraía la idea de globalizar ese término, su matiz autóctono. Para la portada, San, el diseñador, como el disco era muy referencial de esta ciudad intentó hacerle un homenaje, por eso es un mapa del Valladolid de principio de siglo replanteado: hay microchips, un agujero que vendría a ser como una implosión… De hecho por delante es una visión cenital de la ciudad, y la contraportada es como la visión desde dentro, bajo tierra.

Portada diseñada por Daniel Muñoz

Me parece muy interesante el concepto de globalizar lo propio, el lugar de origen, ya sea un pueblo o una provincia. Recientemente hablé con un par de músicos, Pablo Unk Destruction y Rodrigo Cuevas, que me defendían esta misma postura. ¿Crees que la idea de que para innovar y salirse de lo cotidiano el mejor entorno es la gran ciudad es un concepto más bien caduco?

En mi opinión lo que ha pasado siempre con lo provinciano es que antes, para innovar, si querías hacer algo tenías que moverte a una gran ciudad, y eso en cierto modo trae consigo cierta pérdida de identidad. No me considero una persona identitaria ni nacionalista, es más bien una cuestión referente a la gente que te rodea y la cultura en la que te has criado. Aquí no hay demasiada salida en lo referente a corrientes artísticas, quien tiene alguna inquietud en este sentido suele irse a las grandes ciudades que es donde hay verdaderas oportunidades, seas diseñador gráfico, músico o lo que sea, pero creo que Internet ha democratizado todo esto, ahora hay chavales en el mundo que son de lugares que no hay ni cien habitantes y están haciendo una música increíble y súper vanguardista, que en muchas ocasiones les puede situar en listas de ventas, es acojonante.

Entre los productores del disco nos encontramos desde El Niño de Elche a SkyHook. Has unido extremos muy opuestos en lo que se refiere a estilos, pero todo cuaja con naturalidad y nada desentona.

Este quizá sea uno de los mayores logros del disco. Participando tantos productores, a parte de Zar1, Lost Twin y SkyHook, que repiten los tres, ya que son mis productores de cabecera, el resto es cada uno de un padre y de una madre (risas). He querido darle cierta cohesión, algo que siempre he buscado con todas las movidas que he hecho; que suene rocoso, aun con distintos puntos de vista, manteniendo muchas aristas y colores, formando un conjunto contundente. He buscado sobre todo la homogeneidad, y a su vez que todos los temas funcionen por separado, a modo de single. La intención es que escuches cualquier tema por separado y puedas disfrutarlo igualmente, pero que en conjunto todo gane potencia, que tenga cohesión y un hilo narrativo donde conceptualmente todo quede unido.

Retomando esto último que has dicho, en los últimos años ha cambiado totalmente la forma de consumir música, sobre todo entre gente joven; ya casi nadie se escucha un disco entero, al menos no como antes, ahora los usuarios crean sus listas, van pillando temas que les molan y en muchos casos ni siquiera prestan atención al conjunto del disco. En este sentido, por lo que he entendido, te has anticipado y has buscado una doble funcionalidad del álbum, que cada tema sea una cápsula independiente del disco que por sí misma pueda funcionar sin esa unión con el resto del concepto.

Incluso como oyente he ido mutando en este aspecto, igual ahora también me cuesta comerme un disco entero, sobre todo si es largo. Un disco de veinte temas como los que saca la peña ahora, la verdad es que me resulta súper empalagoso (risas), además al final suelen ser todo temas muy distintos, casi sin conexión, los meten ahí que parece una playlist más que un disco (risas). Me lo planteé un poco en esta línea, no me apetecía ir sacando singles, mi modus operandi no es ese, quería hacer un disco compacto con temas que funcionasen solos, con una historia, bajo un mismo concepto. Además lo anterior que había sacado fue un EP de cinco temas, ahora me apetecía sacar algo un poco más largo, tampoco muy muy largo, pero bueno, que tuviera un mínimo de extensión como para crear un conjunto sólido. También te digo que lo veo un poco cíclico todo, es probable que vuelva esa corriente de hacer discos y que esos discos tengan un rollo más completo, volver a los singles… Si te pones a analizar las últimas décadas hemos pasado por momentos en los que el single llegó a adoptar casi un papel protagonista, dependiendo de las corrientes musicales también, estoy seguro de que esto acabará volviendo. De hecho en cierto modo ya está aquí, la peña ahora mismo saca largos, aunque lancen singles entremedias. Al final siempre terminan sacando disco.

Esta pregunta se la hago a todo el mundo: de la actualidad, ¿qué propuestas musicales destacarías? Da igual el género, queremos saber qué escucha Erik Urano cuando no está componiendo.

Pues mira, ya que le has nombrado antes, el disco de Rodrigo Cuevas y Raúl Refree, «Manual de Cortejo», me moló mucho, es de las cosas que he escuchado últimamente con las que más me petó la cabeza. Ese y ‘Dolo’, el último de Somos la Herencia. Es cierto que con lo nuevo de Rodrigo Cuevas flipé, porque conocía muy poco su movida y al escucharme el disco dije «¡hostia!».

Con todo esto de la cuarentena un montón de eventos musicales han tenido que cancelar o postponer sus ediciones unos meses, no obstante, las reproducciones en streaming en plataformas como Spotify o Soundcloud han aumentado. ¿Te preocupa la situación actual teniendo en cuenta que lanzas disco?

Bueno… tiende a preocuparme, más allá de mi propia preocupación personal por la situación. Tenía bolos en el horizonte, la mayoría se caerán o pospondrán, y el disco me hubiera gustado lanzarlo en otro momento, en parte porque ya que esta vez sale a lo grande, con distribución, llegando a tiendas y todo el rollo, pues me hubiera gustado salir con toda la artillería. Yo soy de escucharme los discos por la calle dando un paseo, y es un disco concebido para esto, me hubiera gustado que ocurriera así, pero la situación es la que es, con los percales que se están dando ahí fuera poco puedo quejarme yo de todo esto. Tengo la oportunidad de que salga el disco, de que la gente que lo quiera escuchar vaya a tener tiempo de hacerlo (risas), ya una vez se pase todo esto a quien le apetezca comprarlo tendrá ocasión, y quien quiera ir a un bolo, ya sea en mayo o en diciembre, pues allí nos vemos. Me siento afortunado de que me haya pillado en el último tramo, con todo ya hecho, de no ser así habría tenido que parar el proyecto. Dentro de lo malo capearemos el temporal (risas).

Disco completo en streaming:

1 comentario

  • No se si es aposta y soy yo que no se de que hablo, que tambien, pero «hardtecho» tiene mucho rollo como para que sea un genero ahora que andamos tan cortos de etiquetas.

    Espero que la cuarentena perjudique lo minimo al lanzamiento, pero afortunadamente los discos de Erik Urano son menos sensibles al tiempo que muchos otros, Cosmonautica sigue estando en el futuro

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.